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Oriente come carne argentina – Por: Luis Fontoira

El “boom” chino se ratificó en la SIAL de Shanghai, con muchos negocios y una gran presencia institucional coronada por la visita del Presidente  Mauricio Macri. La apertura de Japón para la Patagonia está al alcance de la mano y se inició el proceso para el resto del país. Filipinas se perfila como otro nuevo gran mercado.

Hace apenas diez o quince años, Oriente ni siquiera estaba en la mira de los exportadores de carne argentina. Sin embargo, hoy China se consolida como el principal mercado para la carne vacuna, con un crecimiento interanual sostenido y una demanda a la que todos califican como “sin techo”.

La inédita presencia del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) en la reciente Sial de Shanghai -17 al 19 de mayo-, con un stand de más de 800 metros cuadrados para la participación de 24 empresas exportadoras, ratificó el crecimiento sostenido de un mercado que, adicionalmente y  a contrapelo de los alicaídos precios internacionales, mostró muy buenos valores.

“Es un destino estratégico para la integración de la media res”, dijo Ulises Forte, Presidente del IPCVA, “ya que mientras Europa nos compra los cortes de alto valor y Chile e Israel los del cuarto delantero, los chinos demandan mayormente garrón, brazuelo y osobuco”.

De hecho, los cortes más vendidos en la feria fueron esos, el “Shin” y “Shank”, los nombres chinos del garrón y el brazuelo, que cotizaron arriba de los 4.000 dólares (llegaron a alcanzar los 5.300 en 2015). En definitiva, valores muy buenos tratándose de carne congelada de animales de categorías de bajo valor, como vaca conserva, en el contexto de un mercado internacional deprimido en el que la Cuota Hilton apenas supera los 11.000 dólares.

“Exportamos casi todos los garrones y brazuelos que producimos a China”, aseguraron los exportadores presentes en la feria, quienes coincidieron en señalar que es un mercado que “no tiene techo”, pese a que casi todos los productores mundiales de carne venden allí sus productos.

La histórica presencia de la carne argentina en el evento, con un restaurante de 135 cubiertos en el que los importadores degustaron bife ancho a la parrilla, fue coronada por la presencia del Presidente de la Nación, Mauricio Macri, quien aseguró en el Pabellón del Argentine Beef –el más grande de toda la Sial- que “estamos ante una gran oportunidad histórica y debemos convertir a la Argentina en el supermercado del mundo. Ustedes son la vanguardia de miles y miles de personas que trabajan todos los días en la cadena de ganados y carnes”.

Tarea para el hogar

Forte recibió a la delegación oficial de la Sial

En cuanto a los protocolos, hasta el momento nuestro país solamente está habilitado para exportar carne congelada y, según anunciaron en la feria los funcionarios de Agroindustria, antes de fin de año se logrará la habilitación para carne enfriada. Pese a ello, los industriales –según Mario Ravettino, Vicepresidente del IPCVA- aseguraron que lo más importante para ese mercado sería obtener rápidamente la habilitación para carne con hueso, menudencias y termoprocesados.

Por el lado de la promoción, a diferencia de lo que ocurre en el mundo occidental, en Oriente la carne vacuna argentina no es conocida aún. Es decir, no está precedida por el imaginario de alta calidad que se le otorga en gran parte del planeta. De hecho, para los consumidores chinos la carne de calidad –por presencia histórica y por cercanía- es la australiana, que abastece el circuito de restaurantes de categoría y hoteles. No es un nicho menor: las grandes ciudades, como Shanghai o Beijing, tienen más de tres mil hoteles de lujo cada una, y habrá que trabajar mucho para que se incorporen nuestras carnes en las cartas. Asimismo, otro desafío será trabajar sobre las formas de preparación ya que, más allá del bife a la parrilla –que puede ser un producto para el circuito de alta calidad-, será necesario enseñarles a los consumidores que la ductilidad y el sabor de la carne argentina es ideal para la gastronomía oriental. Este aspecto fue muy gráfico en la feria: muchos chinos no saben cómo manejar los cubiertos para cortar el bife ni tampoco están acostumbrados a masticar la carne.

