@kittyvaquero

 El maíz regresa con ímpetu este año. La eliminación de las retenciones y de las limitaciones a las exportaciones, sumadas a un precio internacional en ascenso le devolvieron al cereal el rol de buen competidor con la soja. Aquí un informe para conocer la actualidad de este cereal.

maiz (35)

La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) estima que el área sembrada con maíz crecerá un 30% respecto de 2015, pasando de 4,2 a 4,4 millones de has. Su precio ha aumentado un 23% desde abril hasta los primeros días de junio y esto entusiasma a los productores.

“La primera buena noticia es que se va a hacer más maíz, y eso es porque volvió a ser rentable, lo cual es muy bueno por la sustentabilidad”, indicó Teo Zorraquín, consultor en temas agropecuarios. Es que la incorporación de la gramínea a la rotación significa importantes beneficios para el suelo además de ayudar en la lucha contra malezas, plagas y enfermedades de los cultivos extensivos.

“Con un precio estimado para los cálculos entre 155 dls/tn y 160 dls/tn, el maíz vuelve porque es más rentable y porque pelea bien con la soja ya que esta aún tiene retenciones. Hace 30 o 40 días pensábamos en un mar de maíz per hoy, con el aumento del precio de la soja, la pelea va a ser mano a mano”, explicó Zorraquín.

De acuerdo a la BCR, en la campaña 2016-2017 se sembrarán 200 mil ha más que el año pasado. “Las intenciones vienen en serio, porque ya se están materializando las compras del insumo más caro, la semilla híbrida”, indicaron desde la entidad. En este sentido hay algunas dudas. “Algunos semilleros están diciendo que quizás no alcance la semilla de maíz disponible y eso aumentaría el costo de la bolsa, pero no estoy seguro de que eso sea realmente así porque, además, quedó semilla de la campaña pasada”, dijo Zorraquín.

Barrio norte

El Ing. Agr. Julio Lieutier es asesor del grupo CREA del norte bonaerense que abarca las localidades de Rojas, Junín, Chivilcoy, Chacabuco y Carmen de Areco, con campos que varían de medianos a grandes, entre 700 has a 3.000 has. En esa zona, el invierno pasado se registraron excesos hídricos en invierno y se perdió el 25% del trigo; lo que quedó en pie, no tuvo buenos rendimientos. En cambio, la cosecha gruesa de maíz y soja fue buena, excepto alguna que otra leve afectación en algunos maíces tempranos. Normalmente, el grupo mantiene una rotación de a tercios: trigo/soja, maíz, y soja de primera. Sin embargo, en las últimas dos campañas la superficie sembrada con maíz se redujo. “En 2015 un 70% del maíz perdió terreno que fue ocupado por soja de primera, la cual pasó a un 45% a 50%”, contó Lieutier. En el área maicera, también descendió significativamente la aplicación de nitrógeno. “Este año, el maíz volverá a ocupar su tercio, pasará del 10-12% al 30-33% del área agrícola, y la soja de 1ª descenderá al 30-33%”, indicó el ingeniero.

 Esta campaña, en la zona se hará 50% de maíz temprano y 50% de tardío. “En Junín, por el tipo de ambiente, de suelos profundos, casi todo el maíz se sembrará temprano. En cambio, en el otro extremo, en Carmen de Areco, se hará casi todo tardío. Los ambientes intermedios dependen más de los factores climáticos: si el año es Niña, se hará maíz tardío; si es Niño, se hará maíz temprano”, explicó Lieutier.

Las fechas de siembra temprana se ubican allí entre el 15 de septiembre y la primera semana de octubre, mientras que los maíces tardíos se siembran generalmente entre el 5 y 20 de diciembre.

“La ventaja del maíz tardío es que te permite pasarte a soja ante cualquier cambio de condiciones. Además, se barbecha con atrazina que no representa ningún problema para la oleaginosa”, señaló el técnico.

En cuanto a disponibilidad de semillas, Lieutier contó que el híbrido 7210 de Monsanto está prácticamente agotado y casi la totalidad de la semilla que se va a sembrar este año, ya fue comprada.

Este año, la relación insumo producto de fertilizante es muy favorable. “El precio de la urea es más barato que en los últimos ocho a diez años. Hoy, con un maíz de 150 a 160 dls, podés aumentar la dosis de nitrógeno. Se estima que el incremento será de un 15% a un 20%, es decir, unos 10 a 20 kg más de los habituales 140-150 kg de N/ha que se utilizan en 4ª hoja”, detalló Lieutier.

