El Banco Galicia cumple 120 años y reafirma su histórico vínculo con la agroindustria.
En un mano a mano exclusivo, Hernán Busch, responsable de la banca agropecuaria, analiza los hitos de la entidad, los desafíos de la “transformación de proteínas” y anticipa las innovaciones para el ciclo ganadero que se viene.
Por Sebastián Nini
A los 52 años, Hernán Busch es la síntesis perfecta entre la city financiera y el lote. Si bien siempre vivió en la zona norte de Buenos Aires y se formó en el colegio San Andrés, su vocación germinó siguiendo los pasos de su padre, ingeniero agrónomo, quien le transmitió la pasión por la tierra desde chico. Esa herencia lo llevó a graduarse en Agronomía en la UCA, para luego sumar un MBA en la Universidad Di Tella.
Lleva 27 años recorriendo los pasillos del Galicia, casi tres décadas donde vio transformarse el negocio. Puertas adentro, Hernán es un hombre de familia y de equipo: casado con Julie y padre de tres varones, el deporte es el lenguaje común en su casa. “Somos muy deportistas; mi mujer sigue jugando al hockey y juntos hacemos tenis”, cuenta con orgullo. Ex jugador de rugby y fútbol compitió en interclubes de squash durante veinte años y hoy encuentra su cable a tierra en el esquí, la pesca y las vacaciones en familia, ya sea en la montaña o frente al mar.
Hernán, El Galicia cumple 120 años y vos llevás más de 25 caminando pasillos y lotes, siendo testigo de la transformación del área en una verdadera “vertical de negocios”. ¿Cuál creés que ha sido el hito histórico que define el carácter de Galicia Rural y los posicionó como líderes en un mercado tan competitivo?
Creo que el hito que nos caracteriza es, sin dudas, la constancia y la permanencia. Nuestro diferencial es estar siempre junto al campo. Recuerdo una vez que, con ese espíritu de querer innovar y hacer cosas distintas, nos propusimos cambiar nuestro lema histórico. Sin embargo, todos los estudios de mercado arrojaron la misma conclusión: lo que más valoraban los clientes, lo que realmente nos distinguía, era esa promesa de estar “Siempre junto al campo”.
Nos gusta decir que estuvimos, estamos y estaremos, en las buenas y en las malas. Pero no es solo una presencia física; es una búsqueda constante de mejorar, de innovar en la forma de hacer negocios y de aportar nuevos servicios. Esa cercanía nos permite escucharlos permanentemente para detectar qué herramientas nuevas necesitan para capturar valor y hacer crecer sus negocios.

Muchas veces dijiste que Argentina no solo debe crecer en toneladas, sino en “valor percibido” por el mundo. Con la macro intentando ordenarse, ¿qué herramienta financiera le falta hoy al productor para dar ese salto de calidad industrial? ¿Existe en la “mente” del Banco diseñar algo para financiar esa transformación de granos en carne o energía?
Soy un convencido de que Argentina produce muy bien y tiene capacidad para seguir creciendo en volumen y productividad por hectárea, pero la gran oportunidad está en agregar valor. Tenemos que ser más eficientes en cómo disponemos de nuestros productos para el mundo. La transformación de proteínas vegetales en animales es una de las grandes llaves de crecimiento que nos quedan.
“Estamos pensando en ideas muy innovadoras específicamente para ganadería que seguramente lanzaremos durante 2026”
Nosotros buscamos financiar eso. De hecho, es parte de la diversificación de nuestra cartera. Estamos diseñando productos para acompañar los activos inmovilizados que muchas veces tiene el agro. Transformar requiere manejar stocks, y nosotros queremos ampliar el financiamiento basándonos en la trazabilidad de esos stocks. Hoy trabajamos con herramientas como Silo Real para dar visibilidad a esos activos —ya sean granos, hacienda en engorde o vacas de tambo— y usarlos como colateral para dar crédito de forma eficiente y a menor costo. La tecnología es el gran aliado para lograr un financiamiento trazable y “punta a punta”, simplificándole la vida al cliente para que no tenga que cargar datos en múltiples plataformas.
