Por: Fidel Poehls – Analista de mercados – Nóvitas

El Mercado internacional de granos vive una cierta calma a la espera de que algunos acontecimientos encuentren un desenlace. Uno de ellos es cuál será el volumen final de la cosecha gruesa estadounidense 2019/20. La misma se caracterizó por ser una de las siembras más atrasadas de los últimos 40 años como consecuencia de los excesos hídricos. Dada la latitud del ‘Cornbelt’ tan lejana del Ecuador, el riesgo de una helada temprana o una nevada se hace mayor. El 9 de octubre se registraron importantes nevadas en el Norte del ‘cinturón sojero-maicero’ que muchos creen que podrían haber afectado los rendimientos en dicha región.

Hoy por hoy, la cosecha de maíz en Estados Unidos es ubicada por el USDA en 347 millones de toneladas.  De materializarse nuevos recortes la relación stock/consumo que hoy se ubica en 13,8% bajaría, y si esta rozara el 10%, a partir de ahí se “encienden las luces de alarma en el tablero”. Ya que todas las veces que ello ha ocurrido los precios han reaccionado fuertemente hacia arriba en busca de recortar la demanda.

Vale la pena destacar, que EE.UU. consume más 300 millones de toneladas de maíz por año y solamente exporta alrededor de 50 millones. Dicha demanda se distribuye a grandes rasgos en: consumo industrial 172,5 mill. de tons. . (136,50 de ellos son etanol), 134,00 millones de consumo forrajero y el resto se exporta. .

En estos momentos, sea cual fuese, el volumen final productivo, dicho país se encuentra en plena cosecha (según el USDA el avance es de más del 50%). Por lo tanto, nos encontramos en el momento en donde los silos se están llenando y la oferta es holgada. Pero a medida que pasen los meses, si realmente el clima hizo daño como la mayoría de los analistas lo indica, la situación de tensión entre los diferentes consumos se irá dando.

Según nuestra opinión la demanda más elástica para el maíz del “País del Norte” es la de exportación, ya que un productor de etanol ó un feedlot en el corazón estadounidense no puede permitir allá por mayo de 2020 que el maíz se cargue en una barcaza y se vaya por el Mississippi hacia un destino en otro país. Esto abre una muy buena oportunidad para que otros países exporten. No quedan dudas que EE.UU. es el principal exportador mundial pero en el ranking lo siguen Brasil y Argentina. Por lo tanto, este escenario de irse concretando parece muy auspicioso para el precio del maíz local. El riesgo, no es internacional, es local y político.

Fidel Poehls

La gran pregunta es ¿Qué medidas se adoptaran en materia de comercio granario a partir del 10 de Diciembre?

En lo que a soja se refiere, según el USDA la cosecha estadounidense es mucho menor a la de la campaña pasada. Entre la campaña 2018/19 y la 2019/20 la superficie sembrada con la oleaginosa en Estados Unidos cayó  5,1 millones de hectáreas (casi un 14%), para ubicarse ahora en 31 millones de has. Es difícil encontrar en la historia una caída interanual tan fuerte. Esto, se debe en parte al clima y en parte a las consecuencias de la “Guerra Comercial” entre Estados Unidos y China que derivó en que el ‘farmer’ sembrará menos. Según las últimas proyecciones la cosecha pasó de 120,5 a 96,60 millones de toneladas. Esto deja a los stocks finales nuevamente en niveles bajos de 12,9 millones de toneladas. Ello, a pesar de una demanda floja debido al mencionado conflicto. Se espera que Estados Unidos exporte 48,30 millones de toneladas de poroto, cuando en años anteriores ha llegado a despachar 60 mill. de tons. Es decir, que la caída en la superficie no permite que China vuelva a comprar soja en grandes volúmenes en EE.UU., sin generar importantes subas de precios. Pero, en el marco de la diplomacia pareciera estar ocurriendo lo contrario, ya que en el constante de idas y vueltas de este conflicto, ahora parece que podría en las próximas semanas haber un acuerdo de comercio interino. Para seguir con mucha atención…

Por el lado de Sudamérica, las cosas no arrancan del todo bien. Las lluvias, vienen siendo inferiores a la media en importantes regiones productivas no solamente de Argentina sino también de Brasil.