En la zona hay algo de rye grass resistente y bastante rama negra pero el yuyo colorado por ahora no es un inconveniente serio. “Las malezas de hoja ancha resistentes no serán un problema para el cultivo de maíz que va perfecto, y hay productos para combatirlas. Por su parte, las gramíneas resistentes como el rye gras y el capín también se pueden controlar, hay productos compatibles”, señaló el asesor.

“Desde hace cuatro o cinco campañas le estamos dando importancia a la roya de la hoja en cultivos de siembra temprana, en más de la mitad de los lotes de maíz temprano se controla. El tizón, a veces se controla en maíz tardío”, agregó.

Allí, las enfermedades vasculares como fusarium o alternaria pueden causar mermas de rendimiento importantes en maíz tardío, por eso la elección del híbrido a sembrar es un punto crítico, y es fundamental conocer la susceptibilidad a los patógenos de cada uno.

Tratándose de insectos, “en maíces tardíos la isoca de la espiga puede representar un problema ya que llega a causar pérdidas de 5 qq/ha pero existe genética para evitarlo, con el Bt triple se puede salvar 1,55 qq/ha de esa pérdida y con Víptera la totalidad, es decir, no hay daño”, informó Lieutier.

Por su parte, en cuestión de números, “los últimos cuatro años, los márgenes fueron cada vez menores y el endeudamiento de los productores cada vez mayor, sin embargo, y aunque este año va a haber que tomar crédito, la deuda a junio de 2016 descendió respecto de la de junio de 2015”, contó.

Pampa gringa

pampa

En los pagos de La Sole, en Arequito, al sur de Santa Fe, Nicolás Milatich administra el Establecimiento Don José, un campo agrícola de 162 has. “Desde sus inicios, allá por el año 1900, fue de producción mixta hasta principios de la década del ’70, luego se hizo solo agricultura y a partir de 1988 trabajamos en Siembra Directa permanentemente, siempre con rotación de cultivos: maíz, soja 1ª, trigo/soja 2ª, manteniéndola independientemente de la coyuntura de precios”, contó Milatich, un pionero de Aapresid (Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa).

 

“Este año voy a sembrar la misma cantidad de hectáreas de maíz que en el 2015, aproximadamente 54 has, con fecha de siembra en la primera quincena de septiembre. Usaré el híbrido de Nidera AX 887 MG, un material que me ha dado muy buenos resultados en diferentes condiciones”, señaló el productor.

Milatich hace una fertilización en forma anticipada al voleo en junio con fosfato monoamónico (MAP) y azufre (Azulfertil); luego, a la siembra, aplican nitrógeno sólido (urea) al costado y debajo de la semilla.

En cuanto a herbicidas, hará un barbecho con atrazina, 2.4D y glifosato, y antes de la siembra aplicará atrazina con metolaclor, glifosato e insecticida. “El principal inconveniente que tiene el cultivo de maíz acá es el control eficaz de las gramíneas anuales y en el último año las gramíneas resistentes como capín”, dijo Milatich.

El productor instó a producir cuidando el ambiente y aprovechar la coyuntura favorable. “En esta campaña, como en todas, hay que trabajar con conocimientos y eficiencia para lograr un cultivo que nos de el mejor resultado económico. Este año el cultivo del maíz se ve favorecido porque ya no tiene retenciones y tiene buen precio de mercado, y a pesar de que todavía no hubo un reacomodamiento de los precios de los insumos en una baja en dólares, los números son favorables para la siembra, lo cual nos permite seguir manteniendo la rotación. Hoy más que nunca el productor agrícola está en condiciones de llevar a cabo una rotación de cultivos que le proporcione buenos rendimientos con mejoras en la estructura del suelo y mejor control de malezas, sin embargo insisto que algunos insumos como los fertilizantes tendrían que nivelarse a precios históricos o también tener un trato especial impositivamente para incentivar su uso”, remarcó.

Para Milatich el mercado “está muy volátil”, por eso, considera que se debe cosechar y luego analizar qué hacer con la comercialización. “No tengo pensado hacer venta anticipada ni con futuros”, aseguró.

El oeste

Charlie van der Straten produce en campos mixtos de Carlos Tejedor y General Pinto, en el oeste de la provincia de Buenos Aires. Los dos establecimientos tienen certificación de buenas prácticas agrícolas. Hacen maíz, sorgo, girasol, cebada, trigo y soja; y en ganadería, ciclo completo: cría, destete y engorde a corral hasta los 320 kg.

