• Julián Muguerza
  • Ingeniero Agrónomo
  • “La Dorada”. Gral.Rivas, partido de Suipacha

Acortar la brecha entre los rendimientos potenciales y los obtenibles por el productor del lote es uno de los principales objetivos que persigue Julián Muguerza desde el Glimax, donde trabaja con maquinaria agrícola de última generación, sensores, mapeos y mucho conocimiento para generar modelos de producción que sean rentables y productivos.

Un ejemplo de ello se presentó aquí en Rivas, donde alcanzó pisos de 80 quintales de trigo con picos de 130 en esta campaña.

Por: Diego Peydro –Conductor de AgroTV

Julián Muguerza es un profesional que se dedica a la producción, asesoramiento y capacitación con su empresa Glimax, en General Rivas. Productor agropecuario, con modernas tecnologías conoce muy bien el potencial del campo  “La Dorada” y aplica su conocimiento en el lote para alcanzar excelentes rindes de trigo.

Danos un pantallazo de lugar, zona y tipo de producción que logras  

Estamos en General Rivas, partido de Suipacha. Este es uno de los campos de “La Dorada” que alquilamos con nuestra empresa Glimax. Venimos trabajando desde el 2010 en todo el campo introduciendo tecnologías y rotación agrícola. Esa rotación no es fija sino que hacemos una rotación que prioriza las gramíneas y  la óptima cobertura de suelo, con buena fijación de carbono.

Vamos acomodando la rotación en función de las expectativas del año, siempre tratando de apuntalarla con gramíneas por el tipo de suelo que tenemos acá.

En esta rotación lo primero que hicimos fue nivelar fósforo – mediante un muestreo intensivo de fósforo – y pusimos la base nutricional atada de ese nutriente.

 ¿Qué condiciones ambientales se presentaron aquí en esta campaña y qué respuestas tuvieron los trigos que han seleccionado?

En estos lotes largamos el año con buena carga de agua, con grandes lluvias en el mes de marzo -150 milímetros entre marzo y abril – pero luego tuvimos un periodo relativamente seco porque desde la siembra de este Baguette 620 tuvimos prácticamente dos meses y medio sin lluvias, y en esa ventana de tiempo además hubo algunas condiciones con heladas extremas –  algunas zonas fueron más afectadas que otras – pero con los manejos posteriores y el agregado de algunos productos foliares que actuaron rápidamente sobre el área foliar, sumado a un buen plan de fertilización, ayudó a que se recuperara rápidamente.

¿Cómo fueron los manejos no sólo económicos sino también nutricionales en cada uno de los lotes en busca de potenciar el rinde del trigo?

Tenemos tres lotes en este campo en particular, hicimos un manejo tradicional en uno de los lotes donde partiendo de la base que todos los lotes están nivelados en fósforo hicimos una siembra con un arrancador (160 kilos de una mezcla de azufre, fósforo y nitrógeno) y obviamente con las semillas 140-150 kilos dependiendo del lote de semillas, y luego lo que hicimos fue una primera aplicación de urea al voleo estratégicamente antes de las lluvias, y  luego para la incorporación tratamos de hacerlo sí o sí con una lluvia, para terminar de ajustar la dosis que definimos en función de los pronósticos y la evolución de los cultivos.

¿Cómo continúa el control de la evaluación de los cultivos y de los trabajos a campo?

La evolución de los cultivos la hacemos con un seguimiento de imágenes con NDVI y para ir viendo las zonas donde queremos variar la dosis o no, sólo vamos ajustando entre NDVI y mediciones de clorofila, depende el estadío del cultivo.

Además agregamos dos aplicaciones foliares de nitrógeno y fósforo foliar y una aplicación de giberelinas con algunos micronutrientes que nos ayudan a terminar el desarrollo de esas plantas.

Esto normalmente lo hacemos asociado a la aplicación de fungicidas que este año también tuvieron dos aplicaciones, por un lado una mezcla de estrobirulinas y triasol en macollaje y comienzo de encañazon; y uno antes de hoja bandera dependiendo del lote.

“La evolución de los cultivos la hacemos con un seguimiento de imágenes con NDVI “

¿Qué factores determinan la aplicación de fungicidas?

