Entrevistamos al Ing. Agr. Marco Prenna, recientemente designado  como presidente de CIAFA, (Cámara de la Industria Argentina de Fertilizantes y Agroquímicos) quien apuesta al crecimiento de la Cámara más allá de la coyuntura, volcando su experiencia en el sector en este nuevo cargo.

 

Marco Prenna, presidente de CIAFA

Marco Prenna, presidente de CIAFA

Marco, sería importante que nos comentes sobre CIAFA, sus funciones y alcances dentro del sector

CIAFA, Cámara de la Industria Argentina de Agroquímicos y Fertilizantes, tiene 25 años de historia,  agrupando a quienes se dedican a esta rama de la industria. Hoy tenemos más de 50 asociados, viviendo un crecimiento sostenido en los últimos años, con el factor común de ser empresas que reconocen la importancia de tener inversiones locales para producir insumos y tecnología agropecuaria.

¿Qué diferencias notas si se compara la Cámara desde sus inicios hasta el día de hoy?

En aquel momento eran empresas 100%  argentinas, hoy no es así. Dentro de la composición hay también multinacionales, pero el factor común es la idea de producir, agregar valor y generar tecnología en Argentina.

Esta sumatoria de empresas va de la mano con la dinámica del sector. Dentro de un país tan cambiante se requiere estar juntos, unirse, formando una cooperación de empresas -desde la más chica hasta la más grande- para acompañarnos ante los cambios que se van produciendo ya sea desde el punto de vista de ciclos económicos, políticos, gubernamentales o las reglas de comercio, por citar algunos ejemplos.

Con tu presidencia y la coyuntura que atraviesa el país, ¿Cuál crees será el primer gran desafío que CIAFA deberá afrontar?

Creo que el mayor desafío, tomando en cuenta que el periodo de mandato son 2 años, será defender el valor en sí mismo que tenemos como empresas locales y proveedoras de tecnología, y además ayudando al sostenimiento de la productividad y la competitividad del sector agropecuario en su conjunto.  De ahí se derivan todas las líneas de acción en la que estamos trabajando.

¿La sustentabilidad como factor primario a defender?

El concepto de sustentabilidad es muy completo y abarca todas las actividades de la Cámara, dado que implica la sustentabilidad económica de nuestro sector y el sector agropecuario en general, y la sustentabilidad social y ambiental, que también está comprendida en muchas de las líneas de acción de CIAFA, como por ejemplo todo lo que tenga que ver con la conservación de suelos,  reposición de nutrientes, el Programa de Agrodepósitos Certificado, el proyecto de Ley de Envases –hoy presente en la Cámara de Senadores –. En fin, los frentes son varios y todos tienden al rol que cumplen la Cámara y sus asociados en colaborar a la sustentabilidad.

El uso de fertilizantes y  el combate de malezas no son compatibles, sobre todo por una cuestión económica. ¿Cómo plantean desde la Cámara la solución a este problema?

Desde el punto de vista tecnológico son los dos grandes desafíos; por un lado la problemática de malezas, y por otro lado, el balance y reposición de nutrientes.  La diferencia entre los nutrientes y las malezas, es que éstas se muestran y los nutrientes no,  el suelo es un testigo silencioso de lo que está pasando.

Lo que  sucede hoy a nivel reposición va a traer aparejada consecuencias al corto y mediano plazo. El balance no sólo es que no mejora, sino que viene empeorando.

Sabemos que el desbalance es importante y que no existen políticas de Estado que ayuden a corregir el problema, a sabiendas que traerá aparejado problemas en el corto y largo plazo

A grandes números  Argentina exporta con su producción de granos 9 millones de toneladas de fertilizantes, y se están reponiendo aproximadamente solo 3 millones. Esto marca a groso modo el desbalance nutricional que tiene nuestro suelo, y en la medida que esto se mantenga vamos a tener problemas de productividad.

Para afrontar esta problemática ¿con las políticas públicas sería suficiente?

Nosotros como Cámara estamos trabajando muy integrados con Fertilizar como así también colaborando en el impulso de un proyecto de ley llamado “Ley para mejora de los suelos agropecuarios” que apunta a que mediante el cumplimiento de algunas pautas de buenas prácticas agrícolas, como 3 años de rotación de cultivos, la participación de ingenieros agrónomos, los análisis de suelos, poder gozar de un beneficio impositivo en el uso de los fertilizantes. Se aplicaría una doble deducción del gasto en el impuesto a las ganancias. Esto está bastante encaminado y creemos que en el corto plazo podría aprobarse, provocando  un gran beneficio a largo plazo.

Concretamente, ¿en qué estado se encuentra este proyecto?

El proyecto está con dictamen de Comisión en Agricultura, con un consenso favorable en todos los sectores. Lo interesante del proyecto es que ganan todos, porque brinda ventaja al productor y también al Estado, con un beneficio impositivo para el país ya que al producirse más, generaría mayores ingresos para toda la cadena del sector.

