Imaginemos esta situación:

Uno va manejando su auto por la ruta a 80kms por hora hacia una reunión de negocios muy importante, y ve (o cree ver) más adelante una coloración distinta en el asfalto que interpreta como un pozo. Tiene que tomar una decisión, lo cataloga como un pozo o como una simple mancha u otro tema menor? Mientras tanto el tiempo transcurre y el auto sigue avanzando inexorablemente.

Bueno lo consideramos pozo nomás, entonces como seguimos? nuevas dudas y otra vez tomar decisiones! Tratemos de seguir sin entrar en pánico ni inmovilizarnos. Podemos continuar acelerando ignorando el peligro, de esa manera y si pasamos el obstáculo sin daños, no perderíamos tiempo y el viaje tendría mayor posibilidad de terminar en horario, si rompemos una rueda no seguimos. Otra opción es bajar la velocidad y buscar el mejor lugar de paso (la banquina, la mano contraria, etc.) y esquivar el pozo con naturalidad mediante una suave maniobra, si hacemos esto el tiempo perdido no sería mucho y  las posibilidades de llegar a horario sin romper el auto se incrementarían.

La última alternativa es detenerse por completo, bajarse del auto, medir concienzudamente la profundidad del bache, tomar el celular y llamar a la oficina para que averigüen los datos del fabricante de neumáticos para ponerlo en contacto con el fabricante de autos y que juntos evalúen según el peso del vehículo, el desgaste calculado de las cubiertas y la profundidad del pozo, si es posible pasar a través de él y que velocidad sería la más adecuada para evitar el menor daño. Después de esto tendríamos el menor riesgo de avería pero obviamente el tiempo transcurrido nos haría perder la cita.

En cual situación se siente usted más cómodo???

En la vida empresarial  como en la vida diaria, nos enfrentamos a  situaciones que necesitan ser resueltas, las denominamos “problemas”, en realidad son desafíos que se nos presentan y a los que debemos encontrarle una solución, no es simple ni empírico, solo se necesita contar con una metodología de pensamiento, análisis y acción que nos permita resolver el obstáculo de la mejor manera posible.

Examinemos nuestro equipo, es el equipo de trabajo con que contamos y es el generador de ideas que nos permitirán resolver el problema, tal vez ellos visualizan la esencia de la situación a resolver o puede ser que hayan sido ellos quienes la generaron. Más allá de esto debemos trabajar juntos ya que juntos nos informaremos, analizaremos y finalmente decidiremos la opción seleccionada, es por eso que el formar un buen equipo de trabajo, que tenga ideas, conocimientos, experiencia e iniciativa nos permitirá tener un amplio abanico de alternativas de solución. Si el equipo está motivado, bien orientado y con confianza en la capacidad del líder, no hay situación que lo pueda detener. El líder y cada uno de los integrantes son corresponsables de los resultados del equipo, pero el trabajo en equipo es el  genera los resultados.

Debemos definir el objetivo a cumplir o resolver y también necesitamos contar con información complementaria para realizar un análisis causa efecto, pero atención en este punto, ya que podemos enamorarnos de la búsqueda eterna y cada vez más profunda que finalmente no nos permite tomar las decisiones a tiempo (en muchos casos esta búsqueda eterna  sirve como excusa para dilatar o postergar eternamente la toma de la decisiones importantes). Con estos elementos a la vista sumados a los recursos con los que contamos, trataremos de diseñar las posibles alternativas de solución.

Las diferentes alternativas combinarán en mayor o menor medida los siguientes factores: el temporal (soluciones a corto o largo plazo), Impacto (soluciones de alto y bajo impacto) y Viabilidad (soluciones de alta o baja posibilidad de implementación), cada factor se ponderará y se le asignará una calificación que nos permitirá minimizar los riesgos.

Recordemos que tenemos un problema frente a nosotros, podríamos implementar una solución temporal de corto plazo, esto nos daría el tiempo necesario para complementar nuestro análisis si fuese necesario y obtener los recursos para una solución de tipo permanente.

Es muy importante dimensionar y solucionar oportunamente los problemas, ya que  estos pueden crecer y redimensionarse de manera impensada.

Un viejo amigo me dijo muchas veces que utilice cinco veces la pregunta ¿por qué?, ante cada argumento que se le presente como causa de su problema, el creía que en la quinta respuesta encontraría su causa raíz. Este viejo sabio también repetía esta máxima: “Si su problema tiene solución, no se preocupe, ocúpese de aplicarla, si su problema no tiene solución, no se preocupe, ocúpese en otra cosa”

 

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