Elaborado por: Agustín Bianchini, Walter Tanducci, Santiago Lorenzatti y Martín Sánchez

Okandú SA

La mejora en la eficiencia en el uso de los insumos tendiente a la preservación y calidad de los ambientes productivos es una preocupación actual. Los factores de manejo que tienen un impacto directo en el rendimiento del cultivo son la elección del híbrido, densidad de siembra y fertilización. El mejoramiento del cultivo en los últimos años ha contribuido a que los materiales incrementen la respuesta a la aplicación de tecnología. La elección de la genética adaptada a la zona es clave, ya que se observan diferencias significativas de producción en los ensayos comparativos de rendimiento. La elección de la densidad de siembra constituye uno de los aspectos de manejo que afecta el rendimiento final del cultivo de maíz. El ajuste de la densidad de siembra debe estar asociado a la oferta de recursos que ofrece el ambiente (agua y nutrientes). La fertilidad de suelos y nutrición de los cultivos han sido un tema de gran incidencia en la producción de cultivos agrícolas. La adecuada nutrición en el cultivo de maíz permite optimizar la eficiencia de uso de los recursos e insumos utilizados. Una baja densidad y nutrición pueden limitar la expansión foliar y la radiación interceptada. Consecuentemente, esa menor intercepción de radiación impacta sobre la producción de materia seca y sobre el rendimiento del cultivo.

Si bien se han realizado estudios sobre el impacto de la densidad y nutrición en el cultivo, pocas veces se han estudiado la respuesta genética a estas variables, al igual que la interacción entre las mismas. Esta información es clave a la hora de la toma de decisiones sobre adopción de diferentes tecnologías.

Materiales y métodos

La experiencia se realizó en 3 localidades de la Provincia de Córdoba: a) Inriville, Departamento Marcos Juárez, b) Bengolea, Departamento Juárez Celman y en secano, y c) Bengolea, Departamento Juárez Celman y bajo riego.

En la Tabla 1 se muestra la información sobre manejo del cultivo en cada localidad.

Tabla 1. Información de manejo de los sitios experimentales.

  Inriville Bengolea Secano Bengolea Riego
Fecha de Siembra 18/10/2018 02/10/2018 01/10/2018
Antecesor Soja Soja Soja
Distanciamiento entre hileras 52.5 cm 52.5 cm 52.5 cm

El diseño experimental fue en bloques completamente aleatorizados con 3 repeticiones.

Las unidades experimentales (parcelas) fueron de 2,1 m de ancho y 10.2 m de largo.

Previo a la siembra, se tomó una muestra de suelo (0-20 cm) compuesta por 15-20 sub-muestras o piques para diversas determinaciones.

Para la elección de los híbridos se buscaron los mejores materiales de alta tecnología de dos de las principales empresas proveedoras de genética de maíz.

Secano

La densidad de siembra recomendada es de alrededor de 78.000 semillas/ha, y para evaluar la respuesta a esta tecnología, se evaluaron también planteos con densidades mayores (99.000 semillas/ha y 120.000 semillas/ha).

Para cuantificar la respuesta al uso de nutrientes se usó un testigo sin aplicación de fertilizante (N0 P0). Además, se evaluó una estrategia de fertilización basada en el manejo del productor promedio de la región, que consistió en 80 kg/ha de MAP (11-52-0) a la siembra, y una re-fertilización de 200 kg/ha de urea en V4-V6. La cantidad total de nutrientes aplicada con este tratamiento fue de N100 y P18. Debido a que en la zona se observan deficiencias de N, P, S y Zn, se agregó una estrategia nutricional de alta tecnología, en la que se aplicó 160 kg/ha de MESZ (MicroEssentials Zn: 12-40-0-10S-1Zn), y una re-fertilización de 500 kg/ha de urea en V4-V6. La cantidad total de nutrientes aplicada con esta estrategia fue de N250, P26, S16, y Zn1.6.

Los tratamientos aplicados en los 2 sitios de secano se muestran en la Tabla 2.

