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Grupo SEMA: “Nos hemos reconvertido siempre en función de la necesidad del cliente”

Lo afirman tres grandes amigos,  que supieron armar un grupo de trabajo a prueba de todo, porque en 20 años, y sobre todo en Argentina, suceden muchas cosas…de las buenas y de las malas, y hay que saber sobrevivir y seguir adelante. La historia, presente y futuro de un equipo que sabe reinventarse todas las mañanas a través de las nuevas necesidades y desafíos de las empresas y el país.

Por Juan Carlos Grasa

 

Los integrantes de SEMA: Ramiro Ruiz, Paul Monsegur y Christian Favereau

Los integrantes de SEMA Cristián Favereau y Ramiro Ruiz empezaron a trabajar juntos en 1987 en el Estudio Vollert, Wilken y Asoc., y en 1992 se alejan del mismo para fundar InforAgro. 
A partir de 1997 empiezan a usar la denominación actual y se incorpora Paul Monsegur, que se convierte en socio pleno de la consultora a partir de 2003. 
Cuentan con un sólido equipo que desde las oficinas de Buenos Aires, administra una muy extensa y flexible red multidisciplinaria de profesionales en diversos puntos del país, y eso les permitió ejecutar los distintos servicios ofrecidos con la mayor eficacia, en cualquiera de las zonas productivas del país.

El equipo: En la actualidad, en SEMA trabajan 53 personas: 9 son el corazón de ese equipo y trabajan en las oficinas de Retiro en la Ciudad de Buenos Aires; luego hay 34 ingenieros distribuidos en las distintas zonas agrícolas del país, y un pool de 10 encuestadores que dan apoyo a varios de los servicios de la consultora. 

El Secreto: Mutar una y mil veces. Afirman “lo único constante es la reinvención permanente, sondeando las necesidades de las empresas y adaptándose a sus demandas. Si hay una necesidad de una empresa (y financiamiento) todo es posible”

Eventos: Desde sus inicios ha estado ligada a la producción y organización de Seminarios y Congresos, ya sean estos propios, o para las más prestigiosas Instituciones y empresas del país. Todos ellos de altísima calidad en su contenido y organización, como en la cantidad y calidad de público.
SEMA – Servicios y Marketing – organiza unos 30 eventos al año en distintos puntos del país, a los que asisten unas 3.000 personas del target más interesante del sector, si tenemos en cuenta la utilización de las nuevas tecnologías productivas y las herramientas comerciales.

El producto estrella son los seminarios mensuales (Grupo SEMA) que ya han cumplido 29 años, y en la actualidad siguen vigentes tomándole el pulso a la realidad Agroeconómica Argentina. Si bien los eventos son lo que más “fama” le han otorgado a SEMA, es la logística de la tercerización de la selección, contratación, coordinación y administración de equipos de Ingenieros Agrónomos el negocio más importante de la consultora.

SEMA en estos casos brinda a algunas empresas de la Agroindustria, desde la pre-selección de los candidatos a integrar el equipo, la Contratación de los integrantes del equipo, y la Organización de cursos de instrucción y/o capacitación del equipo, hasta la Administración de los costos del equipo contratado. Además SEMA desarrolla otras actividades tales como Investigación de mercado y Consultoría en marketing.

Los que transitamos por el mundo de la agroindustria, sabemos qué es Sema y a qué se dedican desde hace años, pero la pregunta es qué significa para ustedes.

Paul Monsegur – Significa muchas cosas para mí. Es una sorpresa porque nunca pensé que trabajaría en el mundo de los servicios y del marketing agropecuario. Es un espacio creativo y entretenido.

Cristián FavereauEs un proyecto que salió muy bien y nos da mucho orgullo ver la historia y el recorrido, esto sumado a que es nuestra fuente de ingreso y medio de vida. Hacia afuera es la rueda de auxilio de las gerencias de marketing de las empresas de insumos. Hemos ido desarrollando servicios que ni nos imaginábamos hacer, pero al estar dispuestos a ayudar en el momento que necesitan algo, hemos abordado gran variedad de rubros.

