Por: Paulina Lescano

Esta campaña se dio en medio de noticias buenas, malas, precios muy bajos en relación con los que teníamos hace un año atrás, la incertidumbre política se incrementa cada semana, y para que no tengamos ni un segundo de tranquilidad la guerra comercial entre Estados Unidos y China también sigue escalando.

Pero, lo que no podemos negar es que el clima, para el país, en forma global ha sido bueno, pudimos volver a hablar de excelente cosecha gruesa. Y es tan así, que con un avance de cosecha cercano al 40%, en contraposición con lo que ocurría el año pasado, venimos aumentando estimaciones, que en algunos casos muy optimistas llegan a 49 y hasta 50 mill tn (sin considerar el maíz que no se cosecha y consume como forraje).

Mas allá de que la evolución de precios ha sido mala desde marzo18, con una baja de 28 usd/tn en el plano internacional, y en el local de 40 usd, por el agregado del retorno de los derechos de exportación, tener esta producción genera buenas expectativas para la economía, no solo a nivel país, sino de las industrias/servicios asociados al mismo.

Para ver qué puede pasar con los precios no podemos dejar de analizar los famosos fundamentals.

Y estamos en una etapa crucial para ver si los precios realmente están pegando la vuelta o es solo un veranito.

Si analizamos sólo dos parámetros, Producción y Consumo mundial (USDA)

Vamos hacia el 3er ciclo donde el consumo supera la producción, aunque, si vamos a ver los stocks finales (excluyendo a China), los mismos se incrementarían en 19/20.

Quizás el dato más relevante es que estos números surgen del reporte de Oferta y Demanda del USDA de mayo. En el mismo se considera que USA tenga una producción casi récord de 382 mill tn (cerca de la de 16/17 de 385 mill) . Este dato HOY está muy en dudas ya que el clima está jugando una mala pasada en ese país.

Los 382 mill tn son estimando un área de siembra de 37,5 mill has con un rinde muy elevado de 11,05 tn/ha. Mas allá de que el USDA ratificó ese número recientemente, al 13 de mayo sólo se llevaba sembrado un 30% del área cuando el promedio de los últimos 5 años es de 66%. Pero, lo más importante es que los principales estados productores representan un retraso mucho mayor. Los pronósticos siguen dando lluvias, acortando las posibilidades para que los farmers puedan mostrar su extraordinario poder de siembra.

Entonces esos 382 mill tn ya parecen muy difíciles de lograr, tanto por expectativas de baja de superficie, como por caídas de rindes asociadas al retraso de las labores. Sea una u otra – o las dos combinadas – hoy el mercado analiza como probables bajas en las estimaciones (clima durante el verano mediante) que van entre 27 y 42 mill tn. Un rango muy amplio, pero es lo que hoy circula entre distintos analistas internacionales. Es decir, estamos en un momento crucial para la evolución de los precios del maíz en Chicago.

Ese cambio en la producción de USA puede hacer que sus stocks finales (asumiendo demanda constante) vuelvan a niveles muy bajos como los del ciclo 12/13 y 13/14.

Los movimientos de precios pueden ser mayores a los vistos hasta ahora, si cruzamos esta variabilidad de posibilidades con una posición vendida récord de los fondos especulativos, la cual coincidentemente hace tan solo 2 semanas era de 322 mil contratos que equivalen a 40,8 mill tn.

Una vez que se dilucide cúanto realmente se sembró, empezaremos a seguir si lo sembrado en tiempo compensa con mejores rindes por la humedad con la que arrancaron el ciclo.

La posibilidad de que la demanda en USA se modifique tendría como principal variable de ajuste, las exportaciones, ya que el consumo doméstico de USA es muy alto y viene creciendo todos los años.

Es interesante ver cómo se compone la “demanda total” en los principales países productores y exportadores (USDA)

Aquí salta a la vista lo que acabo de comentar, USA tiene el mayor porcentaje (%) de consumo doméstico, le sigue Brasil, y en tercer lugar Argentina.