“Siempre hacemos maíz temprano pero el año pasado, por cuestiones climáticas tuvimos que sembrar tardío la primera semana de diciembre y el cultivo aún está sin cosechar. Esta campaña, la soja -de 1ª y 2ª- rindió en promedio 42 qq en Gral. Pinto y 34 qq en Carlos Tejedor, sobre verdeo. En 2015 no hicieron trigo no hicieron porque allí la napa está a 50 cm y complicaba las cosas.

“Normalmente sembramos maíz temprano en fechas de siembra escalonadas, desde los primeros días de octubre – donde se obtienen los mejores rindes- hasta la última semana de octubre”, explicó Van der Straten. Casi todo lo que siembran es del semillero KWS.

“En esta zona es mucho más estable el maíz que la soja, es muy raro que te vaya mal en maíz”, aclaró el productor. “Ya tenemos la semilla reservada. Hasta hace tres semanas íbamos a hacer 50% de maíz y 50% de soja, hoy será 40 y 60 por la suba de los precios de la oleaginosa”, contó.

En sus lotes, suelen darse enfermedades de fin de ciclo, por eso mantienen un esquema de aplicación de fungicidas, obteniendo hasta 500 kg más de grano con el tratamiento.

“En la zona hay rama negra y yuyo colorado pero nosotros no tenemos problemas porque hace muchos años que hacemos un muy buen manejo, lo mismo pasa con las gramíneas como capín y rye grass”, indicó Van der Straten.

 La fertilización la hacen reposición o a rendimiento, apuntando a 120 qq/ha. “Aplicamos 200 a 220 kg/ha de urea y fósforo (P) sobre la línea en maíz. A la soja no la fertilizamos”, detalló. Los suelos de la región cuentan con 6 ppm de P pero ellos, debido al manejo realizado durante años, tienen entre 18 y 32 ppm.

Interprovincial

cordoba 1

Hugo Ghío hace agricultura en el sur de Córdoba y Santa Fe, en campos agrícolas de Corral de Bustos y Venado Tuerto donde siembra trigo, maíz y soja. Hasta 2011 la mitad de las tierras se destinaban a maíz y el resto a trigo/soja pero los vaivenes de la política agropecuaria hicieron que deban pasar a una rotación de trigo/soja, maíz, soja 1ª, dominando esta última la campaña anterior. “Este año vamos a volver a la proporción de 50 y 50 que hacíamos antes”, afirmó Ghío.

La posibilidad de respetar esos porcentajes para sembrar maíz dependerá del nivel que alcancen las napas. Es que en sus campos, el ascenso de las mismas se ha convertido en un problema serio, llegando desde 1 mt o 1,5 mt como máximo, hasta el nivel del suelo. “Hace pocos años la napa era una bendición pero ahora es un problemón para nosotros”, lamentó el productor. Debido al alto nivel de las aguas subterráneas y los excesos hídricos, no pudieron sembrar o perdieron el 25% del total. De lo que cosecharon la campaña pasada, un 10% fue malo o regular y otro 10% de regular a bueno. “Es decir que un 45% del área o la perdimos o estuvo afectada por exceso de agua”, señaló el productor. Los rendimientos en el área total estuvieron por debajo de lo normal. A estas alturas, todavía no han finalizado la trilla de soja, la que peor la llevó por haber sido destinada a los lotes que tenían la napa más cerca de la superficie.

 Esta primavera, entre septiembre y los primeros días de octubre, sembrarán todo el maíz. Usarán materiales convencionales, no resistentes a glifosato ni HCL. Todavía no compraron la semilla pero ya están tomando las decisiones. Según Ghío, en la zona no hay faltantes de este insumo. “Además, como tenemos sembradora neumática, no tenemos el problema que se les presenta a otros productores si falta algún calibre”, agregó.

La reposición de nutrientes, la mantienen cada año dentro del mismo esquema: 20 kg a 25 kg de nitrógeno (N) a la siembra junto con fósforo y azufre; y el resto del N cuando el maíz tiene entre 4 y 6 hojas de acuerdo al análisis de suelo para llegar hasta 200 a 220 kg del nutriente.

Si bien en toda la zona, las malezas resistentes tienen a mal traer a los agricultores, en los campos de Ghío, gracias a las rotaciones de cultivos y producto que vienen llevando adelante, recién están empezando a tener algún problema con yuyo colorado. En cuanto a enfermedades, hacen monitoreo de los lotes y en función de eso, resuelven si es necesario hacer tratamiento.

