Entrevistamos a Jorge Torelli, Gerente General de Frigorífico Mattievich y Consejero del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) para saber del presente y futuro del sistema ganadero en el país.

 

-¿Cómo está evolucionando el stock ganadero? ¿Estamos creciendo o entramos en un proceso de liquidación de vientres?

-Después de una recuperación de tres millones de cabezas, con buenas tazas de procreo, hoy estamos en una situación de estabilidad y el rodeo dejó de crecer hace unos seis meses. En cuanto a los vientres, todavía no se puede hablar de liquidación porque con los terneros nacidos, aunque hay más faena de hembras, también hay más hembras vivas.

-¿Cuál es el porcentaje de faena de hembras sobre la faena total?

En el mes de julio fue del 47%.

-¿Es incompatible el consumo con la exportación?

No, de ninguna manera. De hecho es una relación virtuosa porque nos permite integrar la res ubicando los cortes en los mercados adecuados para obtener valor. Por otra parte, el mercado interno no es una debilidad sino una fortaleza que tenemos los argentinos. Además, siendo que los animales que se exportan son mucho más pesados que los que se consumen en el mercado interno y teniendo en cuenta que no todos los cortes se envían al exterior, esta situación podría generar más disponibilidad de carne para el mercado interno.

-Suponiendo que se liberaran las exportaciones, ¿es posible cumplir con la Cuota Hilton? , ¿Cuántos novillos se necesitarían para hacerlo? 

Sí, es posible cumplir. Se necesitan 1.700.000 novillos para enviar solamente rump and loin y bife ancho, pero si tomamos los siete cortes son necesarios 540.000 novillos. La cuota se podría cumplir perfectamente.

-La carne en el mundo aumenta de precio, ¿se puede satisfacer la demanda mundial? ¿Se come toda la carne que se produce en el mundo, hay excedentes?

La producción de carne bovina crece lentamente pero en forma sostenida. En cambio, el crecimiento demográfico es explosivo, a lo cual hay que sumarle que en muchas zonas del mundo hay clases que se incorporan al consumo año tras año. Es decir, la carne bovina va a ser insuficiente y todas las previsiones indican que va a tener un muy alto valor en las próximas décadas. Esto, para la Argentina, es una gran oportunidad.

 -¿Cuáles son las perspectivas de crecimiento del sector cárnico a nivel mundial?

De acuerdo a previsiones de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación), la carne vacuna va a crecer unos 8 millones de toneladas entre 2010 y 2020.

-¿Cual debería ser la estrategia comercial de la Argentina?

Apuntar a aumentar el peso de faena para tener mayores saldos exportables y de esa forma poder volcar nuestros productos en mercados que lo demandan, aprovechando los nichos de carne de alta calidad y alto valor.

-A su criterio, ¿cómo debería el productor producir más eficientemente?

Tendríamos que medir la productividad como los agricultores, por kilo por hectárea por año

A mi criterio, el productor tiene que, además de mirar el precio de pizarra -cosa que está bien-, mirar aún más la productividad de su rodeo. En nuestro podríamos obtener unos 400 kilos por hectárea por año y hoy estamos en no más de 200. Por eso creo que tenemos que apostar a una mayor productividad. Por otra parte, a la rentabilidad no hay que esperarla: hay que buscarla. También debemos hacer todo lo que esté a nuestro alcance para conservar el buen status sanitario de la Argentina y el sello de calidad de nuestra carne.

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