Por: Luisina DEL GRECO

Maria Elena FUENTES

En la última campaña del cultivo de girasol, se presentó una importante enfermedad, cancro del tallo y del capítulo, que se venía monitoreando desde hace varios años en la provincia de La Pampa y oeste de la provincia de Buenos Aires. Debido a las condiciones climáticas favorables para su desarrollo, fue explosiva durante el verano del 2015-2016, estimulando a los profesionales y productores a elaborar estrategias para mitigar el daño y proponer acciones concretas de manejo para la próxima campaña.

cancro girasol

Con el objetivo de poner en común los avances de la enfermedad cancro del tallo y del capítulo detectada en girasol en la última campaña, determinar áreas afectadas y formular futuras líneas de acción coordinadas de trabajo en este tipo de cultivo, la EEA Anguil “Ing. Agr. Guillermo Covas” reunió en su sede el pasado miércoles 20 de junio, a expertos profesionales fitopatólogos y mejoradores, tanto de la actividad privada como de las dependencias públicas del INTA y de las Universidades, acompañados por la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR).

Durante toda una jornada, los asistentes discutieron en torno al pronóstico Francés y su adaptación a Uruguay, ensayos de fungicidas y maduración de ascosporas, a cargo de la invitada especial investigadora del INIA La Estanzuela de Uruguay, Silvina Stewart; la situación del cancro del tallo de girasol en La Pampa a cargo de profesionales del INTA de la Agencia de Extensión Rural en General Pico y de la EEA Anguil, Eugenia Ghironi, Andrés Corró Molas, Andrea Figueruelo, Ricardo Comerio, y el Director de la EEA y fitopatólogo, Jesús Pérez Fernández. También, se expuso la situación en el sudeste de la provincia de Buenos Aires a través de Facundo Quiróz, de INTA Balcarce y la resistencia genética, de la mano de la experiencia de la mejoradora y fitopatóloga de NIDERA, reciamente jubilada, Amelia Bertero de Romano.

Para el Director del EEA Anguil, Jesús Pérez Fernandez, el encuentro fue muy importante para la región ya que se pudo avanzar en la propuesta de acciones concretas que permitan estar mejor preparados para las próximas campañas. “Desde la experiencia del trabajo en lo que se llaman trampas de ascosporas del patógeno que aparecen en determinado momento del cultivo ayudadas por las condiciones climáticas que las favorecen, podríamos tener un indicador acompañado de las condiciones climáticas de pronósticos anticipadas y tomar medidas preventivas en el cultivo”, remarcó. “Lo que queremos desarrollar para esta enfermedad es la difusión de cultivares de mejor comportamiento y un sistema de pronóstico para ayudar a los productores a que tomen medidas preventivas ante la posibilidad de aparición de este hongo”.

Estar preparados

La aparición del hongo genera un desafío para profesiones y productores en cuanto al manejo del problema, preparándose para las próximas campañas de girasol. En otros países, como en Uruguay, la enfermedad generó pérdidas importantes, que junto a otros factores, desplazaron la producción del cultivo. El cultivo de girasol dejó de producirse en Uruguay principalmente por tres causas. Una de ellas es la Phomopsis o cancro del tallo, que fue una de las preocupaciones de los productores, generando pérdidas muy importantes en el rendimiento y chacras destruidas. Por otro lado, el avance del cultivo de la soja con mejor renta económica y, a media que fue decreciendo el cultivo de girasol, aparecieron también problemas asociados a aves, principalmente de paloma.

Silvina Stewart, comentó su experiencia en el manejo de cancro del tallo. “Es un hongo muy agresivo, se ve una diferencia muy marcada entre híbridos donde la resistencia genética es algo muy aconsejable para buscar, por lo que durante un tiempo nos dedicamos a mirar diferencias entre los materiales”, explicó. Para desarrollarse, el hongo necesita humedad relativa por muchas horas y lluvias, con temperaturas de entre 18 a 20 grados para aparezca. “El control químico ayuda, hay fungicidas que son muy eficientes en el control de la enfermedad. Pero hay que tener en cuenta que el control es preventivo. Para eso tratamos de buscar una herramienta que nos ayude a saber cuándo es el momento de realizar la aplicación”, agregó. Para esto, utilizaron lo que llaman una trampa de ascosporas. Allí, explicó, “poníamos rastrojo infectado, íbamos colectando esporas para ver cuándo se daban picos de eyección. Si el cultivo estaba en un estado fenológico adecuado, se recomendaba una aplicación de fungicidas”. Esta herramienta los ayudó a tomar decisiones respecto al momento de aplicación del fungicida. “La idea que teníamos era llegar a un modelo de predicción de la enfermedad, que sería la mejor herramienta para mejorar el control químico”.

Modelos predictivos

Otro de los participantes del encuentro fue el Ing. Ricardo Moschini, del INTA Castelar, quien trabaja desde hace más de 25 años buscando clarificar el rol del ambiente no solo en la expresión de las enfermedades, sino también, sobre la micotoxinas producto del metabolismo de los hongos que genera problemas de aceptación de partidas de granos con micotoxinas ligadas a distintas especies que responde a las condiciones climáticas operantes en el ciclo del cultivo.

Lo que venimos trabajando es entender que las enfermedades son producto de un triángulo: el hospedante, el ambiente y el patógeno. El hombre, con su intervención, a ese triángulo lo convierte en un tetraedro, participando y modificando cosas en esa interacción, por lo que buscamos clarificar el impacto del factor ambiental, modelizando con base meteorológica”, comentó. A través de los modelos, se pueden tomar decisiones en el control químico, saber cuál es el riesgo climático en una región, como por ejemplo la pampeana, respecto a la aparición de enfermedades, cómo afectan fenómenos climáticos como el del niño o frente a escenarios de cambio climático, y estudiar cómo juega este cambio en el desarrollo de las enfermedades. Estos aportes, pueden ayudar al caso del cancro del tallo y capitulo en girasol. La propuesta es modelizar el impacto del ambiente sobre la enfermedad en zonas como en Trenque Lauquen o en General Pico, donde se registraron severas epidemias de la enfermedad y acompañar la propuesta de la trampa de ascosporas.

 

SUSCRIBITE!

Únase a nuestra lista de correo para recibir las últimas noticias y actualizaciones de HORIZONTE A.

Su suscripción fue exitosa!