Dentro de la estrategia de comercialización “cubrimos con producto a futuro, hacemos canje de insumos por granos”, contó Ghío.

Corazón bonaerenese

baires

Como asesor del grupo CREA Bragado Alberdi y productor agropecuario, el Ing. Agr. Gerardo Chiara conoce bien el pulso de la región centro norte de Buenos Aires.

Entre Los Toldos, Bragado, Alberdi, Vedia y 9 de Julio, su trabajo técnico abarca 17.700 has agrícolas y 4.000 has ganaderas.

El maíz, también se expande en esas tierras. Para esta campaña, se estima que en Bragado pasará de las 1.400 has de 2015/16 a 2.600 has mientras que en Alberdi crecerá de 1.500 has a 3.600 has. “En mi campo, paso de sembrar 200 has a 450 has este año”, indicó el ingeniero. Como sugiere el técnico, será un buen año para “hacer maíz en lotes considerados “menos maiceros”, ya que la mejor situación habilita a hacer el cultivo en ambientes de menos potencial”.

La fecha de siembra se define según el ambiente y los pronósticos climáticos. “En años normales, el maíz temprano va a ambientes de máximo potencial y sin limitantes; en años donde el exceso de agua es una amenaza, como sucedió en el último, esos ambientes de alta productividad tenían la napa muy alta al momento de la siembra temprana, por eso allí se pasó a maíz tardío”, explicó Chiara. Para años normales, el porcentaje es de 60-70% temprano y el resto tardío.

“La próxima campaña habrá que definir a último momento el ambiente para ver si va a tardío o temprano, las napas están bajando pero el tema aún no esta definido”, reconoció.

 “En la región se usan híbridos con protección genética de insectos clásica (VT3, MG, TD), en general RR por imposición de los semilleros, y en casos puntuales se usan materiales con tolerancia a herbicidas específicos como HCL y tolerantes a On duty para el control de malezas problema”, detalló el asesor.

Para ajustar la nutrición del cultivo de maíz, siempre hacen análisis de suelo a fin de definir dosis, aplicando fósforo (P) y nitrógeno (N), y en algún caso agregan azufre (S). “Las fuentes son fosfato monoamónico, urea y superfosfato simple; el primero a la siembra, el segundo incorporado postsiembra y el tercero al voleo presiembra”, enumeró Chiara.

Habitualmente, en campo propio se fertiliza con 100 kg de superfosfato simple, o 100 a 120 kg de fosfato monoamónico y 200 kg de urea. En campo alquilado se aplican 10 kg menos de monoamónico y no se hace superfosfato simple.

“Este año hay que elevar la oferta de N sobre lo que se venía haciendo ya que la relación de precios maíz/urea mejoró en favor de subir la oferta; y también reponer P en lotes que vienen poco fertilizados históricamente”, recomendó.

De acuerdo al ingeniero, en esa zona no hay adversidades complejas. “Las malezas problema: rama negra, lecherón y gramíneas de verano, se controlan bien con este cultivo. Aún no hemos tenido alta presión generalizada de yuyo colorado resistente, y en campos donde hay mucho, estamos especulando con pasar lotes problema a maíz tardío donde las opciones de control son mejores”, dijo. Contra las malezas, utilizan los herbicidas clásicos: atrazina, metolaclor, imidazolinonas (On duty), hormonales tipo 2,4D y picloram (Tordon).

Las enfermedades se monitorean regularmente y si se supera el umbral, se hacen controles con fungicidas, mezclas de triazoles y estrobirulinas, con tratamientos en estadio vegetativo tardío.

En cuanto a insectos, no se registran plagas problema en la región por lo tanto, generalmente no se aplican insecticidas. “Sin dudas, este año lo más favorable para el sector de producción primaria es el precio esperado, aunque no deben opinar lo mismo chancheros y polleros; la amenaza es la falta de semilla de buen potencial, y otra, quizás, puede ser que se produzca un cuello de botella al salir a vender una producción muy alta”, analizó Chiara.

De acuerdo al asesor, a iguales rindes, este año el margen está un 30% mas alto medido en dólares. “Algunos insumos como la urea, el glifosato y los fertilizantes fosforados, han bajado en dólares pero se esperan subas fuertes en fletes y labores; de cualquier manera, en nuestra zona, no sería significativo si lo medimos en kilos de maíz, es decir que en kilos de maíz serían menos kilos que años anteriores”, explicó.