El medio ambiente, para muchos, sufre las consecuencias de los malos manejos del sector. ¿Evoluciona el sector en cuanto a la comunicación y a la seguridad?

La relación medio ambiente y responsabilidad está trabajándose desde las empresas puertas adentro y puertas afuera. Puertas adentro, con una evolución permanente en cuestiones de seguridad e higiene, donde ya se convirtieron en exigencias para nuestras plantas. Puertas afuera, tenemos que estar siempre abiertos al diálogo y a aprender a comunicar a la sociedad lo que estamos haciendo.

¿Cómo se ve plasmado este tema concretamente?

Si miramos el portfolio de las empresas, hay tendencia a los productos con mucho menos toxicidad y predominancia de la banda verde. Del lado de la Cámara los proyectos en común que tenemos con las empresas son, por citar algunos, los AgroDepósitos Certificados, donde se firmó un acuerdo con IRAM, y a la vez como aporte técnico de ambas partes se generó un protocolo para lo que sería un depósito certificado, y el proyecto de Ley de Envases, el cual estamos siguiendo muy de cerca.

¿De qué se trata ese protocolo?

El Protocolo establece requisitos  que deben cumplir los depósitos para almacenamiento y manejo de fitosanitarios y de fertilizantes, ese protocolo ya está disponible  y lo hemos distribuido entre los asociados. También hay muchas empresas que ya lo están implementando. Una vez realizados los ajustes, se convoca a IRAM para que haga las correspondientes auditorías de certificación.

¿La Ley de Envases se encuentra en un estado avanzado para la promulgación?

Con la ley de envases se necesita un tratamiento urgente, porque como país estamos atrasados en comparación con algunos países vecinos – sin compararnos con economías más fuertes –.

En la medida en que Argentina defina reglas de juego, podremos definir los proyectos. La localización de los centros de acopio, las plantas de tratamiento, los medios de transporte, están relacionados y se definirían cuando exista una  ley a nivel nacional. Hoy nos regimos con normativas y leyes provinciales que difieren entre sí y que generan complicaciones a la hora de la toma de decisiones.

¿Cuál crees sería un primer paso importante para poder avanzar en este tema?

Creo que un paso importante es seguir promoviendo  el Triple Lavado porque en la medida en que el envase tenga ese tratamiento todo el resto del proceso también se simplifica. De hecho se podría llegar a desclasificar y no considerarlo residuo peligroso. Esto modificaría el manipuleo, el modo de  transporte, colaborando con la eficiencia del sistema. Esto sería importante lograrlo lo antes posible.

En cuanto a fitosanitarios y la sustitución de importaciones, ¿cómo es la situación actual?

La sustentabilidad de nuestras empresas asociadas es nuestro 1º objetivo, y esto se da en la medida que puedan producir y participar en la provisión de insumos. Para el sector agropecuario es una ventaja contar con semejante sector de provisión de insumos, fitosanitarios, fertilizantes, por muchos motivos, entre ellos, es que brinda mayor seguridad de abastecimiento, cercanía, comodidad,  mejor coordinación,  hay mucho intercambio de información que se da con las empresas locales.

En relación a este tema, ¿hay cierta fricción con las empresas que integran la Cámara?

No, las empresas que integran la Cámara saben que es uno de los objetivos, aumentar los procesos productivos en Argentina. Muchas compañías están buscando localmente tener su proceso de producción y eso hay que tratar de mantenerlo en el mediano y largo plazo,  porque siempre hay ciclos económicos que debemos afrontar lo mejor posible.

Hoy cualquier partido político va a alentar un incremento en la producción ya sea de productos fitosanitarios como de cualquier otro tipo de industria, sobre todo porque hay capacidad para producir localmente. El agro es un sector estratégico.

El Manual fitosanitario tiene una llegada masiva al sector ¿En que se basa ese éxito?

Actualmente llega a 7 mil  profesionales del agro, teniendo una relación muy estrecha con los Colegios de agrónomos.  El objetivo fue brindar a estos profesionales una herramienta de fácil acceso, con información completa y gratuita.

Desde un punto de vista más personal ¿Cuál crees, Marco, serán tus primeros cambios y metas a lograr desde la Cámara?

Creo que lo primordial es estar dispuesto  permanentemente a escuchar al resto de los asociados, como entidad debemos profundizar esta disposición al dialogo por sobre el estilo de imponer. Mantener un estilo participativo sería el primer objetivo a sostener, luego está la intención de sostener y aumentar en número de asociados. El buen funcionamiento de la Cámara se refleja en la gente que se quiere sumar.

El resto de los objetivos están vinculados a las leyes de las que hemos charlado antes. Hay temas legislativos que se van a ver reflejados en los próximos años.

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