Con más de dos décadas de trayectoria asesorando y produciendo maíz en el sudeste de Córdoba, el productor Alejo Villar construyó una relación de largo plazo con la marca NK Semillas basada en la experiencia a campo.
Tras evaluar varios materiales en redes de ensayos en Marcos Juárez, el productor asegura que el híbrido NK 825 VIPTERA3 CL reúne las características para afrontar los desafíos actuales del maíz. El resultado de la campaña pasada fue contundente en la zona: 146 qq/ha de rendimiento final y la decisión de ampliar su superficie en la próxima campaña.
Probar constantemente nuevos híbridos
“Con el acompañamiento técnico de los ingenieros agrónomos Juan Pablo Ioele y Valentín Gentiletti, todos los años incorporamos híbridos de distintas marcas para compararlos en condiciones reales de producción. Fue justamente esa combinación de datos técnicos y confianza en el equipo comercial de la marca lo que me llevó a incorporar el NK 825 VIPTERA3 CL a mi planteo durante la campaña 2025/26”, comentó el productor desde Córdoba.
"Confío mucho en las redes de ensayos de semilleros, información del INTA, resultados de CREA y el asesoramiento permanente de sus técnicos y del equipo comercial de NK. Todos coincidían en el potencial del híbrido NK 825 VIPTERA3 CL y decidí darle la oportunidad para sembrarlo en uno de los mejores ambientes del establecimiento. El año pasado Germán Gianre, representante comercial de Morel Vulliez, me convenció de probarlo. También hablamos con Diego Vottero, representante técnico- comercia en NK para Córdoba, y con el ingeniero Juan Pablo Ioele. Ya estaban los primeros ensayos del INTA y de CREA mostrando muy buenos resultados. Toda esa información fue fundamental para tomar la decisión de sembrarlo”, agregó
"Lo primero que miro es el potencial y la estabilidad. Después vienen la sanidad, el porte de planta y todo lo demás. Pero un híbrido tiene que rendir bien en distintos ambientes. Además, mi decisión en la elección estuvo respaldada por la confianza construida durante muchos años con NK Semillas. Son más de 20 años trabajando con la marca y eso pesa cuando hay que apostar por un material nuevo”, afirmó.
Una región donde el maíz expresa todo su potencial
La trayectoria de Alejo Villar como productor transcurrió en el sudeste de Córdoba, principalmente, en establecimientos ubicados en la zona de Marcos Juárez, Valdisera e Inriville. Se trata de ambientes de alto potencial, con perfiles profundos, buena disponibilidad de agua y lotes que, tras años de recuperación luego de las inundaciones, hoy vuelven a expresar su máximo rendimiento. “Son ambientes ideales para hacer maíz. Hay muy buena napa, perfiles profundos y muy pocos lotes limitantes. El potencial de la zona es enorme”, describió Villar.
En estos planteos el maíz ocupa un lugar estratégico. La rotación siempre está presente, aunque reconoce que las decisiones también dependen de la rentabilidad de cada campaña. Asimismo, la incorporación del maíz tardío hace algunos años permitió flexibilizar aún más el esquema agrícola.
"Cuando aparecieron los planteos de maíz tardío cambió mucho nuestra forma de trabajar. Nos permitió romper algunas rotaciones y seguir haciendo maíz incluso en años complicados. Recuerdo especialmente una de las campañas más secas de los últimos años. Aun bajo esas condiciones, el cultivo logró rendimientos promedio superiores a 110 quintales por hectárea”, recordó el productor.

"En el peor año de seca obtuvimos 112 quintales netos. Hubo sectores de 60 quintales y otros de más de 130, pero el maíz volvió a demostrar que en esta zona siempre tiene potencial”, agregó.
La campaña pasada, el NK 825 VIPTERA 3 CL compartió lote con otros híbridos de la competencia y le asignaron el mejor lote, donde los híbridos de punta fueron sembrados dentro de 50 hectáreas por igual, en ambiente de alto potencial.
“El planteo productivo prioriza las rotaciones y una nutrición intensiva, apuntando siempre a maximizar el rendimiento. La fertilización incluye entre 250 y 300 kg/ha de urea, además de fósforo y azufre, con el objetivo de sostener planteos de alto potencial”, sumó el productor. La incorporación de nitrógeno se realiza incluso antes de la siembra para poder aprovechar las primeras ventanas de implantación.
