Por: Luis Fontoira

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Aunque el ex Beatle es un conocido militante del veganismo no dudó en subir a las redes sociales la foto de una carnicería argentina que se llama “Paul Mac Carne”, hoy famosa en todo el mundo. El reconocimiento del músico indignó a un carnicero paraguayo, que asegura ser el autor intelectual del nombre. Let it beef, let it beef…

 CARNICERÍA ARGENTINA 2

Hace algunas semanas el carnicero Pablo Marcelo Arana se hizo famoso en todo el mundo cuando el ex Beatle Paul Mc Cartney subió la foto de su negocio, ubicado en la ciudad de Alta Gracia, a Instagram, una de las redes sociales más importantes de la web.

Nadie sabe si el mítico músico -militante vegano desde mediados de los ’70- lo hizo solamente por ego o se vio sorprendido por el ingenio del carniza cordobés –cuándo no-, pero lo cierto es que disparó la imagen a sus millones de seguidores con la leyenda: “Un amigo vio esto en sus vacaciones. ¡Qué gracioso! Con amor, Paul”.

La foto superó en pocas horas los 20.000 “likes” para sorpresa del carnicero que, a más de 11.000 kilómetros de distancia, no podía creer lo que le contaban sus clientes hasta que entró a la red social y constató con sus propios ojos la “bendición” de Sir McCartney.

Arana inauguró su local hace poco más de ocho meses y se dio a conocer en las radios locales con la emblemática canción “Help” y el eslogan “Así como lo mejor de la música tiene nombre, la carne también”. El nombre del “boliche”, según sus palabras, surgió de una conversación familiar: “Estábamos buscando uno con gancho y salió así. Dijimos: Paul es vegetariano… pero ni se va a enterar”, comentó a los medios locales.

En esta era de una globalización digital desquiciante y caótica, la foto publicada por McCartney motivó situaciones impensadas que se desencadenaron en “efecto mariposa”[1]: aumento de ventas, interés por franquicias y hasta una “queja” mediática de un carnicero paraguayo.

¿Cómo?

En primer lugar, durante varios días se agotó la carne del negocio –literalmente- ante la afluencia desmedida de nuevos clientes, curiosos y turistas que se acercaban para sacarse fotos y comprar unos kilos de costillar, corte rebautizado “Paul McCartney”. En segundo lugar, ante la cantidad de llamados de potenciales compradores de una franquicia, Arana viajó rápidamente a la ciudad de Córdoba para registrar la marca, que al parecer hasta el momento estaba “guacha” en la provincia mediterránea.

Por último, los medios paraguayos reflejaron la desazón de Gabriel Weiberlen, dueño desde 2011 de la carnicería “Paul McCarnes”, ubicada en la localidad de San Bernardino. El local paraguayo presenta el sello “Beatle” en cada rincón: la letra del logotipo es similar a la firma de McCartney (acompañada por una vaca sobre una senda peatonal al estilo de la tapa del disco Abbey Road) y está decorado con fotos y vinilos de los “Fab Four”.

A pesar de varios intentos por registrar la marca “Paul McCarnes”, hasta ahora el paraguayo no pudo lograrlo. “Arranqué con un estudio de abogados y tuve dos oposiciones ligadas a McCartney, a empresas que maneja su entorno”, se quejó amargamente a los medios de su país, sintiéndose despojado de los quince minutos de fama con los que cuenta su par argentino por estas horas.

Más allá de la polémica, lo cierto es que es la primera vez que Paul McCartney alienta indirectamente el consumo de carne (¿un nuevo milagro argentino?). De hecho, es presidente de la Sociedad Vegetariana de Gran Bretaña y embajador de PETA (siglas en inglés de la Asociación de Gente por el Tratamiento Ético de los Animales), instó a sus seguidores a no comer en McDonald’s –dado que un local de Liverpool había colocado una foto de los Beatles- y en 2009 lanzó la campaña: “Meat Free Monday” -lunes sin carne- para “concienciar” a los carnívoros.

Al parecer, las arengas veganas de su ídolo Paul no hacen mella en Arana. El carnicero no descarta que algún día uno de los clientes sea el propio McCartney: “cuando pruebe el matambrito de acá, seguro empieza a comer carne”, dice a quien quiera escucharlo, agrandado como galleta en el agua.

[1] El efecto mariposa es un concepto de la teoría del caos. La idea es que, dadas unas condiciones iniciales de un determinado sistema caótico, a la más mínima variación en ellas puede provocar que el sistema evolucione en ciertas formas completamente diferentes.

LA ARGENTINA, LOS BEATLES Y EL ASADO

Kapanga - Un asado en Abbey Road - F

No es la primera vez que la carne vacuna y los Beatles se dan la mano en la Argentina. Un disco del grupo Kapanga editado en 1999 se llama, precisamente, “Un asado en Abbey Road” y en su tapa se puede ver a los músicos de Quilmes imitando la portada del LP de los ingleses más famosos de la historia pero con utensilios para hacer el asado, carne, carbón y ristras de chorizo.

“La idea de hacer un asado en Abbey Road partió de que sería algo muy argentino, como si fuese nuestro propio gol a los ingleses”, explicaron en su momento los miembros de Kapanga al “Suplemento No” de Página 12, “y queríamos ir allá, prender el fuego y que nos llevaran presos y todo”.

“Cuando se nos ocurrió, quisimos viajar allá especialmente para sacar la foto, así que fuimos a la compañía discográfica e hicimos el pedido formalmente. Nos miraron como diciendo ‘que alguien les consiga chalecos de fuerza’. Así que terminamos haciendo un fotomontaje”, aseguraron.

“La primera vez que nos hicieron una nota, en un diario de Quilmes, el título que nos pusieron fue ‘Queremos ser los Beatles de Quilmes’”, rubrican los rockeros argentinos cada vez que recuerdan los inicios de su carrera.

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