Por: Sebastián Salvaro – Co-Founder de AZ Group.

El acuerdo ente Mercosur y Unión Europea nos llena de oportunidades, nos amplia el mapa mental y sobre todo inyecta la idea de poder construir modelos de negocios competitivos internacionalmente.

Argentina siempre ha sido un país con gran potencial de crecimiento, alguna vez lo ha conseguido y en la mayoría de los casos no. En esta oportunidad y de la mano de un gobierno que pensando en el largo plazo, puso como objetivo trabajar en la calidad institucional entendiendo que esto es la base de crecimiento. De aquí surgen las inversiones, la innovación, y la creación de valor para poder obtener trabajo y consumo. En concreto, lograr un nivel de bienestar mayor al actual y sobre todo combatir la pobreza estructural.

Estos acuerdos son como un viaje al exterior, uno entiende que hay personas en el mundo – por cierto, un mundo global – donde por un lado, consumen muchos de los productos que producimos o que podemos producir de forma eficiente, y por otro lado, ofrecen productos que nosotros hoy consumimos a precios elevados. Es un Ganar- Ganar.

Focalizando en el sector agropecuario, lo más concreto es que el Bloque de Mercosur va a tener la posibilidad de exportar varios productos (ver recuadro). Además de poder ampliar el volumen total como bloque a exportar, se lograron incluso para algunos productos puntuales alcanzar una tasa de importación de 0%. El acuerdo regirá en forma paulatina, es decir, la apertura no es inmediata, sino que se calcula se comenzará en dos años y será progresivo de acuerdo con el producto.

Por supuesto, las oportunidades que se pueden concretar son varias más, por ejemplo, pasar de la cantidad a la calidad, pasar de un acuerdo entre dos bloques a poder abrir otros países como se está trabajando con Canadá, también la oportunidad de inversión podría ser extranjera pero también inversión local en tecnologías disruptivas como puede ser aplicar Blokchain a los procesos ganaderos.

Algunos datos del acuerdo referente al mercado de carnes.

Se abre una cuota de 76.000 tn de carne peso producto de las cuales el 55% de las mismas, 41.800 tn serán de cortes de alto valor, y ahí se abre el concepto de la calidad, siendo el 45% restante 34.200 tn carne congelada que, si bien es de menor valor, el volumen total hace a un gran desafío de parte de todos los países del bloque. El arancel de importación será del 7,5%, si lo comparamos contra el 20% que paga la cuota Hilton en la actualidad, es muy beneficioso, y por cierto, también esta cuota pasaría a 0% una vez avanzada las firmas de los legisladores de cada uno de los países miembros.

Matriz económica

El mundo ha demostrado que las economías que se abrieron han tenido mayor crecimiento que aquellas que decidieron lo contrario, como fue el caso de Argentina.

Ahora tenemos que subirnos a la ola, aprovechar el acuerdo, concentrarnos por supuesto en aquellos sectores que se ven amenazados y repensar la matriz económica argentina buscando potenciar los sectores competitivos y creando nuevos de alta competencia.

El acuerdo ahora está en manos de legisladores que en Latinoamérica siempre han pensado en políticas de gobierno de corto plazo y no en políticas de Estado a largo plazo; ellos tienen también la oportunidad de poder mostrarle a la sociedad que se puede ser pragmáticos, estar por un momento por encima de la politiquería y de la agenda de temas que vienen planteando con olor a rancio por lo antigua que son.