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Isoca Bolillera

Aparición de bolillera en el núcleo pampeano- Por: Ing. Agr. Nicolás Iannone

 
 Aparición de bolillera en el núcleo pampeano

Por Ing. Agr. Nicolás Iannone

 Coord. Sistema de Alerta 
 Servicio Técnico – INTA Pergamino

iannone.nicolas@inta.gob.ar

La presencia de la primera generación afectará leguminosas cultivadas, con la soja ya implantada… ¡apuntará a sus brotes!

¿Qué hacer ahora?

– Observar los brotes terminales. Un ligero plegado de los mismos indica presencia de pequeñas larvas de bolillera en ellos.

– Abrir los brotes plegados y verificar la presencia de larvas. Tomar 10 plantas de soja al azar (no contiguas) en 4 zonas del lote, y determinar el % de plantas con larvas.

– Observar presencia de huevos, o no, individuales, blanquecinos, en brotes terminales de las plantas. Se ven a simple vista, y con la ayuda de una lupa se distinguirán las estrías longitudinales que presentan los huevos de bolillera.

– No apurarse a tomar decisiones de control si hay presencia de huevos, mientras no haya cortes de brotes y tallitos tiernos. Tratamientos sobre huevos recién colocados frecuentemente requerirán de una nueva aplicación a los 8-15 días, debido a la futura eclosión de una camada de larvas de los mismos

– Para el control usar insecticidas con acción translaminar o sistémicos. En caso que hubiese necesidad de realizar un tratamiento estando la planta muy chica (por ej. soja V2-3), se deberá tomar en cuenta que en etapas iniciales del cultivo se tendrá una residualidad exigua. 

– Con un desarrollo de la soja posterior a V3 conviene usar insecticidas de largo poder residual y protectores de la fauna benéfica. 

– Los tratamientos contra bolillera tienen que tener una buena calidad de aplicación.

En aplicaciones terrestres, y cuando las situaciones lo permitan, lo anterior significa hacer gotas chicas y protegidas, por el agregado de coadyuvantes.  Protección de las gotas con productos coadyuvantes que permitan: 1) lograr una buena cobertura y mejor penetración del insecticida en la superficie del vegetal, así como 2) minimizar la evaporación de las gotas.

Estas pautas de buena calidad de aplicación resultarán básicas para la obtención de una mayor eficiencia de control de bolillera y mayor deposición del producto activo en el vegetal, lo cual también potenciará la residualidad del insecticida.

 
Isoca Bolillera

Bioecología de la “Isoca Bolillera” H. gelotopoeon

En la región pampeana este lepidóptero puede presentar entre 3 y 5 generaciones anuales. La primera generación se desarrolla fundamentalmente en arveja, garbanzo, vicia, alfalfa u otras hospederas (donde primero se instala), y posteriormente en el cultivo de soja, donde también transcurren las siguientes generaciones antes de empupar para pasar el invierno.

Huevos: la importancia de su detección

             Los adultos depositan sus huevos en forma aislada con preferencia en los pequeños brotes terminales. Los huevos son de color blanco perlado, globosos y ligeramente achatados con estrías longitudinales que van de polo a polo. Su tamaño es de 0,5 a cerca de 1 mm, visibles a simple vista. Las estrías, como nervaduras salientes, se pueden apreciar con la ayuda de una lupa de mano.

 Resulta de suma conveniencia detectar la presencia de huevos en los brotes de soja, a fin de ayudar a la toma de decisiones para el control. Ante la presencia de larvas dentro de los brotes y, al mismo tiempo, una detección significativa o frecuente de huevos, tratar de demorar la aplicación química lo que sea factible, a fin de no tener que repetir el tratamiento pocos días después, una vez producida la eclosión de los mismos.

Desarrollo larval

             Finalizado el período de huevos de 7 a 10 días, nacen las pequeñas larvitas de bolillera de 1 mm de longitud y color oscuro. Mientras la larva de bolillera es pequeña, dos primeros estadios,  permanece en el interior de los folíolos de soja, a los que pliega con tela sin terminar de cerrarlo (a diferencia del capullo más apretado que realiza el barrenador de los brotes Epinotia aporema), y a pesar del aspecto diferente que presentan los brotes atacados por una y otra plaga, los daños suelen confundirse.

            Al final de los 5 estadios de su período larval, las larvas alcanzan un tamaño entre 35 y 45 mm, el cual se desarrolla entre 15 y 25 días según temperaturas reinantes, empupa en suelo y completa su ciclo en alrededor de 40-45 días.

            El color de las larvas pequeñas es pardo-grisáceo oscuro, y en cambio las larvas más desarrolladas presentan una coloración general que varía según el tipo de alimento que estén consumiendo. En todos los casos el cuerpo presenta dos franjas anchas blanco-amarillentas en sus costados, aunque esta no es una característica determinante.             

Larvas desarrolladas de Isoca bolillera

             Las características más salientes que permiten identificar fácilmente a esta especie de lepidóptero en su estado larval son las de presentar segmentos abdominales bien marcados, encontrándose en éstos pequeñas verrugas con pelos cortos, no densos pero gruesos y bien visibles. Por estas verrugas en la base de los pelos, el cuerpo de la larva tiene un aspecto general rugoso, y el gran grosor de su cuerpo le da una apariencia robusta. El último segmento abdominal termina en ángulo, es decir en un plano inclinado que es característico.