Principalmente lo hicimos un poco por la presencia de la enfermedad – pero no tuvimos grandes efectos ni de roya ni de setaria – pero sí teníamos pronósticos de lluvia firme y entonces hicimos la protección de la hoja bandera de manera preventiva. Realmente el pronóstico se cumplió, la lluvia estuvo y en la zona hubo problemas de roya sobre todo, pero  acá no tuvimos ningún inconveniente.

Con dos lluvias en momentos clave el trigo sembrado y bien fertilizado en julio superó los 8.500 kilos por hectárea esta campaña

Recién terminamos la cosecha y tenemos distintos ensayos por analizar porque tenemos tres escalas de ensayos: micro parcelas que estamos todavía cosechando; macro parcelas donde principalmente hicimos densidades de nitrógeno para tener las curvas de respuesta de este año que fue bastante particular; y acá a mi derecha cosechamos una parcela que tiene en realidad 20 hectáreas aprox. que es donde ponemos todo el conocimiento que obtenemos de las micro y las macro parcelas. La implementamos acá tratando de ajustar genotipo, ambiente y manejo.

El manejo principalmente es los insumos correctos, en el momento correcto y con la maquinaria correcta,  entonces esos momentos elegidos, esas maquinarias que aplicamos y esos insumos que tenemos nos permitieron lograr rendimientos pisos de 8.000 kilos en esta zona este año de trigo con algunos picos de 10.000 a 13.000 kilos.

¿Esos picos de rendimiento cómo se distribuyen en el campo?

 Esos picos son zonas relativamente chicas, son ojos que vemos dentro del lote pero son los que compensan los 4.000 o  6000 kilos que tenemos en zonas de bajo rendimiento. Entonces en realidad no son picos de la cosechadora por algún error de cosecha sino que son picos reales de rendimientos máximos. Las superficies son chicas pero si podemos lograr esos altos rendimientos vamos a buscarle la vuelta para llevarlo al resto del área.

¿Cómo fue el comportamiento del nuevo Baguette, este material que superó los 85 quintales por hectárea?

Lo vimos excelente, se desarrolló muy bien y la protección que hicimos sobre el área foliar nos permitió lograr muy buen peso de granos.

“Logramos rendimientos pisos de 8.000 kilos en esta zona, este año de trigo con algunos picos de 10.000 a 13.000 kilos”

Fue uno de los parámetros que ayudó a levantar los rendimientos, porque entre las  estimaciones que hicimos por floración con el número de granos determinados -pero que todavía no habían llenado- y lo que esperábamos de rendimiento (haciendo el cálculo de número de plantas, espigas, espinillas y número de granos) nos daba un rendimiento que estaba 500 a 1.000 kilos por debajo de lo que logramos obtener después, estimando un peso de 1.000 promedio.  Así que claramente ese peso ayudó muchísimo para maximizar estos rindes.

Controlando rendimientos buscas producir alimentos sanos y seguros de  manera eficiente en lo productivo y económico

Este módulo de 15 hectáreas que tenemos acá y el yield hunter -tratar de cazar los máximos rendimientos agronómica y económicamente razonables – es una estrategia de estar en el lote con las técnicas y las tecnologías tanto de insumos como de procesos en el momento crítico, para eso somos la unión de dos empresas Glimax y Plexagro.

Desde Glimax nos especializamos en maquinarias y en aplicaciones, y Plexagro se especializa en realizar ensayos y generar información local que nos ayuda para la toma de decisiones agronómicas de qué aplicar, en qué momento y con qué umbrales trabajar específicamente para cada aplicación  y cada producto.  

¿Esta búsqueda de cazar los máximos rendimientos agronómicos tiene el afán de tratar de romper con la idea de solo maximizar retornos?

Si, queremos maximizar rendimiento sobre todo ajustándonos a cambios de precios. La estrategia de este año es que en la medida que cambien los precios nosotros modifiquemos todos los umbrales sobre los que trabajábamos.

Cuando empezamos a sembrar partimos con un trigo en 150 dólares y una estrategia para esa realidad, pero cuando estábamos por macollaje ya teníamos un trigo a 160 – 180 dólares, y cuando teníamos que hacer la última aplicación de una mezcla triple con carboxamina en floración, más nitrógeno y fosfitos, no dudamos porque ya valía cerca de 200 dólares.

Ser productores con planes dinámicos

Ese ajuste dinámico creo que es el que deberíamos hacer los productores y no partir de un  plan estático y un paquete tecnológico para toda la superficie. Esa es la captura y la caza de rendimiento que queremos lograr.

Gracias Julián!

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