Por: Victor Merani1, Santiago Tourn2, Luciano Larrieu1, Juan Manuel Vázquez1, Facundo D. Guilino1, Laura Giambelluca1, Pedro Platz2, Matilde Mur1

1: Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de La Plata, UNLP. 2: Facultad de Ciencias Agrarias de Balcarce, UNMdP

Para un aprovechamiento óptimo de los fertilizantes y enmiendas de suelo, es indispensable su distribución precisa y uniforme. Los fracasos obtenidos en los procesos de fertilización pueden ser atribuidos, con frecuencia, a una aplicación poco uniforme ocasionada por fallas en el equipo utilizado, calidad no aceptable del fertilizante y/o errores en las regulaciones de los sistemas distribuidores.

Las maquinas fertilizadoras pueden clasificarse según su sistema de distribución en tres tipos:

1.            Gravimétricas

2.            Neumáticas

3.            De proyección

Hoy nos centraremos en las máquinas que proyectan fertilizante ya sea por medio de platos, tubo oscilante o neumáticas con deflectores. La técnica de aplicación por proyección es la principal forma de aplicación de nutrientes en las producciones extensivas de Argentina. Más del 60% de los fertilizantes nitrogenados se aplican mayormente con máquinas de disco o neumáticas con deflectores, siendo los sistemas de distribución más utilizados los de doble-discos.

La adopción generalizada de este tipo de sistema está dada principalmente por la alta capacidad de trabajo de los equipos involucrados y los niveles de eficiencia de uso del nutriente por las plantas. Para realizar una correcta regulación de estas máquinas, el primer paso es evaluar con qué nivel de uniformidad se está trabajando. Este proceso es sencillo desde lo práctico pero complejo en su cálculo en gabinete. La distribución de la dosis de fertilizante en el terreno difícilmente sea perfecta, siempre ocurren ineficiencias, pero deben conocerse los niveles tolerables de ineficiencia que permitan no perder rendimiento.

Para tener en cuenta, una correcta distribución presentará valores de coeficiente de variación de la dosis (CV%) menores al 15%, una aplicación aceptable menores al 25% y por encima de estos valores comenzaremos a tener problemas de nutrición que se manifestarán en pérdidas de rendimiento. El nivel mínimo (menor CV%) que puede lograrse en un proceso de fertilización dependerá fundamentalmente de 3 factores:

  • Calidad del fertilizante
  • Nivel tecnológico de la máquina
  • Operatividad

La calidad del fertilizante sólido va a definir fuertemente el nivel máximo de calidad de aplicación por proyección. La granulometría, la densidad y la dureza de las partículas de fertilizante son las principales características físicas que afectan a su distribución por proyección. El nivel tecnológico de la máquina fertilizadora está asociado a tener varios cambios de configuración en la máquina para adaptarse a las diferentes condiciones de fertilizantes y ambientales. También está asociado al nivel de automatización en los cambios de dosis y distribución que presenten los equipos.

La automatización se logra en parte conociendo qué efecto tiene sobre la distribución cada cambio automático que se hace sobre, por ejemplo, en las máquinas de doble discos, las revoluciones de los discos, punto de caída del fertilizante y posición de las aletas. En cuanto a operatividad, el operario es el eslabón clave y debe conocer el trabajo que está realizando, las limitaciones ambientales y para ello necesita capacitación. Si los 3 factores son de alta calidad, el éxito se puede alcanzar.  Si alguno de los puntos mencionados que mayormente afectan la distribución correcta del fertilizante en el terreno deja de ser eficiente, pueden ocurrir pérdidas de rendimiento muy altas y se asocian a ingresos netos menores y posible alto impacto ambiental. Se han realizado estudios al respecto cuando se aplica nitrógeno y se presentan en la Tabla 1. 

Tabla 1. Rendimiento e ingreso neto de Maíz y Trigo para dos calidades de aplicación de fertilizante, aceptable y no aceptable. Fuente: Tourn et al., 2019, Santos 2019, Pérez Polo 2020 inédito.

La importancia de calibrar las fertilizadoras

Durante los últimos 5 años hemos realizado evaluaciones de desempeño de máquinas fertilizadoras, las más usadas en Argentina en los sistemas de producción extensivos. De un total de 180 fertilizadoras utilizando urea, se puede destacar que la medición y calibración de la distribución de la dosis de fertilizante mejora notablemente los CV% y da más seguridad y respaldo al trabajo realizado.

A partir de las determinaciones realizadas se pudo observar que aproximadamente el 80% de los casos presentó un CV mayor al 15% antes de realizar ajustes. Pero luego de ajustes de configuración del sistema distribuidor y ancho de labor, el 40% de las máquinas fertilizadoras presentó un CV menor del 15%, pero un ¾ partes estuvieron por debajo del 25%.

Esto demuestra que con simples ajustes se pueden lograr calidades de aplicación aceptables si la calidad del fertilizante es apropiada. El efecto de la configuración del sistema de distribución sobre el CV se puede observar en la Figura 1.

