Por Bettina Cucagna

Perlitas Rurales

Descubrir mediante una amena charla a quien después de un cuarto de siglo cautiva semanalmente a miles de televidentes con su programa “En el Camino” fue una experiencia para recordar y compartir. Por tal motivo, comparto esta “jugosa” entrevista del hombre que a pesar de acuñar un abanico de importantes premios – Martín Fierro de Oro incluido –  sigue siendo el mismo de siempre con el valor de desnudar sus temores, sueños y firmes convicciones.

 ¡¡Con ustedes el multipremiado Mario Markic!!

Veinticinco años por los caminos de la maravillosa Argentina, rescatando atrapantes historias y sorprendentes personajes. Seguramente no existe regalo más preciado para un ser humano comprometido con su terruño y profesión, que el reconocimiento de quienes viven en el lugar de su nacimiento y donde anidan los mejores recuerdos de la niñez: su familia, los amigos, el territorio y los primeros sueños.

“La Municipalidad de Río Gallegos resuelve declarar con la distinción de Ciudadano Ilustre al hijo de esta tierra, Sr. Mario Gregorio Markic destacando su labor periodística la cual ha contribuido a la realidad nacional desde ámbitos desconocidos, para mejorar la calidad de vida de sus semejantes”  MUNICIPALIDAD DE RÍO GALLEGOS – Certificado de reconocimiento CIUDADANO ILUSTRE,  diciembre 2017.

Periodista antes que Conductor

“Periodista siempre, nunca me interesó la conducción pero muchas veces me entregan premios o reconocimientos como conductor porque es verdad, conduzco un equipo de trabajo pero no tengo alma de entretenedor. Desde los 7 años quería ser periodista, mi vocación fue muy firme. Soy el más chico de 5 hermanos y cuando era chico siempre leía las revistas del corazón de mi hermana; las revistas deportivas de mi hermano; y las revistas políticas de mi hermano mayor. Escuchaba a la gente mayor en los clubes y paraba la oreja cuando hablaban. Fui muy curioso. También leía noticias deportivas de los diarios nacionales a los alumnos, y como el viento era tan potente las noticias se escuchaban a 30 km. de distancia. Ya en ese momento de mi vida, a los 11 años hacía radio”.

La escuela, un lugar donde hacía sólo lo que le gustaba

“La escuela para mí fue casi inexistente en lo formativo porque aunque me gustaba, fui un alumno atípico, malísimo en gramática y ortografía pero muy destacado en redacción y dictados. Los profesores no entendían mi proceder, sólo atendía a aquellos que me interesaban. Terminé a los 21 años (y a los tumbos) la secundaria. Me echaron dos veces del colegio y repetí tres veces segundo año y una vez tercero.  Me gustaba ir a la escuela, estar con amigos pero leía libros de literatura en el fondo del salón – a Hamlet y a Shakespeare”. La responsabilidad llegó por el lado del rigor, cuando hizo la colimba.

En el servicio militar encontró orden y  responsabilidad

“En la colimba no se podía joder. En mi pueblo jugaba al bowling con un tipo que después me enteré que era militar, se llamaba Lazarte, un tucumano muy bravo entrenando a los soldados. Con él pasé  4 meses de instrucción donde perdes la altanería, pero tuve suerte porque junto a 10 compañeros de Río Gallegos luego de la instrucción nos tocó  oficinas y allí obtuve permiso para terminar el secundario. Anduve derechito, presenté el boletín de calificaciones impecable y pude continuar estudiando”.  Luego en Buenos estudió 3 años periodismo y otros  3  locución. “Si no fuera porque empecé a trabajar hubiese cursado filosofía, literatura, arte, me gusta estudiar”

Recuerdos que traen nostalgia

“Cuando era chico mis padres tenían un almacén de ramos generales, algo así como un supermercado en Río Gallegos. Mi padre se llamaba Mirko, era croata. Teníamos un buen pasar pero también nos fundimos. Siento mucha melancolía por mi tierra, recuerdo a Río Gallegos como un pequeño pueblito con autos americanos coludos, grandes, largos. Mi primer automóvil fue uno de esos, no un último modelo. Me gusta manejar pero no en la ciudad,  prefiero andar por las rutas”.