Dos quintales más
El NK 825 VIPTERA3 CL fue comparado en igualdad de condiciones con otros materiales líderes del mercado, sembrados en los mejores ambientes del establecimiento. Todos recibieron exactamente el mismo manejo agronómico: misma fecha, fertilización, densidad. La comparación fue directa. En rendimiento, el híbrido de NK logró aproximadamente dos quintales más como resultado.
"En rendimiento terminó siendo el mejor. Lo que realmente me sorprendió fue el estado del cultivo al momento de la cosecha. El híbrido se destacó dentro del lote por su excelente estabilidad de plantas, no tuvo vuelcos ni quebrado de caña, la uniformidad del lote, la muy buena calidad de semilla y emergencia y el secado rápido del grano en los últimos días previos a la cosecha”, describió Alejo Villar.
Vale la pena destacar que durante la campaña ocurrió un evento climático que puso a prueba el comportamiento del cultivo. Pocos días antes de la cosecha una lluvia muy importante recargó completamente los perfiles. Sin embargo, el lote llegó intacto. “Después de una lluvia muy importante antes de cosechar, el lote quedó como si nada hubiera pasado. No encontré plantas volcadas ni quebradas”.
La importancia de la tecnología CL y resultados
La tecnología CL representa mucho más que una característica adicional: significa sumar una herramienta de manejo que hasta ahora no encontraba en híbridos de este nivel de rendimiento en la zona.
"Hasta ahora no había un híbrido CL con este potencial. Poder combinar Clearfield con Viptera 3 nos abre muchas posibilidades para el manejo de malezas y especialmente para seguir haciendo maíz sobre maíz. En esta zona, además, es clave contar con maíces que incorporen tecnología CL, ya que permiten un manejo más eficiente sobre rastrojos de maíz”, detalló Villar.
La siembra del NK 825 VIPTERA3 CL se realizó tempranamente con una densidad objetivo de 80.000 semillas por hectárea y logrando un promedio de 76.000 plantas.
“La calidad de esta semilla fue excelente. Eso se traduce en una emergencia pareja y en un mejor stand de plantas. Durante el llenado de grano el híbrido mostró otro atributo que no esperaba. La velocidad de secado. En apenas diez o quince días bajó la humedad de golpe. Fue algo que realmente me llamó la atención”, indicó Villar sobreesta característica que permitió agilizar la cosecha y reducir tiempos de espera.
La cosecha finalizó el 31 de marzo de 2026, luego de algunos días de interrupción por lluvias. El resultado final fue de 14.600 kg/ha y más allá del rendimiento, el productor destaca el excelente estado sanitario, la ausencia de vuelco y quiebre y la calidad final del grano.
“El híbrido llegó a cosecha con una excelente integridad de planta, demostró su comportamiento frente a vuelco y quebrado y contó con excelente agronomía y perfil sanitario. El NK 825 VIPTERA3 CL logró un rendimiento neto de 14.600 kg/ha, dos quintales arriba del segundo híbrido competidor dentro del lote. Confirmó mis expectativas y las superó ampliamente”

NK 825 VIPTERA3 CL ocupará una superficie mucho mayor en el próximo ciclo
"Voy a sembrarlo nuevamente. Aproximadamente el 50% del maíz sobre maíz que haga este año será destinado a este material. La confianza en la genética se complementa con el acompañamiento del distribuidor y del equipo técnico de NK, un aspecto que considero determinante. El asesoramiento fue fundamental para tomar la decisión. La genética y el respaldo técnico hacen la diferencia. Hay confianza en la marca, en el equipo técnico y también en la logística. La semilla siempre llega a tiempo, y eso para quienes hacemos siembras tempranas vale muchísimo”, aseguró.
"Si tuviera que recomendarlo diría que es un híbrido muy completo para ambientes de alto potencial. Tiene rendimiento, estabilidad, excelente comportamiento a cosecha y, además, incorpora la tecnología Clearfield. Para mí, hoy es una de las mejores herramientas para seguir haciendo maíz de alto rendimiento”, concluyó Alejo Villar satisfecho por la experiencia y después de evaluar el híbrido durante toda una campaña.
*Foto Gentileza: Productor agropecuario Alejo Villar junto a Diego Vottero, representante técnico- comercial NK para región Córdoba y el Ing. Agr. Juan Pablo Ioele desde la localidad de Monte Maíz, Córdoba.






