Tabla 2. Tratamientos aplicados en maíz de secano.

Riego

En el planteo bajo riego, se aplicó 200 kg/ha de MESZ (MicroEssentials Zn: 12-40-0-10S-1Zn) a la siembra, y se re-fertilizó con 3 dosis de N en V4-V6 (Tabla 3).

Tabla 3. Tratamientos aplicados en maíz bajo riego.

Los tratamientos aplicados en este sitio se muestran en la Tabla 3.

Todos los tratamientos recibieron la misma protección contra plagas, malezas y enfermedades.

Las aplicaciones de agroquímicos fueron las siguientes:

Herbicidas:     Barbecho: 2 l/ ha de glifosato premium + 600 cm3/ha 2,4-D + 1 kg/ha de atrazina 90.

Pre-siembra: 2 l/ha de glifosato + 500 cm3/ha 2,4-D + 1 kg/ha de atrazina 90.

Pre-emergencia 1 l/ha de Acuron + 1.2 l/ha de metolacloro.

Fungicidas:      600 cm3/ha de Stinger en V10-V12.

La cosecha se realizó con una máquina auto propulsada que cortó 3 surcos completos (5.5 m) de cada tratamiento. El rendimiento se calculó pesando el grano, y corregido a la humedad base de 14.5%.

El procesamiento estadístico de los datos se realizó mediante un análisis de la varianza utilizando el programa INFOSTAT (Versión 2017). Cuando las diferencias entre tratamientos fueron significativas se empleó el Test de Diferencias de Duncan, con un nivel de probabilidad de 0.05 (p<0.05).

Resultados

El análisis de suelo en el que se realizaron los ensayos se muestra en la Tabla 4. El suelo de Inriville tenía un pH levemente ácido, nivel medio de materia orgánica, disponibilidad baja de P, y de S. En Bengolea Secano, el suelo tuvo el pH levemente ácido, nivel bajo de materia orgánica, disponibilidad media de P, y baja de S. En Bengolea Riego, el suelo tuvo el pH levemente ácido, nivel bajo de materia orgánica, disponibilidad media-baja de P, y media de S.

La oferta de N a la siembra (0-60 cm) fue de 50, 60 y 60 kg/ha en Inriville, Bengolea Secano y Bengolea Riego, respectivamente.

Tabla 4. Análisis de suelos a la siembra (0-20 cm).

  Inriville Bengolea Secano Bengolea Riego
pH 6.0 6.4 6.2
MO (%) 2.6 1.7 1.9
P Bray 1 (ppm) 11 16 14
S-SO4 (ppm) 6 8 11

En Inriville, las precipitaciones durante la primavera tardía se incrementaron hasta Noviembre (Figura 1). Diciembre y Enero fueron meses de alta disponibilidad hídrica. Sin embargo, en Febrero no hubo precipitaciones, y a partir de Marzo, las precipitaciones fueron intermedias.

Figura 1. Precipitación acumulada mensual para la campaña 2018/19 en Inriville.

En Bengolea, las precipitaciones durante la primavera se incrementaron en Noviembre (Figura 2), se redujeron en Diciembre, fueron cercanas a la media en Enero y volvieron a reducirse en Febrero. A partir de Marzo, las precipitaciones fueron intermedias.

Figura 2. Precipitación acumulada mensual para la campaña 2018/19 en Bengolea.

Inriville

La oferta ambiental durante el ciclo del cultivo permitió alcanzar un rendimiento promedio de 13.500 kg/ha (Figura 3).

Se observaron diferencias significativas entre tratamientos (p<0.05). Los de mayor rendimiento fueron con LG 30775, con N203 P27 S16 Zn1.6, y con la densidad más alta y en AX 7761, con N203 P27 S16 Zn1.6, y con las 2 densidades más altas. Los tratamientos de menor rendimiento fueron los testigos sin fertilizar, con la menor densidad en ambos híbridos.

Figura 3. Rendimiento promedio de maíz en Inriville.