El % de consumo interno en nuestro país no llega a ser tan bajo como en Ucrania, pero en general no supera el 35%.

Lo malo, es ese % tan bajo, todos los beneficios que se generan por la transformación en origen los perdemos, y a su vez tenemos mayor dependencia de los precios internacionales.

Lo bueno, es que partiendo de un % tan bajo debería ser fácil aumentarlo… no en el inmediato, ni en el corto plazo, pero si pensamos en un mediano/largo plazo las expectativas deberían llevarnos a elevar ese indicador.

Paulina Lescano

Y aquí quiero compartir algunos datos que surgen de un extenso trabajo de FADA y que reflejan la importancia de la cadena del maíz, pero principalmente de transformar grano en proteína animal, etanol, etc. (datos de 2017):

  • -La cadena del maíz generó: 172.693 puestos de trabajo
  • -Aportó divisas por exportaciones por 3.935 USD
  • -Valor bruto de producción: USD 7.804 millones.
  • -Consumo doméstico: 14 mill tn= Valor primario de USD 2.182 mill
  • – La suma del 1er eslabón de las cadenas que consumen maíz (etanol, harinas y sémolas, carnes, leche, huevos, entre otros)=VP USD 12.139 mill

La primera transformación multiplica por 6 el valor del maíz que consume.

Y ahora vuelvo a las expectativas de mediano/largo plazo:

Con las nuevas aperturas de mercados para nuestra carne, principalmente de cerdo y de vaca se dan nuevas posibilidades de transformar ese grano en proteína animal, sería lo óptimo de lograr.

Pensar en aumento de demanda de maíz por mayor demanda en alimentación de cerdos, es algo que podemos considerarlo en promedio de acá a 2-3 años, ya que es el tiempo que se necesitaría para poner en funcionamiento y producción un criadero de cerdo desde cero.

El mayor consumo de maíz para producción de carne vacuna, en parte, puede darse en corto plazo por la relación de precios actual entre la hacienda y el maíz. Si pensamos en que el negocio de exportación siga creciendo en base a la buena demanda esperada principalmente desde China, vamos a necesitar que crezca el rodeo a nivel país y ahí nuevamente se necesitan unos años para que eso se traduzca en mayor demanda de maíz.

Otro elemento importante para el incremento en el uso doméstico, es lo que pueda ocurrir con la industria de etanol, que sigue sin tener una política clara en cuanto a intención de que siga creciendo.

Podemos decir que las expectativas de mediano plazo pueden ser alentadoras para un incremento de ese % de uso doméstico. Pero en el corto plazo, nuestro precio tiende a seguir lo que pasa en Chicago y cuán competitivos estamos en el mercado internacional. Hoy lo somos, aprovechando que no ingresó aún la safriña de Brasil.

Hasta el momento las DJVE son altísimas, de 21,1 mill tn y llegarían a un 60% del saldo exportable, cuando queda un 60% de la cosecha por levantar. Las toneladas negociadas por los productores también son muy altas, 18 mill tn de las cuales 15 ya tienen precio.

Como comenté las expectativas de precios internacionales dependen en gran medida hoy, de lo que pueda pasar con la siembra en USA que se define en estos 15 días. Pero otro dato que hay que seguir de cerca es el avance de las ventas al exterior, si bien estamos MUY lejos de pensar que la exportación puede poner en riesgo la disponibilidad para el consumo doméstico, sí es un tema a seguir de cerca en especial si se diera uno de los escenarios de fuerte caída de producción en USA.

Para pensar con optimismo en el mediano y largo plazo, obviamente la política debería ayudar. Tanto para continuar con una política exterior activa, que siga sumando mercados para carnes y otros derivados del maíz, PERO principalmente con reglas de juego claras y “estables”, del resto se encargan los productores.