Bolillera en Soja 

          Los daños de esta plaga en soja pueden ser variados, produciendo uno u otro según el estado de desarrollo en el que se encuentre el cultivo al momento del ataque. En los estados tempranos de la implantación de soja es posible observar daños, generalmente a partir de la primera hoja unifoliada y/o primer trifoliada, daños que suelen ser leves producto de la escasa capacidad de ingesta que tienen las larvas recién nacidas.

            El daño de bolillera en un estado anterior a lo mencionado, en estado de cotiledones por ej., sólo podría ser debido a la existencia previa de soja guacha en el lote, o bien por cercanía a un lote de alfalfa, arveja, garbanzo, etc., fuentes de donde pueden provenir larvas de bolillera ya en desarrollo. Solo en estos casos de “larvas preexistentes”, una soja podría ser atacada por esta plaga en la emergencia, como sí ocurre con las cortadoras. El ataque de bolillera sobre soja, normalmente, se inicia a través de la colocación de huevos en los pequeños brotes terminales. De este modo, la presencia de larvas recién nacidas no se puede dar antes del estado V2.

            Las larvas desde su nacimiento permanecen dentro de los brotes durante el primer par de estadios, produciendo sólo daños leves o a lo sumo moderados. Estas al hacerse más grandes y a la vez incrementar su ingesta, salen de los brotes plegados donde se encontraban, y comienzan a producir daños de corte, muchas veces con importante impacto sobre el rendimiento del cultivo, cortes que realizan tanto en brotes como en pecíolos y tallos tiernos. Los cortes intensos cambian la estructura de las plantas al producir ramificaciones, en general con menor altura de plantas respecto de las no afectadas, quedando así, expuestas a la competencia en estados vegetativos, y al quebrado de ramificaciones cuando la soja esté llenando granos.

            Los cortes que produce bolillera, si bien pueden ser muy intensos, se diferencian del que realizan las conocidas isocas cortadoras por el sitio donde los realiza. Bolillera produce cortes por encima de los cotiledones y puede ser a distintas alturas según el desarrollo de la soja; mientras que las cortadoras lo hacen por debajo de los mismos, normalmente al ras o muy cerca de la superficie. Los daños de cortadoras son anteriores, en fenología de soja, a los de bolillera.

            A diferencia de las bolilleras, aquellas pueden dañar desde la emergencia, ya que las hembras adultas colocan sus huevos en el suelo y cercano a malezas en los rastrojos bastante antes de la siembra, y por lo tanto cuando emerge el cultivo las larvas ya están nacidas y en desarrollo, o bien completamente desarrolladas según situaciones.

            Avanzado el estado vegetativo del cultivo de soja las isocas bolilleras suelen actuar como defoliadoras, si bien este tipo de daño no es de su preferencia. La capacidad de ingesta como defoliadora es cercana a 350 cm2 de hoja de soja durante su período larval. En cambio, cuando el cultivo llega a su estado reproductivo es ahí donde la bolillera tiene su mayor impacto en la producción de soja. 

            Si esta plaga se encuentra presente desde el inicio del estado reproductivo, llega a producir daños muy importantes en inflorescencias y con gran capacidad de destrucción (muchas inflorescencias caen al cortar pedúnculos que las sostienen). Posteriormente, cuando las vainas son tiernas y están todavía sin granos (estado fenológico R3 y R4), se alimentan totalmente de ellas; y al estado de formación de granos (R5) consumen directamente los granos mediante perforaciones en las vainas en los lugares donde éstos se encuentran. 

            La notable preferencia por el grano demuestra que es una plaga ávida de proteínas e hidratos de carbono, característica destacable respecto de otros lepidópteros plaga, además de su gran voracidad y mayor tolerancia a los plaguicidas.

UMBRALES DE ACCIÓN (para Soja a 35 cm entre hileras)

            Se presentan los Umbrales para la toma de decisión de control de bolillera según distintos tipos de daños para una soja con un determinado espaciamiento entre hileras. Dichos umbrales son susceptibles de ser ajustados para distintos grupos de soja y espaciamientos, en base a ensayos específicos.

Toma de decisión según desarrollo del cultivo

Ataque en brotes

    10% de plantas con presencia de larvas en brotes (como el barrenador Crosidosema aporema -ex Epinotia-, tiene preferencia por brotes       terminales)

Actuando como cortadora (de brotes y tallos tiernos)

    1 – 2 isocas bolilleras/metro de hilera

        (1 larva/m en casos de: baja densidad de plantas, estrés, o soja de 2da)              

Como defoliadora

    3 bolilleras/m …………….. con Buenas condiciones de crecimiento en soja   

    1 bolillera/m…………….. con Limitado desarrollo en soja (fuerte estrés hídrico)

Daños en: Inflorescencias-Vainas-Granos  (alto impacto de la plaga)

     Promedio de 0,5 bolillera/m