Cuando se evaluó el rendimiento promedio de cada tecnología, se observaron los siguientes resultados:

  • Genética: El rendimiento promedio fue de 13.632, y 13.374 kg/ha con el híbrido AX 7761, y LG 30775, respectivamente, y sin diferencias significativas (p<0.05).
  • Densidad: El rendimiento promedio fue de 14.171, 13.688, y 12.651 kg/ha con 120.000, 99.000 y 78.000 semillas/ha, respectivamente, y con diferencias significativas (p<0.05).
  • Nutrición: El rendimiento promedio fue de 15.556, 13.726, y 11.227 kg/ha para los tratamientos N250 P26 S16 Zn1.6, N100 P18, y N0 P0, respectivamente, y con diferencias significativas (p<0.05). La nutrición con NPSZn rindió 1.830 kg/ha más que NP, y 4.329 kg/ha más que el testigo. La nutrición NP tuvo un rendimiento de 2.499 kg/ha más que el testigo.

No se observaron interacciones significativas entre genética, densidad y N (p<0.05).

La relación entre N disponible (N acumulado en el suelo hasta 60 cm + N del fertilizante) y rendimiento por híbrido se muestra en la Figura 4. En AX 7761, el N disponible explicó el 70% de las variaciones de rendimiento y en LG 30775, la misma variable explicó el 85% de las variaciones de rendimiento.

La respuesta al N disponible fue similar en ambos híbridos.

Figura 4. Relación entre N disponible y rendimiento de maíz para cada híbrido en Inriville.

Bengolea Secano

La oferta ambiental durante el ciclo del cultivo permitió alcanzar un rendimiento promedio de 13.540 kg/ha (Figura 5).

Se observaron diferencias significativas entre tratamientos (p<0.05). Los de mayor rendimiento fueron con AX 7761, con N100 P18 y N203 P27 S16 Zn1.6, y con las 3 densidades. Los tratamientos de menor rendimiento fueron los testigos sin fertilizar, con las 3 densidades y en ambos híbridos.

Figura 5. Rendimiento promedio de maíz en Bengolea Secano.

Cuando se evaluó el rendimiento promedio de cada tecnología, se observaron los siguientes resultados:

  • Genética: El rendimiento promedio fue de 14.238, y 12.842 kg/ha con el híbrido AX 7761, y LG 30775, respectivamente, y con diferencias significativas (p<0.05).
  • Densidad: El rendimiento promedio fue de 13.701, 13.316 y 13.603 kg/ha con 120.000, 94.000 y 78.000 semillas/ha, respectivamente, y con diferencias significativas con la densidad intermedia (p<0.05).
  • Nutrición: El rendimiento promedio fue de 14.893, 14.973 y 10.753 kg/ha para los tratamientos N250 P26 S16 Zn1.6, N100 P18, y N0 P0, respectivamente, y con diferencias significativas con el testigo (p<0.05). La nutrición con NPSZn rindió igual que NP. Los 2 planteos de fertilización rindieron 4.200 kg/ha más que el testigo.

Las interacciones genética x densidad y genética x N fueron significativas (p<0.05).

La relación entre N disponible (N acumulado en el suelo hasta 60 cm + N del fertilizante) y rendimiento por híbrido se muestra en la Figura 6. En AX 7761, el N disponible explicó el 95% de las variaciones de rendimiento y en LG 30775, la misma variable explicó el 92% de las variaciones de rendimiento.

El híbrido AX 7761 tuvo mayor respuesta al N disponible que LG 30775.

Figura 6. Relación entre N disponible y rendimiento de maíz para cada híbrido en Bengolea Secano.

Bengolea Riego

La oferta ambiental durante el ciclo del cultivo permitió alcanzar un rendimiento promedio de 17.500 kg/ha (Figura 7).

Se observaron diferencias significativas entre tratamientos (p<0.05). Los de mayor rendimiento superaron 19.000 kg/ha, y fueron con el híbrido LG 30775, con N380 y en las 2 densidades más altas.

