Por: Ing. Agr Agustín Servera

EEA INTA Valle Inferior del Río Negro

El corrimiento de la frontera de la agricultura va incorporando tierras que hace no muchos años atrás eran destinadas a ganadería extensiva. Este cambio en  la forma de hacer agricultura obliga al agrónomo moderno a repensar la forma de llevar adelante esta noble actividad.

Así como la siembra directa  generó un cambio de paradigma en la forma de hacer agricultura, la incorporación de los cultivos de cobertura ha logrado  dar solución a muchos de los problemas que  genera una  agricultura cada vez más exigente.

¿Qué es un cultivo de cobertura?

Es un cultivo que se siembra pura y exclusivamente para mejorar la implantación y desarrollo del cultivo que le va a preceder. A diferencia de los “Abonos Verdes”, los cultivos de cobertura no se incorporan al suelo con un laboreo, sino que se dejan en superficie generando cobertura vegetal  en condiciones óptimas para hacer una siembra directa de otra especie.

¿Qué especies se usan para hacer cultivos de cobertura?

Se pueden utilizar un sinnúmero de especies, en nuestro país la más elegida es la Vicia (comúnmente se usa Vicia sativa o Vicia villosa), la misma es una leguminosa anual de crecimiento invierno-primaveral  lo cual la transforma en un excelente antecesor de cualquier cultivo agrícola de verano. Se puede utilizar sola o combinada con alguna gramínea invernal (avena, triticale, centeno, etc) esta segunda especie le brinda a la Vicia la posibilidad de crecer de forma más erecta y abandonar su hábito de crecimiento rastrero, incrementando así la cantidad de biomasa total al final del ciclo.

La Vicia, como buena leguminosa que es, tiene la capacidad de  fijar nitrógeno de la atmósfera gracias a la simbiosis con una bacteria (Rhyzobiumleguminosarum) superando en muchos casos valores de 100 kg/ha. de nitrógeno fijado. Desde el punto de vista ambiental es excelente, ya que estamos incorporando nitrógeno al sistema agrícola desde un recurso renovable.

De los dos géneros de Vicia más utilizados en nuestro país, Vicia villosa  demostró ser más tolerante a sequías y bajas temperaturas que Vicia sativa, por lo cual la primera es más elegida en las regiones donde pueden darse inviernos más rigurosos. Aún así, Vicia sativa puede dar un mayor volumen de biomasa que Vicia villosa en condiciones favorables.

¿Por qué es mejor la cobertura de Vicia que la de gramíneas?

La cobertura de Vicia, a diferencia de la de gramíneas, logra mineralizarse (transformarse de materia orgánica a  mineral) con mayor rapidez, por este motivo, una gran parte de los nutrientes (principalmente nitrógeno) están disponibles para el cultivo durante su periodo de desarrollo. Mientras que la cobertura de gramíneas muchas veces “retienen” esa fertilidad en su biomasa. Este fenómeno es más marcado en zonas templadas y frías que en zonas cálidas. Por lo tanto la cobertura de vicia, en este caso funciona como un “dosificador” que va entregando sus nutrientes en forma progresiva a lo largo del cultivo. Bajo riego, un cultivo de cobertura de Vicia pura puede aportar entre 100 y 200 kg. de nitrógeno por ha (el 3,5 % de la biomasa de Vicia es nitrógeno) aparte de lo que aporta la fijación biológica. (Foto 1)

¿Cómo se comportan los cultivos de cobertura en los valles norpatagónicos?

Evaluación de la biomasa generada por el cultivo de cobertura

Evaluación de la biomasa generada por el cultivo de cobertura

Aunque hace pocos años que se utilizan los cultivos de cobertura en la zona ya podemos sacar algunas conclusiones:

  • La cobertura vegetal permite ahorrar una importante cantidad de agua de riego. Un maíz por lo general demanda unos 10 riegos (por gravedad) cuando se lo cultiva en siembra convencional mientras que en las mismas condiciones un maíz con cultivo de cobertura demanda 7 u 8 riegos.
  • Por ser una zona templado-fría, la cobertura de Vicia logra mineralizarse casi completamente durante el cultivo de verano, entregando en forma progresiva y controlada el nitrógeno, llegando a floración con una excelente disponibilidad que se ve repercutida en el rinde.
  • El cultivo bajo riego por gravedad puede tener inconvenientes en su emergencia por “planchado de suelo”, la cobertura en este caso evita el planchado conservando la estabilidad estructural del suelo y permitiendo una muy buena emergencia del cultivo.(foto 2)
  • Al estar cubierto el suelo, la aparición de malezas durante los primeros estadios de cultivo disminuyen significativamente (tanto malezas anuales como perennes) permitiendo que los controles post-emergentes demanden dosis menores a las necesarias en siembra convencional.
  • Algunas plantas de Vicia logran sobrevivir a la aplicación del barbecho químico pre-siembra, éstas crecen durante el verano en convivencia con el cultivo sin afectarlo (dado que se desarrollan en forma rastrera por debajo del canopeo) y logran semillar e ir poblando al lote de un banco de semillas de Vicia.
  • A medida que crece el cultivo se puede observar una importante presencia de insectos benéficos (Crisopas, Microhimenopteros, Moscas sirfidas, etc) lo cual es un indicador de la salud ambiental de estos sistemas.

Estas son las ventajas que uno claramente puede observar con la implementación de esta técnica, pero no todas las observaciones son favorables, obviamente aparecen varios problemas con los cultivos de cobertura a nivel regional, que deben ser tenidos muy en cuenta al momento de tomar desiciones. Las más relevantes son:

  • Los elevados niveles de cobertura son una dificultad al momento de realizar la siembra (en algunos casos se logran coberturas que superan los 14000 kilos de materia seca por ha.) por lo cual si la sembradora (y el operario) no están preparadas para trabajar en estas condiciones es seguro que la implantación será muy mala, con un menor stand de plantas y una emergencia desuniforme.
  • La cobertura de suelo disminuye significativamente la radiación solar que puede captar el suelo durante el día, pudiéndose observar una emergencia más lenta que en la siembra convencional, principalmente en fechas de siembra temprana.
  • Esta menor acumulación de temperatura, incrementa significativamente el riesgo de daño por bajas temperaturas (tanto al inicio como al final del cultivo). Muchas veces valores de temperatura que no llegan a cero en estación meteorológica ya causan daños importantes en las plantas.
  • Como la biomasa lograda es hospedera de insectos benéficos, también lo es para algunas plagas de suelo. Por lo general se observa un incremento en la población de gusanos cortadores (principalmente Agrotissp.) como así también bichos bolita, babosas y caracoles, siendo un problema importante en la implantación.
  • Los altos niveles de biomasa acumulados en el suelo, son un excelente combustible para incendios accidentales, esto obliga a incrementar las precauciones en el trabajo diario.

Como conclusión podemos decir que la técnica de cultivos de cobertura tiene sus cosas buenas y malas, como todo en la vida. En lo personal, la experiencia me dice que son más las buenas. Las malas son manejables. Como toda nueva tecnología demanda organización y planificación.

Si hacemos las cosas bien veremos los frutos de esta tecnología, con una estabilidad en los rindes y principalmente una menor demanda de fertilizantes nitrogenados y agua. Pero por sobre todas las cosas es una técnica que favorece notoriamente la conservación del medio ambiente.

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