En implantación en cultivos invernales para forraje y grano

Fernando Flores. Área Suelos y Protección Vegetal. INTA EEA Marcos Juárez, Córdoba.

Una de las potenciales restricciones que enfrenta la producción de trigo y otros cereales de invierno es el ataque de artrópodos plaga en diferentes estados fenológicos de su ciclo. El mejoramiento genético de estos cereales está orientado a atributos como rendimiento, adaptabilidad, comportamiento sanitario y calidad. La caracterización de materiales con comportamientos diferenciales frente al ataque de plagas y la valoración de todo el complejo de artrópodos incluyendo los enemigos naturales son escasas en la Argentina.

Existe un complejo de plagas que pueden causar pérdidas de importancia a lo largo del ciclo del cultivo afectando no sólo el rendimiento sino también factores de calidad. Para un correcto establecimiento de los cultivos de invierno – ya sea como producción de forraje en el caso de los verdeos, así como en la producción de granos – es fundamental conocer las plagas que puedan estar presentes y a aquellas que por condiciones ambientales favorables puedan expresarse y afectar el stand de plantas inicial.

En la presente campaña la intención de siembra va a estar condicionada por los altos precios a futuro, pero también por la recarga hídrica de los suelos ya que de manera general las escasas precipitaciones del verano van a dejar suelos con bajos tenores de humedad que dependerán de la recarga otoñal con el fin de asegurar un rendimiento mínimo. Este último factor es uno de los más importantes para que plagas que puedan afectar la implantación de los cultivos se expresen.

Particularmente el último verano estuvo caracterizado por la observación de una cantidad de adultos de bicho torito (Diloboderus abderus) caminando por los lotes mejor conocido en su estado larval como la principal especie de gusanos blancos.

Estos insectos acompañan en su biología cada una de las etapas fenológicas de los cultivos invernales pero la más importante es la implantación de cultivos, en donde se pueden tomar medidas para evitar sus daños y aquella que se corresponde con el aumento de temperatura al final del invierno en donde la activación de las larvas y su mayor tamaño pueden causar daños de consideración donde las medidas de control ya se tornan ineficaces.

Una vez definida la intención de siembra es fundamental caracterizar las densidades presentes en cada lote ya que todos los factores (ambientales y propios de la especie) influyen en que aquellos huevos colocados en enero, febrero y hasta marzo generen una población que pueda tener significancia agronómica.

“En el INTA Marcos Juárez se determinó que a partir de 4 larvas/m2 las pérdidas pueden ser del 10 % y que aumenta en la medida que aumenta la densidad poblacional y el potencial de rendimiento”

Ya que las potenciales pérdidas están definidas en función de una determinada densidad poblacional es fundamental determinar el estado de situación de cada lote en la misma unidad y, más importante aún, si existe heterogeneidad dentro del mismo se deben realizar mediciones entre las distintas zonas homogéneas que se presenten -por ejemplo, loma y bajo, cobertura de rastrojo, etc –

Cogollera

El muestreo de suelos consiste en una superficie conocida la extracción de la capa superficial de suelo de unos 5 cm con una pala de punta con el fin de observar las galerías características, y de no encontrarlas continuar con el muestreo. En este tipo de muestreo, en los meses de marzo y abril, se pueden observar otras especies como Cyclocephala o Anomala que se desarrollan superficialmente y pueden afectar verdeos y pasturas de manera temprana.

La observación de galerías debe ser corroborada con la presencia larval primero y correcta identificación de la especie después. Para ello existen claves basadas principalmente en la distribución de los pelos del último segmento abdominal, además de otras características como tamaño y coloración de la cabeza. Se recomienda una cantidad mínima de 10-12 unidades muestra cada 20 a 30 ha. y determinar zonas de mayor y menor densidad ya que su distribución tiende a ser agrupada.

El método más efectivo de control es el tratamiento de semillas que proporciona una distribución uniforme de insecticida en el lote, en este sentido es recomendable la elección de aquellos que no sólo ofrezcan protección frente a esta plaga sino a aquellas que puedan afectar las plántulas en emergencia y que puedan producir pérdida de plantas o retraso en el crecimiento como son los pulgones. Diferentes especies de pulgones pueden presentarse a lo largo del ciclo del cultivo y aunque algunas veces pueden estar presentes más de una especie al mismo tiempo, en general existe una colonización por especie en cada etapa fenológica.

Particularmente en implantación las especies de mayor importancia son el pulgón verde de los cereales (Schizaphis graminum) de mayor importancia y el pulgón de la raíz (Ropalosiphum padi) que se presenta más esporádico pero que puede ser transmisor del virus del enanismo amarillo de la cebada, “BYDV” en su sigla en inglés. En general estas especies se presentan con intensidad bajo situaciones de alta temperatura y baja humedad relativa.

“Debido a su alimentación los pulgones pueden afectar a las plántulas por la inyección de saliva fitotóxica produciéndole desde un retraso del crecimiento hasta el secado de las mismas”

De no contar con protección inicial o ser de baja eficacia el tratamiento de semillas, se recomienda el tratamiento químico al encontrarse 3 a 5 pulgones desde emergencia hasta los 15 días posteriores. Posteriormente aumenta su tolerancia al daño considerándose en macollaje 15 pulgones por planta para tomar una decisión de control.

Las características ambientales de suelo y de la biología pueden favorecer la presencia de otras especies plagas que no son de importancia primaria pero que ocasionalmente pueden provocar daños inesperados como la oruga cogollera, oruga militar verdadera, chinche de los cuernos, bicho bolita, caracoles y babosas.  Es por ello que el monitoreo previo a la siembra y a lo largo del ciclo permitirá tomar decisiones con fuerte sustento con la finalidad de minimizar las potenciales pérdidas ocasionadas por diferentes plagas.

Insecticidas registrados como tratamiento de semillas en trigo

Foto de portada: Chinche -Gentileza: Lares

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