Un premio internacional inspirado en una gran lección de la Naturaleza

“En el 2000 gané una medalla de plata en Estados Unidos, el 2do. premio por Fordlandia, el Mejor Documental entre 7.000,  en el New York Festival.  Se trataba sobre Herny Ford quien no quería comprarle el caucho a los ingleses entonces alquiló una gran parte de la selva y arrasó los árboles dispersos de los cuales se extraía el caucho. Allí plantó sus propios árboles pero un día la peste secó la plantación,  dándole la naturaleza una gran lección de vida”

Destacado y querido periodista apasionado por Independiente, los autos antiguos y la política

¡La política es una pasión pero no me gusta hablar porque puedo desilusionar a la gente que me sigue. Somos un país muy joven y nos cuesta ponernos de acuerdo. Nos unen algunos símbolos, por ejemplo los virreinatos. Hasta Córdoba tenes la influencia del Virreinato Perú. El sur es ´terra incógnita´, aquí hay dragones decían los españoles para que no llegaran los ingleses. Tenemos muchos países en uno, hay grandes posibilidades de progreso pero trabajando como lo hicieron mis padres, quienes llegaron con una mano atrás y otra adelante. Siento que se perdió parte de la cultura del trabajo, pero por suerte no toda”

Una fundamentada mirada de la Argentina rural y productiva. Para pensar y coincidir

“El país con el nombre de Argentina nació con la pampa fértil, con los primeros caballos y vacas tirados por los conquistadores que se expandieron por todo el país hasta la Patagonia. Fue algo maravilloso esa alfombra verde a la cual los ingleses dieron aprovechamiento a través del ferrocarril y el puerto. Ellos explotaron el recurso y nosotros destruimos en lugar de complementar o reutilizar, por ejemplo, al sacar el ferrocarril de la puna, las minas de azufre se quedaron sin medios para traer las producciones en tren. Sarmiento quiso hacer los Estados Unidos de América del Sur copiando a los Estado Unidos del Norte. Hay cuestiones ancestrales, etnológicas y culturales que impiden el acuerdo entre los argentinos.  Sacamos los ferrocarriles y no supimos poner las fábricas en otro lugar”

El hombre,  más allá del periodista que lleva 25 años “En el Camino”

“Tengo pocos amigos, muchos conocidos y con mucha gente me llevo bien. Me levanto con muchas pilas, soy un hombre de buen humor y puedo afirmar que soy feliz. Las separaciones, las tristezas, algunas cuestiones que me exceden como la desocupación, la ausencia de fuentes de trabajo, el deterioro de la salud y la educación  en Argentina me preocupan pero no puedo pasar la vida pensando en eso. No soy exultante sino bastante estable. Hice muchos reportajes en mi carrera pero llamativamente los peores fueron a humoristas y cómicos, raro no? Me da felicidad ser honesto, fiel a mí mismo, todo lo que tengo puedo justificarlo. Trabajo mucho en la semana y generalmente escribo los guiones sábados y domingos. Elegí trabajar en empresas privadas a pesar de las exigencias. Me casé grande, a los 34 años y nunca me gustaron las “barbies” sino la mujer con atractivos que no precisamente sean deslumbrantes”.

Muchos premios, reconocimientos y el eterno agradecimiento a su mamá

“El primer Martín Fierro fue el más importante y se lo dediqué a mi madre. Ella posibilitó que pudiera estudiar en Buenos Aires, me ayudó mucho. Después de estar un año estudiando en Capital volví a Río Gallegos y antes de ir a mi casa, con el bolso al hombro, fui al multimedio del pueblo a pedirle trabajo a Don Alberto Raúl Segovia. A la semana me ofrecieron dar las noticias, y cuando se prendió la luz largué con la información de la guerra de Vietnam y los mensajes para el hombre de campo. Así fueron los inicios. Cada año regreso a Río Gallegos a comer un corderito junto a mis hermanos y demás familia. Ahí respiro mi aire que perdura todo el año”.