La pata floja del panorama de precios de la soja a nivel internacional, es la imposibilidad de poder dimensionar la epidemia de la Gripe Porcina Africana que afecta a muchos países. En especial a China y al Sudeste Asiático en donde está la mayoría de los cerdos del mundo y consecuentemente, el polo de mayor demanda de soja. Tal como se observa en el mapa adjunto de la FAO los casos en China son incontables pero también lo son en el los países del Sur. Especialmente en Laos Vietnam y Camboya.

En cuanto al trigo, la cosecha 2019 en el Hemisferio Norte ya concluyó y los resultados han sido mejores que el fracaso de la campaña pasada. Pasando a nivel global en la 2018/19 de 731,30 millones de toneladas  a 765,20 millones.  Pero hay jugadores muy relevantes en el comercio que siguen golpeados. Rusia no está exportando en los volúmenes esperados y ello eleva los precios FOB del resto de los orígenes. Ya que dicho país exporta casi 40 millones de toneladas del cereal por año convirtiéndose en el principal jugador del comercio global de trigo. Además, en Australia también se espera que su cosecha concluya de vuelta en niveles similares a los del fracaso del año pasado.

Por otro lado, se incorpora una promesa desde la demanda. China ha prometido recientemente que comenzará a importar el cereal en el marco del acercamiento con Estados Unidos. La República Popular ha sido en los últimos años autosuficiente en materia de abastecimiento del cereal. Es el principal productor, todos los años cosecha alrededor de 130 millones de toneladas de trigo que se las consume íntegramente. La promesa que pase a importar por ahora se dice que serán 9 millones de toneladas genera mucha expectativa.

En líneas generales, pareciera que el mercado internacional tanto de trigo, maíz y soja esta para más en materia de precios.

MERCADO LOCAL

Luego de definidas las elecciones, la gran incógnita es que nos deparará este nuevo Gobierno Kirchnerista en materia de comercio. Es importante saber donde nos deja el de Cambiemos. Durante el Gobierno de Macri se avanzó mucho en materia de desarmar la maraña intervencionista que dejaran los 12 años previos. Además, se abrieron un sinnúmero de nuevos mercados adonde nuestros productos ingresaron. Lamentablemente, no acompañó la suerte. Los precios internacionales de la era Macri, fueron considerablemente más bajos que los dos gobiernos de Cristina.

En el caso del trigo, tomando como referencia el mercado de Chicago. El promedio de precios de de 2007-2015 fue de U$S/Ton. 240. Mientras que para 2016-2019, fueron de U$S/Ton. 160. Lo más llamativo es que durante, el Cristinismo donde se gozó de los mejores precios internacionales el área de trigo cayó a sus niveles más bajos de los últimos 100 años. Allá, por 2013 el área sembrada rozó los 3 millones de hectáreas. Ello, como consecuencia de la  discrecional intervención instrumentada con la política de los ROES, que permitían la “cacería en el Zoológico” por parte de la demanda. Más allá de lo que perdió el productor y el país en la cadena comercial. Un punto también muy lamentable es el lucro cesante de no haber sembrado esos millones de hectáreas de trigo durante los años dorados de precios. Lo notable de los resultados de Macri es que con precios mucho más bajos logró que en esta última campaña se siembren casi siete millones de hectáreas del cereal.

Más allá de la sequía que preocupa y mucho, nos mantiene muy intranquilos la posibilidad del regreso de dichas prácticas. Muy probablemente el sector vuelva a pagar los platos rotos. Pero debe quedar claro que las retenciones no son solamente la única amenaza. Lo más dañino, especialmente para nuestro sector fue la política de saldos exportables. La cual nos desconectaba de lo que ocurría con los precios internacionales.

Es verdad, tal como se observa en los últimos dos gráficos adjuntos. Los precios de hoy ya son lo que eran y los márgenes para intervenir son mucho más acotados.

En semejante contexto, el productor no puede quedarse de brazos cruzados. La ingeniería comercial y el manejo de la información este año como nunca hará la diferencia.