Cultivo de cebada forrajera sobre rastrojo de maíz

Para aprovechar los mayores márgenes esperados, Chiara intenta fijar precios, al menos de alquileres y gastos directos, a fin de asegurar esa buena relación insumo-producto. “Es difícil, el clima del momento es alcista y hay que ir en contra de ese estado de ánimo”, señaló.

Ya sin retenciones y con un precio que viene subiendo desde abril, el maíz se apronta para un regreso con gloria. De aquí a la primavera, habrá que ver cómo pelea por su lugar la soja que sigue cotizando en alza. De todos modos, este año, los productores tienen la gran oportunidad de retomar rotaciones saludables, expandiendo las hectáreas de la gramínea, en beneficio de los suelos y también de los bolsillos. Será, también, el momento ideal para reponer los nutrientes necesarios que se extraen de la tierra. Sin excusas. Todo cierra. Todos ganan.

____________________________________________________________________

TEO ZORRAQUÍN | Textuales

teo

Para tener en cuenta

De acuerdo al consultor agropecuario Teo Zorraquín, esta campaña habrá que analizar estas cuestiones al momento de tomar decisiones.

 

Arrendamientos

Hoy es un factor importante a tener en cuenta ya que más del 60% de la producción en Argentina se hace bajo arrendamiento. Los precios de los arrendamientos están aumentando, se registran incrementos de 10%, 20%, 30% y hasta 40% según la zona. Por eso, el insumo tierra es un factor a mirar de cara a la siembra del cereal .

Costo

Para comparar, el costo de hacer una hectárea de maíz en el sur de Córdoba (sin considerar arrendamiento) es de 400 dls/ha mientras que el de la soja es de 270 a 280 dls/ha, por ejemplo. Y si tengo que pedir dinero para encarar la siembra, las tasas en pesos son mayores al 30% anual. Sin embargo, están apareciendo créditos en dólares con tasas del 6% y 7% anual.

Flete

Las zonas alejadas a los puertos como Salta o Santiago del Estero tienen problemas  de costos por transporte hacia puerto. Como no hay consumo en origen, ni transformación en carne, ni plantas de biocombustible, en el norte no tienen otra alternativa que bajar con el grano hasta el puerto de Rosario. En 2015, el costo del flete desde el NOA representaba un 60% y esta campaña será un 38% a 40%”.

Fertilizante

Esta campaña, la relación insumo producto (costo del fertilizante/precio del grano de maíz) es mucho más favorable que en año pasado. Los fertilizantes están mucho más baratos que en 2015.

Herbicidas y otros insumos

No habrá grandes aumentos ni faltantes de producto por lo cual, no serán un factor determinante.

Cotizaciones

Generalmente, las posiciones de maíz para abril (ingreso de la cosecha tradicional, hoy sería como la primicia en fruta) son un 5% superiores a las de julio (cuando ingresa el maíz tardío).

_____________________________________________________________________

ARRENDAMIENTOS | Termómetro

– El mercado de arrendamientos en el norte bonaerense “se ha recalentado un poco, se piden 1qq o 2 qq más que en 2015, aumentando desde 13 qq/ha a 15 qq/ha”, detalló el asesor Julio Lieutier.

– Alrededor de Arequito, los arrendamientos en lotes muy buenos se están negociando en unos 20 qq/ha puesto en el acopio. “En promedio general se están pagando 18 qq/ha,  también se hacen contratos por 16 qq/ha a precio pizarra -precio lleno- pero al ser lotes muy chicos no han variado  los porcentajes”, indicó Nicolás Milatich.

– En la zona de Carlos Tejedor y Alberdi, “los arrendamientos se están negociando a 20% o 30% más que el año pasado y ya hay movimiento en esta zona”, contó Charlie van der Straten.

– De acuerdo al ingeniero Gerardo Chiara, en Bragado los arrendamientos pasaron de 12 qq/ha a 13,5 o 14 qq/ha. En Alberdi, donde se pagaron 12 y 13 qq/ha en 2015, los alquileres también aumentaron entre 1,5 qq a 2 qq. Aunque la mayor parte de los campos de esta zona se trabaja en campo propio, ya se cerraron un 50% de los arrendamientos.

SUSCRIBITE!

Únase a nuestra lista de correo para recibir las últimas noticias y actualizaciones de HORIZONTE A.

Su suscripción fue exitosa!