Más allá de las “tareas pendientes”, el mercado chino es una realidad: de acuerdo al informe económico del IPCVA, la República Popular China fue el principal destino para la carne argentina durante los primeros tres meses de 2017, con aproximadamente 17,9 mil toneladas. En cuanto al valor de las divisas ingresadas, también fue el principal mercado, representando el 25% del total exportado de carne vacuna, seguido por Alemania (21% del total) e Israel (15%).

Japón, más cerca

La gira del IPCVA continuó por Japón, el mercado más apetecido por los productores de carne, dados los valores que se pagan, acompañando la visita del Presidente Macri.

Forte se reunió en Tokio con el director del servicio sanitario, Norio Kumagai, en una extensa y muy productiva reunión para la apertura del mercado.

“Quedó claro que la visita del Presidente de la Nación fue muy productiva y el propio Kamagai aseguró que en la carta de entendimiento entre los mandatarios está incluida la apertura del mercado para la carne argentina en el noveno punto del acuerdo”, aseguró Forte.

“El funcionario nos dijo que tienen indicación de acelerar los pasos para abrir Patagonia, situación que está muy avanzada”, agregó.

El proceso para la apertura del mercado japonés es uno de los más complejos y consta de doce pasos. Patagonia está en el octavo, por lo cual se cree en pocos meses se va a anunciar formalmente la habilitación.

En cuanto al resto del país, el proceso será más lento dado que la solicitud de la Argentina es reciente (marzo de 2017) pero se trata de la primera vez que Japón accede a comenzar el tratamiento para un país cuya calificación sanitaria es de “libre de aftosa con vacunación”.

“Será un proceso lento pero nos aseguraron que se va a avanzar con buen paso, porque se llevaron muy buena impresión de la reciente visita que hicieron al país y, además, por la inclusión del tema en la carta de intención entre los mandatarios”, concluyó Forte.

Filipinas, la sorpresa

La gira por Oriente culminó con una exitosa primera ronda de negocios en Manila, con una extraordinaria –y sorprendente, por lo inesperada- repercusión de nuestra carne en ese mercado al que se accedió recientemente.

En la ronda, que incluyó una presentación de nuestras carnes y una degustación, se acreditaron 29 importadores calificados que se reunieron con las diez empresas argentinas que acompañaron al IPCVA.

Hasta el momento, solamente ocho establecimientos del país están habilitados para exportar hacia Filipinas aunque muchas otras empresas ya están solicitando inspección correspondiente para comenzar a vender.

“Hay mucho interés por la carne argentina y seguramente en pocas semanas se van a concretar los primeros embarques”, aseguró Daniel Urcía (FIFRA, IPCVA).

Por su parte, Alberto Gorleri (FRIAR, IPCVA), comentó que los importadores se mostraron “muy interesados” en los cortes de alto valor (actualmente importan de Australia y Estados Unidos) más allá de la carne destinada para industria. “Acá todavía no es conocida la carne argentina, así que es necesario reforzar la promoción”, agregó el empresario.

La gira por Filipinas –un mercado potencial de más de 100 millones de habitantes- concluyó con una visita a establecimientos procesadores de carne de ese país.

 – CHINA: EL “MERCADO ENTRE LOS MERCADOS”

La demanda de carne vacuna argentina no para de crecer desde la reciente apertura del mercado chino en 2011. Y no es porque los chinos sean especialmente “fanáticos” de la carne vacuna (consumen sólo 5,2 kilos per capita al año, contra 42,8 kilos de cerdo y 9 kilos de pollo) pero los casi 1.400 millones de habitantes del país mejoran su situación económica en forma sostenida desde 1978, propiciando que cientos de miles pobladores rurales se vuelquen a las grandes ciudades y cambien su alimentación, incorporando proteínas de origen animal.