Figura 7. Rendimiento promedio de maíz en Bengolea Riego

Cuando se evaluó el rendimiento promedio de cada tecnología, se observaron los siguientes resultados:

  • Genética: El rendimiento promedio fue de 17.925, y 17.072 kg/ha con el híbrido LG 30775 y AX 7761, respectivamente, y con diferencias significativas (p<0.05).
  • Densidad: El rendimiento promedio fue de 17.578, 17.572 y 17.345 kg/ha con 171.000, 126.000 y 105.000 semillas/ha, respectivamente, y sin diferencias significativas (p<0.05).
  • Nutrición: El rendimiento promedio fue de 17.930, 17.367, y 17.199 kg/ha para los tratamientos N380, N250 y N125, respectivamente, y con diferencias significativas con N380 (p<0.05). Las dosis de N250 y N125 rindieron igual. La dosis de N380 rindió 650 kg/ha más que las dosis menores de N.

Las interacciones genética x densidad y genética x N fueron significativas (p<0.05).

La relación entre N disponible (N acumulado en el suelo hasta 60 cm + N del fertilizante) y rendimiento por híbrido se muestra en la Figura 8. En AX 7761, el N disponible no explicó las variaciones de rendimiento y en LG 30775, la misma variable explicó el 41% de las variaciones de rendimiento.

El híbrido LG 30775 tuvo respuesta al N disponible, mientras que AX 7761 no modificó su rendimiento con el aumento en la oferta de este nutriente.

Figura 8. Relación entre N disponible y rendimiento de maíz para cada híbrido en Bengolea Riego

Comentarios finales

Inriville

La oferta ambiental durante el ciclo del cultivo permitió alcanzar un rendimiento promedio de 13.500 kg/ha.

Respuesta por tecnología

  • Genética: sin diferencias entre híbridos.
  • Densidad: El rendimiento fue de 14.171, 13.688, y 12.651 kg/ha con 120.000, 99.000 y 78.000 semillas/ha, respectivamente.
  • Nutrición: La nutrición con NPSZn rindió 1.830 kg/ha más que NP, y 4.329 kg/ha más que el testigo. La nutrición NP tuvo un rendimiento de 2.499 kg/ha más que el testigo.

No se observaron interacciones entre genética, densidad y N.

La respuesta a N fue similar en ambos híbridos

Bengolea Secano

La oferta ambiental durante el ciclo del cultivo permitió alcanzar un rendimiento promedio de 13.540 kg/ha.

Respuesta por tecnología

  • Genética: AX 7761 rindió 1.400 kg/ha más que LG 30775.
  • Densidad: El rendimiento promedio fue de 13.701, 13.316 y 13.603 kg/ha con 120.000, 94.000 y 78.000 semillas/ha, respectivamente.
  • Nutrición: La nutrición con NPSZn rindió igual que NP. Los 2 planteos de fertilización rindieron 4.200 kg/ha más que el testigo.

Se observaron interacciones entre genética x densidad y genética x N.

El híbrido AX 7761 tuvo mayor respuesta a N que LG 30775.

Bengolea Riego

La oferta ambiental durante el ciclo del cultivo permitió alcanzar un rendimiento promedio de 17.500 kg/ha.

Respuesta por tecnología

  • Genética: LG 30775 rindió 853 kg/ha más que AX 7761.
  • Densidad: sin diferencias entre densidades.
  • Nutrición: La dosis de N380 rindió 650 kg/ha más que las dosis menores de N.

Se observaron interacciones entre genética x densidad y genética x N.

El híbrido LG 30775 tuvo respuesta a N, mientras que AX 7761 no modificó su rendimiento con el aumento en la oferta de este nutriente.

Las estrategias de manejo de maíz (genética, densidad, nutrición) deben seguir siendo evaluadas y cuantificadas para determinar el impacto productivo que tienen en el cultivo y que productores y asesores puedan contar con información confiable para tomar mejores decisiones.

Agradecimientos

  • A la empresa Limagrain, que con su continuo apoyo hace posible este trabajo.