Tempranito para la media urbana, pero a horario para los que estamos cercanos a lo agroeconómico, así fue el sábado en el que tuvimos la oportunidad de charlar con Mariano Garmendia, titular del INTA. Pronto a despegar para Dubái, Garmendia nos atendió dispuesto a conversar sobre todo lo referente al instituto que tiene a su cargo y los proyectos que desde el INTA vienen en adelante.

Por: Sebastián Nini – periodista-

Tucumano, ingeniero agrónomo recibido en la universidad de Tucumán hace más de veinte años, casado también hace veinte años, tiene dos hijos, Marcos de dieciocho entrando a la universidad a estudiar licenciatura en administración de empresas y Luciano de quince que cursa el secundario. Su mujer también es Ingeniera agrónoma y trabaja en el INTA en el área de cultivos industriales, específicamente en caña de azúcar. Desde que se recibió formó parte del INTA, pasó por el PROSAP, vinculado a programas de inversión en el sector público con proyectos de inversión de riego, hortalizas, etc. En el año 2007 entró a planta del INTA y se dedicó a coordinar el prohuerta, al poco tiempo estuvo en TUCUMAN SUR, asumió como director en la experimental de FAMAIYA y en el año 2015 entró en el gobierno provincial de Tucumán en la secretaria de innovación y desarrollo tecnológico hasta que llegó a la presidencia del INTA.

Tiene una empresa familiar que hace caña de azúcar y granos, junto a su madre y sus tíos. Se crió en la casa de su abuela en Aguilar, escuchando hablar de la finca en la vida diaria. Su padre es desaparecido y su madre se volvió a casar con quien también lo ha querido como un padre. Todos ellos hicieron de Mariano Garmendia un apasionado por el sonido del Perkins 4 calentándose en la madrugada, llamando a las tareas del campo.

Mariano ¿Con qué INTA se encuentran y que planes tienen para esta gestión?

En primer lugar, para mí el INTA es un lugar maravilloso para trabajar, una de las instituciones más importantes que tiene la Argentina con gente muy valiosa dentro, es algo que particularmente este puesto me llena de orgullo y de alegría y creo que incluso puede dar muchísimo mas de lo que ya está dando. Por otro lado, existen muchísimas cosas que tal vez no se visibilizan, porque no nos hemos preocupado por difundir.

Me encuentro con un INTA que necesita cambiar su estado presupuestario, evidentemente, estamos con cuatro años donde se han ido jubilando desde 2015 y 2016 muchísimos profesionales y no hemos repuesto esas vacantes por lo tanto hay más de mil puestos que debemos recuperar si o si, presupuestariamente no estamos bien, pero estamos haciendo las acciones para reestablecer esas cosas.

¿Cómo ha afectado todo el tiempo de pandemia al funcionamiento del INTA?

Como a toda institución estatal la pandemia la ha golpeado fuerte, pero se ha mantenido el movimiento del INTA en general y estamos recuperando el ritmo. Hoy contamos con un ministro que tiene mucha expectativa puesta en el INTA, que nos va a exigir mucho pero también esta dispuesto a ayudarnos en la gestión para recuperar los fierros que están obsoletos – automotores, computadoras y herramientas que deben renovarse- Tengamos en cuenta que tras la pandemia estamos repensando mucho la presencialidad y la virtualidad y es necesario contar con herramientas a la altura.

Tenemos la calidad del recurso humano, compromiso para recuperar el terreno perdido y con un poco de apoyo vamos a recuperarnos rápidamente”

Tras los incendios de Corrientes, ¿cómo está participando la institución en la reconstrucción?

Yo te aseguro que vos vas a andar la provincia y vas a poder ver el rol que tiene y va a tener el INTA, ahí va a mostrar a las claras los técnicos y técnicas con los que contamos, el personal que tenemos. Hoy el INTA juega un rol central, luego de apagarse la espectacularidad de los incendios, queda la extrema gravedad de Corrientes que es la sequía, al recorrer la provincia parece que hubiera caído una helada en todos lados, porque te encontrás con una provincia de pasto marrón en lugar de pastos verdes.

¿Con que otras instituciones públicas o privadas está trabajando el INTA actualmente o planea trabajar?

Vamos a trabajar fuertemente con las escuelas agro-técnicas, estuvimos trabajando con el BID y con el IICA para recuperar la agenda internacional que está pendiente y planteando trabajo con los demás ministerios para que avancemos en una política a mediano y largo plazo que es el verdadero rol del INTA, prepararse para el mundo que viene. El cambio climático y esta nueva configuración nos va a interpelar de manera sistemática y hay que redimensionar todo esto para nuestros planes de investigación.

Este año también hay renovación en todas las carteras de proyecto del INTA y vamos a tratar de relacionar todos estos factores para avanzar en los procesos de extensión y de investigación, seguramente deberemos apuntar a genotipos mucho más plásticos que puedan seguir las distintas variantes entre lluvias y sequías, hay que saber y entender que puede traer disminuciones en los sistemas productivos.