Esto hace que su gran stock bovino chino, de 104,4 millones de cabezas, y una enorme producción anual de 6,7 millones de toneladas sean insuficientes para abastecer la demanda interna que parece interminable (en volumen total es el tercer consumidor del mundo).

China es el “mercado entre los mercados”: casi todos los productores mundiales le venden carne vacuna (Argentina, Uruguay, Brasil, Australia, EE.UU., etc.), y hay lugar para que todos sigan creciendo.

Es asimismo, un mercado estratégico para la integración de la media res, dado que al menos por ahora compra mayormente brazuelo y garrón, cortes de muy baja demanda en el mercado interno y de bajo precio en otros mercados. Esos cortes son seguidos, en preferencia, por los del delantero, el asado en manta, los cortes de la rueda, y en menor medida, el bife ancho y el bife angosto.

– UN CRECIMIENTO A TASAS CHINAS

De acuerdo al informe económico del IPCVA, la República Popular China fue el principal destino para la carne vacuna argentina durante los primeros tres meses de 2017, con aproximadamente 17,9 mil toneladas. En cuanto al valor de las divisas ingresadas, también fue el principal mercado en ese período, representando el 25% del valor total exportado de carne vacuna, seguido por Alemania (21% del total) e Israel (15%).

En 2016 se exportaron 52.793 toneladas de carne vacuna argentina congelada hacia China, por un valor total de 218.642.244 dólares.

 – UN TRABAJO SOSTENIDO EN EL TIEMPO

El IPCVA realiza acciones en forma sostenida en el mercado chino desde 2005, cuando aún no estaba abierto para nuestras carnes y firmó un convenio de cooperación con la China Meat Association (CMA). En 2011, promovió la primera exportación formal hacia ese destino para la realización de la “Semana de la carne argentina” y en 2014 firmó un acuerdo con la  “China Chamber of Commerce of Import and Export of Foodstuffs, Native Produce and Animal By-Products” (Cámara China de Comercio de Importación y Exportación de Productos Alimenticios, Productos Nativos y Subproductos Animales) y Huawei Technologies Co, con el objetivo promover los intercambios comerciales y la cooperación entre empresas.

Después de una primera participación en 2005, el IPCVA participa en forma ininterrumpida en la Sial China desde 2009. Desde 2015 también lo hace en Anufood, otra feria de alimentación muy relevante en país, además de propiciar eventos y acciones comerciales con empresas y con la Embajada Argentina en China.

LOS CHINOS SE COMEN EL GARRÓN

En los pasillos de la Sial de China -las tierras del taoísmo-, no se habló del  “yin” y el “yang” sino del “Shin” y el “Shank”, denominaciones chinas del garrón y del brazuelo, los cortes más buscados demandados.

El garrón, de hecho, es –al menos hasta ahora- el “corte estrella” del negocio, tanto para los importadores orientales como para los frigoríficos argentinos ya que, como sostiene un reconocido exportador, “así como detrás de cada picaña hay un brasileño, detrás de cada garrón que se compra en el mundo hay un chino”.

En la Sial 2017, la tonelada de garrón argentino cotizó por encima de los 4.000 dólares (llegó a alcanzar los 5.300 en 2015) un valor no muy inferior a los cortes de alto valor de la rueda. En definitiva, valores más que aceptables para un mercado internacional deprimido en el que la Cuota Hilton apenas supera los 11.000 dólares.

La predilección de los chinos por el garrón, que es cortado en pequeños cubitos desgrasados, hace que la mayoría de los frigoríficos argentinos destinen casi la totalidad de esos cortes para su exportación a este mercado.

“Exportamos casi todos los garrones y brazuelos que producimos al mercado chino”, aseguraron los exportadores en la feria.

Actualmente, Vietnam y Rusia pagan en promedio, por el mismo producto, unos 1000 dólares menos que los chinos.