EN POCAS PALABRAS…

Independiente: una parte de mi corazón.

Golf: algo maravilloso que descubrí tarde, un deporte que disfruto mucho y me permite volcar todas mis frustraciones cual una mujer inconquistable donde vuelvo al día siguiente, una y otra vez. Mar del Plata es la catedral.

Malvinas: una parte importante de mi vida en cuanto a lo afectivo. Cubrí la guerra desde Río Grande para revista Gente. Pude hacer mi programa a mi modo en las Islas Malvinas, y hace poco volví junto a los familiares de los soldados caídos. Mi última nota es muy buena, la recomiendo.

Poder: lo que todos quieren tener para transformar para bien la sociedad que los rodea pero me pregunto cómo hacerlo si el objetivo es acumular poder. El lado oscuro de la luna.

Sueños: Con la imaginación y la fantasía es posible escapar de lo limitante. Me gusta volar y quizá a mis vuelos les faltó llegar a determinados sueños. Soy un hombre con alas. Siento que estoy nutrido de todo lo que necesita el periodismo. La gráfica es inteligencia, en la locución anida la fantasía y la televisión es adrenalina. Soy generalista no especialista, por eso me gusta saltar de un tema a otro, “un océano de conocimiento de 3 cm. de profundidad”

Che Guevara: la única admiración que siento es que fue consecuente con sus ideas. Creo que está en la galería de personajes notables de la historia. Un narcisista y ególatra, tiene libros fotográficos.

Valores indiscutibles: honestidad,  valentía. Una carencia: me hubiese gustado jugarme más en situaciones emocionales o profesionales. Quizá fui demasiado prudente. El equilibrio es otro valor que destaco, puedo estar a la mañana con un rey y a la tarde en la villa. Siempre soy yo.

Amor: es un motor, hay que trabajarlo y ponerle algo de combustible para que funcione, siempre. En la primera etapa de la vida funciona solo, después hay que agregarle compañerismo, tolerancia, comprensión.

Vejez: irremediablemente se viene y ahí estamos esperándola con un fusil en el hombro jajaja. No me gusta. Todavía tengo mucho para dar, muchas expectativas y ganas de escribir otros libros.

Patagonia: quiero seguir escribiendo sobre la Patagonia. Un destino de historias con poco marketing, reyes de operetas, gente que tuvo 4.000.000 de has. desde Chile hasta Argentina, razas que se extinguieron, piratas, historias sobre la presencia de Hitler. Una historia cinematográfica poco conocida porque ahí es todo más duro.

Leandro Vesco: un gran descubrimiento y amigo. Un hombre con aguda mirada sobre las cosas, alguien que motoriza  para mejorar la vida de los demás, es muy comprometido.

Mario Markic un periodista clásico, con un gran compromiso con la verdad y la honestidad. Entro y salgo de las historias. Cuando mi primer profesor me preguntó por qué quería ser periodista,  contesté “para ganarme la vida”. Lo que debo hacer es viajar y contar una historia,  no tengo tiempo para nada más.

Luego de más de 60 minutos de amena charla, entre risas, recuerdos y café de por medio,  Mario se despidió con una sonrisa y partió rumbo al Museo de Ciencias Naturales de la ciudad de La Plata. Allí lo esperaba un nuevo reconocimiento por la divulgación de temas relacionados con el Perito Moreno y el naturalismo. Días atrás, en la hermosa ciudad serrana de Tandil también fue reconocido como un divulgador de la comarca y sus productos regionales. Un verdadero apasionado por su trabajo.