Tener la red de protección social más robusta de América Latina tiene un problema: es demasiado cara de mantener.

Pasar de un modelo basado en el consumo a uno basado en inversiones y exportaciones implica necesariamente un sacrificio en el presente. Una coalición política que defienda estos valores y pueda seducir a los votantes es indispensable.

Argentina no tiene que elegir entre commodities y especialidades, puede (y debe) producir ambas con la máxima calidad y eficiencia.

Auravant, una start-up argentina de #AgTech, fue seleccionada por la Agencia Espacial Europea para ser su aliado estratégico en la observación del planeta Tierra para desarrollar aplicaciones agrícolas. Esto es exportar conocimiento en estado puro.

Dejar las damajuanas adulteradas de “Soy Cuyano” y “Mansero” que a inicios de los noventa mataron a decenas y cambiarlas por una industria que exporta el 20% de su producción salvó al sistema vitivinícola argentino. La segmentación por calidad paga.

Hace 19 años nacía Bioceres. Este año publicó su primer reporte financiero como empresa cotizante en Wall Street con resultados operativos creciendo a un 58% anual. El trigo transgénico resistente a la sequía que desarrolló cuenta con aprobación de la CONABIA y un consenso amplio sobre su beneficio productivo: expandiría significativamente las posibilidades de doble cultivo y haría más estables los rendimientos en todo el país. Generar margen económico donde antes no se podía cultivar es agregar valor en estado puro.

En 2004 todavía existían dos grandes muestras dinámicas: ExpoChacra y Feriagro, recién se fusionarían 3 años más tarde. En esa época los artículos en los diarios celebraban las ventas de setenta (si, 70) tractores. Expoagro 2019 reportó transacciones por 1.200.000.000 de dólares.

¿Por qué el poroto cae? Primero, de dónde cae: en los dos gobiernos de Cristina Kirchner la tonelada de soja rebotaba entre los 400 y los 500 dólares (con picos perforando ese techo) mientras que durante la presidencia de Macri la soja se comportó cerca de los 350.

Cuando se habla de economía están en disputa dos modelos de desarrollo: uno que mira el mercado interno y por lo tanto el consumo, otro centrado en exportaciones e inversión. Uno es popular en el corto plazo, el otro sostenible en el largo.

La población de la Unión Europea con 512 millones de habitantes casi duplica la del MERCOSUR, su ingreso per cápita ajustado por poder adquisitivo es de 44 mil dólares anuales, el de Brasil es 16 mil y el de Argentina es 20 mil. La oportunidad es inconmensurable, sobre todo para nuestra producción de alimentos.

El acuerdo es profundamente asimétrico en favor del MERCOSUR, mientras Europa abrirá de manera inmediata el 76% de las importaciones del MERCOSUR, este bloque solo abrirá el 13%; para ser preciso, el 60% de lo que les importa el MERCOSUR se desgravará entre 10 y 15 años.

Con el acuerdo el aceite de oliva de Mendoza, La Rioja y Catamarca fraccionado con identidad y marca peleará en igualdad de condiciones con el de la Toscana y Extremadura. El acuerdo protege nuestra especificidad.

Argentina con sus 45 millones de habitantes es un país relativamente pequeño, dado que alrededor de 15 millones están por debajo de la pobreza hace casi 3 décadas, es aún más pequeño. Argentina y su mercado interno estructuralmente pequeño, no puede crear puesto de trabajo sostenibles desde lo económico, social y medioambiental.

Las juventudes rurales cooperativistas bajo la bandera de ACA Jóvenes cumplieron 75 años.

Claudio Soumoulou, quien fuera también Presidente de ACA Jóvenes, dijo “creamos espacios de afecto, espacios de contención”; Santiago Lorenzatti reflexiona en Monte Buey “construimos capital social”.

Con las retenciones del 9 de diciembre de 2015 se garantiza automáticamente un poco más de 1,1% de PBI, pero los números de ningún productor cierran. Los desafíos para lograr exportar pueden agruparse rápidamente en “comprender a mi demanda” y “ser eficiente con mi oferta”.

Las retenciones están mal, exportar está bien. Ser el supermercado del mundo es posible, depende de esta generación de argentinos.

Hoy somos el futuro de ayer.