Ramiro Ruiz – Aunque parezca una frase hecha, para mi SEMA es una familia, de alguna manera me siento como el padre de la criatura. Hemos pasado por muchas etapas, hemos enfrentado problemas propios de la actividad y de las relaciones humanas, y también de factores externos. Todos los contratiempos fueron sorteados con creatividad y eso nos obligó a hacer cosas pensando más allá de la consultora. Hay un lazo muy fuerte, más allá del costado comercial.

Mucho se habla de lo bien que le está yendo al sector de la economía donde nosotros nos movemos, ¿ustedes ven reflejado esta afirmación o cómo ven la realidad?

Ramiro Ruiz– No siempre nosotros acompañamos exactamente lo que le pasa al productor o a la industria, hay causas que a veces son fortuitas. Puede suceder estar haciendo un trabajo y que a pesar de que a la empresa no le esté yendo muy bien, ese trabajo que te pide debe hacerse sí o sí. Las mayores necesidades de marketing surgen de necesidades económicas, de la necesidad de mostrar su producto y su empresa, de quizá no la mejor época de la empresa. Por este motivo no siempre coinciden las épocas. En cuanto a SEMA, afortunadamente en los últimos 6 años le ha ido muy bien, independientemente de los vaivenes típicos del sector.

Cristián Favereau – Hay 2 factores que han sido muy nefastos para el sector, no solo los años de remar en dulce de leche del kirschnerismo , sino también los años de euforia desatada y descontrolada previos, que a mi criterio, afectaron tanto o más la competitividad y las expectativas de nuestros clientes. Creo que ahora estamos en una situación “normal” del contexto, no hay que esperar una explosión como fue en el 2002, 2003.

Estamos viviendo lo más parecido a la realidad

Cristián Favereau – Sí, y con la seguridad de decirte que casi no se le puede echar culpas a factores externos.

Ramiro Ruiz – Hoy se puede ver lo que hay debajo de la alfombra, tanto el productor, como la industria y el Estado haciendo lo que se tiene que hacer. Hemos tenido una serie de factores exógenos y de políticas para el sector que podrían provocar cualquier tipo de consecuencias, inclusive fundirse aunque uno hiciese las cosas bien. Otros que hicieron negocios espurios que se salvaron, hasta hubo un feedlot en Recoleta!! Hoy te puede ir bien o mal, pero será consecuencia de las capacidades de cada uno.

Paul Monsegur – Hemos trabajado con las instituciones de primera línea de la agroindustria, así como también con las mejores empresas del sector, quienes en ambos casos no improvisan, planifican a largo plazo, y se abstraen en cierta manera de la coyuntura. Entonces, aunque el contexto no sea de lo más propicio para desarrollar una idea, ellos tienen una meta a cumplir, para eso desarrollan una serie de pasos y procesos, avanzando siempre, viendo hacia adelante.

Sabemos que una empresa transita por acierto y por errores, ¿qué creen se aprende de los errores?

Paul Monsegur – La buena suerte te ayuda a avanzar casilleros en las metas que uno se propone, pero la mala suerte te fortalece, te enseña. Por ejemplo, la revista Genoma fue un proyecto que duró cuatro-cinco años, pero no la consideramos un fracaso, fue una muy buena experiencia que nos dio visibilidad,  nos fuimos embarcando en cosas, apostando, creciendo.

Nada lo vivimos como un fracaso, a cada emprendimiento y logro – más allá del tiempo que dure – lo vivimos con mucha intensidad, sabiendo que siempre es útil para la consultora, porque nos da visibilidad.

Hay algo que a ustedes los caracteriza, los Congresos.  Si son organizados por Sema tienen como una marca registrada.

Ramiro Ruiz – Nosotros lo que cambiamos fueron los formatos, desde la primera comunicación cuando se llegaba un Congreso, hasta que lo veías; y luego dando las gracias en un diario por haber participado, todo tenía un mismo hilo conductor y una imagen. Eso fue algo que nosotros hemos impuesto. Otro punto fue el lograr sentirse cómodo en el lugar, considerando desde el mobiliario, las luces, y todo lo necesario para que el centro fuese la persona que iba a participar.