Iniciativas como el “Green Credit” junto a Bayer o la plataforma Nera ponen al Banco en una postura donde la sustentabilidad busca un premio económico. Siendo realistas: ¿Estamos cerca de que la tasa de interés premie masivamente al que hace bien las cosas agronómicas, o sigue siendo un nicho?
No todo pasa por la tasa de interés, pero sí buscamos marcar un diferencial. Programas como el de Bayer Green Credit o nuestras líneas sustentables son un grano de arena que, sumado al ecosistema de otras empresas, genera un “combo” de valor para el productor que trabaja con menor impacto ambiental y mayor trazabilidad.
Creo que esto nos permitirá capturar mejores mercados. El cambio real será visible cuando podamos acceder a oferentes de liquidez internacionales u organismos de crédito que ofrezcan condiciones especiales para actividades sustentables. Argentina se ha financiado mucho con el mercado de capitales local, pero la oportunidad está en la apertura al mundo, donde el financiamiento verde tiene otra profundidad.

Galicia avanza fuerte con la digitalización, el scoring automático y la App, pero el productor sigue valorando el “mano a mano”. ¿Cómo imaginás las sucursales rurales del 2026? ¿Será todo 100% digital o mantendrán la capilaridad física?
Imagino al cliente llevando el Banco consigo a donde vaya: en el teléfono, en la computadora o en el campo. Tenemos distintos modelos de atención según la tipología del cliente. Quienes manejan volúmenes complejos requieren un acompañamiento “a medida” y un ejecutivo que mire el detalle, porque esa complejidad repaga el valor agregado de la atención humana. Para operaciones más simples, buscamos inmediatez y autogestión, pero siempre con la opción de un respaldo humano.
Hacia el futuro, veo ejecutivos dispersos por todo el país, no necesariamente atados a una sucursal física de ladrillo. Hoy ya tenemos oficiales en diversos puntos estratégicos para estar cerca. Queremos estar donde el cliente ejerce su actividad: en las muestras, en los remates, en los eventos del agro. La digitalización te da el Banco en el bolsillo, pero la charla presencial y el asesoramiento en el lugar de los hechos es lo que nos permite entender realmente cómo se está produciendo.
“La digitalización te da el Banco en el bolsillo”
Últimamente te mostraste optimista sobre el “boom ganadero” y la retención de vientres. Sabemos que los tiempos de la biología no son los de la economía. ¿Galicia piensa en líneas de crédito “calzadas” con los ciclos reales de la cría para que el ganadero no tenga que malvender terneros?
Claramente, el objetivo es acompañar el ciclo biológico. En el último tiempo, el contexto de fondeo no ayudaba a ofrecer plazos largos a tasas razonables, pero la macroeconomía se está acomodando y eso nos permitirá volver a ese camino.
Por ejemplo, a través de Nera, llevamos el financiamiento para la compra de reproductores a 24 meses, algo muy distintivo para una plataforma digital. Esto se complementa con el Warrant Digital, que baja costos y permite dar valor a los animales retenidos en el campo, o la prenda ganadera para plazos mayores. Sabemos que el “boom ganadero” requiere inversión en pasturas, genética y mejoras, y vamos a estar ahí. Te adelanto algo: estamos pensando en ideas muy innovadoras específicamente para ganadería que seguramente lanzaremos durante 2026.
El Premio a la Excelencia Agropecuaria es un clásico, pero el productor siempre espera el “gesto” comercial. De cara a Expoagro 2026 y en pleno aniversario: ¿Se viene alguna “sorpresa de cumpleaños” en forma de tasa o financiación que rompa el mercado?
¡Pensé que en los cumpleaños el que recibía los regalos era el que cumplía años! JAJA! Pero hablando en serio, estamos diseñando productos distintivos. Entendemos que el precio (la tasa) es importante y trabajamos con las condiciones del mercado para ser competitivos, pero la verdadera “sorpresa” muchas veces pasa por la accesibilidad y la simplicidad.
No se trata solamente de tener el crédito barato, sino de que sea fácil de tomar. Queremos dar préstamos ágiles para que nuestros clientes agreguen valor. Nuestra apuesta fuerte será esa: financiar al que invierte y asume riesgos productivos con herramientas simples, rápidas y que calcen con su negocio.
Gracias Hernán! Nos vemos en Expoagro!



