Pero debemos apuntar a mejorar la productividad para darle al país la capacidad inmensa de divisas que necesita.

¿De qué manera se puede lograr mayor y mejor productividad?

Deberemos apuntar a mejorar el agregado de valor en origen para terminar con la población por debajo de la línea de pobreza abriendo la puerta para generar más y mejores trabajos y posibilitar también que haya una producción con más productores, que el productor se quede en el campo, que los hijos puedan continuar el trabajo de los padres y para esto hay que trabajar en conjunto con los otros ministerios.

También estamos trabajando con instituciones de la región y de otros países porque a través del INTA se han generado posibilidades comerciales, venta de genotipos, etc. O lo que existe hoy, gracias a lo que fue la mano de Mario Bragachini, llevar a la metalmecánica argentina a un nivel de competitividad altísimo que se exporta a muchísimos lugares del mundo.

¿La coyuntura internacional toca la agenda del INTA?

Esta crisis mundial con el conflicto entre Rusia y Ucrania nos interpela y nos invita a repensar cómo lograr que el sector tenga mayor plasticidad para ingresar en mayores mercados. Los procesos de certificación de calidad nos ocupan mucho porque hoy el mundo exige esto y nos tenemos que preparar para tenerlo cuando nos lo pidan. Esto está en primeras instancias, pero hay que estar adelantados.

Por primera vez el presidente del INTA participa de los Consejos Federales Agropecuarios, en este sentido el ministro nos da mucho espacio para estar cerca de las provincias. No nos olvidemos que el INTA es uno de los organismos regionales que más sedes tiene -aproximadamente 365 en todo el país – distribuidas federalmente.

¿Crees que hay una asignatura pendiente en cuanto a la federalización del INTA?

Tal vez no estén tan federalmente distribuidos los recursos, debemos federalizar aún más el INTA. Tenemos que mantenernos en ese camino, para que podamos cada vez más repensar el INTA.

Por ejemplo, debemos plantearnos si la agencia de 25 de Mayo va a ser o no una experimental y cuánto debemos crecer ahí para alcanzar lo que nos piden los productores. Todo esto implica llevar recursos humanos a los lugares que antes no lo tenían. El INTA es un instituto nacional y si un profesional de Rio Gallegos es necesario en Corrientes, no vamos a dudar en hacerlo llegar a donde sea necesario.

Tenemos un consejo directivo muy comprometido con el INTA, que junto con las herramientas como la Fundación ArgenINTA e INTEA nos permite conformar un excelente equipo para reforzar el trabajo del instituto”

¿Cómo ves la posibilidad de cubrir tanto las vacantes que han quedado por quienes se jubilan como por los empleados muy capacitados del INTA que encuentran mejores propuestas en la gestión privada?

No es una cosa tan masiva, en el mismo sector público también hay buenas oportunidades. Por otro lado, creo que el sector de lo que tiene que ver con informática, programación y demás hoy está muy complicado de cubrir esas vacantes, eso tanto para el sector público como privado porque hay mucha demanda. Esto implica oportunidades muy interesantes desde el punto de vista económico. No es tan común perder al empleado del INTA por todo lo que significa una vez que se pertenece, pero si es cierto que nos cuesta mucho incorporarlos. Actualmente estas generaciones tienen otras maneras de encarar el trabajo y más en el área de informática

También es una estrategia trabajar con el sector privado en varias acciones donde el INTA mancomunadamente con las empresas alcanzan mejoras tecnológicas que terminan siendo importantes para que los productores mejoren su producción.

¿Qué opinión te merece las tierras que se han cedido desde el INTA teniendo en cuenta la utilidad que tenían y que actualmente se han perdido?

En el caso de las tierras de Castelar, hay que replantearse el funcionamiento ya que es un pulmón verde muy importante en una zona realmente urbana, en pleno corazón del conurbano bonaerense.

En estos meses estamos concentrados como te decía en un trabajo con el presupuesto de forma integral y a partir de ahí vamos a encarar una política para que la tierra no permanezca parada pero también para que cumpla el fin para el cual está.

EL INTA tiene un fin que es ser el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria que tiene que trabajar mucho con quienes están a cargo de los bienes del Estado buscando reordenar en algunos lugares estas cosas, trabajando asociadamente con el sector privado y el sector público, pensando el diseño de parques tecnológicos o de espacios comunes de reserva o preservación.

Mariano Garmendia es un presidente del INTA que quiere contar lo que se está haciendo, orgulloso de pertenecer a este Instituto, de que la gente sepa de que se trata, de todo lo que hay para hacer en cada una de esas 365 sedes donde el Instituto trabaja para sumar tecnología en el trabajo diario de cada productor.

Gracias Mariano!

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