Cristián Favereau – Hoy por ejemplo, el Congreso de Aapresid tiene un mérito logrado que es la convocatoria social que hace, donde se transforma en “el” evento del agro. Creo de todos modos, que los Congresos en general tuvieron su apogeo, y hoy están medio estancados.

Ramiro Ruiz – Con respecto a los Congresos creo que habrá una vuelta atrás, fuimos culpables en algún punto, con un formato que luego no pudimos sostener, solo pudieron hacerlo las asociaciones, quienes tienen un núcleo puro de personas que pueden sostener eso. Hoy se tiende a eventos más específicos ya sea sobre malezas, cultivos, fertilización, etc. y también empresas que realizan sus propios eventos. Nosotros por ejemplo, el año pasado realizamos dos eventos importantes para DOW,  que ha traspasado fronteras llegando a EE.UU.

Sí, recuerdo haber llegado al stand de Dow en el Farm y haber visto a Longobardi en pantalla gigante. Por otro lado pero ligado al tema, esta la comunicación en el campo, ¿qué tienen para contarnos sobre esto?

Paul Monsegur –  Creo que a partir de la resolución 125 ha mejorado muchísimo la comunicación hacia afuera del campo. Hay referentes que toma la prensa y otros como Santiago Solar Dorrego, que son buenos comunicadores y de vanguardia tecnológica, quienes participan en programas y eventos. En ese sentido, la comunicación del campo está mejorando.

Cristián Favereau – Yo soy mucho más crítico que Paul en este tema, creo que el campo como sector agroindustrial comunica pésimo. No creo que mi madre sepa la importancia que tiene el sector en la economía del país, nadie lo está diciendo salvo nosotros entre nosotros, como una terapia de grupo…

Estamos viendo un movimiento importante de grandes empresas que se fusionan, se absorben unas a otras etc. ¿Ven ustedes que se complique la cosa al tener esta dinámica corporativa?

Cristián Favereau – Ahora viene un gran desafío con este tema, qué va a pasar con la concentración de empresas, situación que ya hemos vivido en el  98-99. Es un nuevo escenario, de corporaciones que se reestructuran. Hay mucha incertidumbre.

La cuestión son las empresas más chicas, que tengan siempre la posibilidad de crecimiento!

Ramiro Ruiz – Cuando las empresas más grandes se convierten, más potencial hay para las chicas, porque en las grandes muchas veces se dan fisuras que las chicas aprovechan para crecer. Por ejemplo Rizobacter, es un ejemplo de gente muy piola que crecieron atentos a las oportunidades. Ahora el desafío es otro, ellos ya no son una empresa chica y deben codearse con las grandes.

Después de 20 años y de tantos logros y desafíos cumplidos, ¿qué proyectos o sueños buscan alcanzar de hoy en adelante?

Ramiro Ruiz – Nosotros nos focalizamos en los servicios, que es por lo que menos conocidos somos, y por los eventos. Los eventos son los que nos han dado cierta fama, por decirlo de alguna manera, porque son los que nos exponen, nos dan visibilidad; pero en realidad nuestro fuerte son los servicios, son nuestro desafío. Trabajamos mucho y fuimos mejorando, seguiremos mejorando porque siempre se puede hacer un poquito mejor, con el proyecto de crecer en el área de recursos humanos, para poder abastecer de mano de obra a las distintas industrias que nos contratan para proyectos específicos. Por otro lado está el tema de la comercialización, la venta de nuestro servicio, ahí debemos enfocarnos porque es donde está nuestra demanda. Creo que históricamente fue la gran fortaleza de SEMA, nos hemos reconvertido siempre en función de la necesidad del cliente.

Paul Monsegur -Captando una demanda inexistente, creando la necesidad. Queremos estar junto a los que tienen visión de futuro, con la caña de pescar en el hombro.

Cristián Favereau – Somos agradecidos del sector porque hemos tenido suerte, es cierto que nunca dejamos de trabajar y de innovar, pero creo que el factor suerte siempre juega. Se nos han dado buenas situaciones que supimos aprovechar.