Figura 1. Impacto de la regulación de fertilizadoras por proyección sobre el coeficiente de variación (CV%) de la dosis distribuida transversalmente en el terreno. Tourn et al 2019.

Calibración de la fertilizadoras

Es fundamental conocer cómo medir y diagnosticar el desempeño de la fertilizadora. El primer paso de esta evaluación consiste en colocar una fila de cajas de plástico (o algún otro sistema que permita recoger los gránulos desparramados) en forma transversal al sentido de avance de la fertilizadora que abarquen el ancho de la máquina. Luego, se ajusta la máquina con la cantidad de fertilizante que se desea aplicar (kg/ha) y se procede a transitar sobre las mismas de diferentes maneras, dependiendo de la forma de evaluación:

  1. Forma cualitativa: este método busca obtener una distribución uniforme que se visualiza en forma volumétrica con pequeños tubos de ensayo que contienen el material recolectado en las cajas. Para lograr esto se debe circular por los extremos de la fila de cajas, ajustando el número de cajas hasta obtener similar cantidad de fertilizante en todos los tubos (Figura 3).
Figura 2. Método de pasadas para determinar distribución volumétrica o pesando el fertilizante
  • A través del perfil completo de distribución: para ello se debe transitar por el centro de la fila de cajas (teniendo la precaución de tener identificada la caja central y contar con el mismo número de cajas a ambos lados, Figura 3). Se debe pasar un número mínimo de tres veces o equivalente a 500 kg/ha para recoger una cantidad de fertilizante que permita visualizar diferencias, siempre con el mismo sentido de circulación. Luego se debe pesar el contenido de cada una de las cajas y cargar los valores en planillas de Excel para evaluar el CV% y determinar cuál es el mayor ancho efectivo de trabajo con el CV% deseado.
Figura 3. Pasada de la fertilizadora por el centro de las línea de bandejas.

Estas formas de evaluar eran, hasta ahora, las únicas posibles, y cada una de ellas posee su complejidad y desventajas. La primera solo permite evaluar el solapamiento entre pasadas de un plato y no considera el perfil completo de distribución de la máquina. Se deben realizar varias pasadas a campo hasta alcanzar una distribución acorde y pese a esto, no nos indica si el CV% alcanzado es el adecuado. La segunda requiere de conocimientos en el manejo de Excel y la necesidad de trabajar con una notebook a campo con un gran tiempo dedicado a la construcción de la planilla que se necesita para el cálculo.

En la actualidad existen herramientas superadoras de estas metodologías. Si bien la forma a campo de recolectar el fertilizante sigue siendo la base de la evaluación, existen en el mercado dos programas que permiten el cálculo de los CV% y el ancho de trabajo de forma fácil y práctica.

El primero es un programa desarrollado por el Laboratório de Agricultura de Precisão de la Universidade de São Paulo en Brasil denominado Adulanço. El mismo permite cargar los datos pesados en las bandejas y en función de estos, arroja un perfil de distribución y un gráfico que relaciona los CV% con los anchos de trabajo para tres formas de trabajo, izquierda-izquierda, derecha-derecha y continuo. Este programa es muy completo pero implica el uso de computadoras en el campo ya que solo se puede utilizar en pc o notebook (http://www.ler.esalq.usp.br/adulanco.htm)

La segunda opción, es en una aplicación Android para celular, de descarga gratuita, desarrollada por el Curso de Mecanización de la Facultad de Cs. Agrarias y Forestales de la UNLP denominada FERTICALC (https://play.google.com/store/apps/details?id=aplicaciones.dinfo.ferticalc). En la misma se deben cargar los pesos obtenidos de las cajas (Figuras 4 y 5) y en función de estos, la aplicación arroja un gráfico del perfil de distribución (Figura 6), un gráfico con los CV% en función del ancho de trabajo (Figura 7) y un gráfico donde se observa el resultado del solapamiento de diferentes distanciamientos entre pasadas (Figura 8). Esta aplicación es práctica y permite obtener datos precisos de la distribución del fertilizante a campo con solo un celular, una balanza y bandejas de plástico.

Para esta Aplicación es necesario utilizar el método de pasada por el centro de una línea de bandejas (Figura 3), cargar los datos y obtener el resultado.

Fig. 4. FERTICALC. Configuración de parámetros de la metodología de evaluación
Fig. 5. FERTICALC. Carga de los pesos de cada caja utilizada.
Fig. 6. FERTICALC. Perfil de distribución de la máquina
Fig. 7. FERTICALC. Gráfico CV(%) vs ancho de trabajo
Fig. 8. FERTICALC. Gráfico donde se representa el resultado del solapamiento de pasadas.

Consideraciones Finales

  • Mejorar las metodologías de medición y calibración de fertilizadoras es una acción que requiere de continua actualización.
  • Conocer la calidad de aplicación de fertilizantes por proyección permite certificar un trabajo y trazar parte de la operatoria dentro de un sistema de producción.
  • Poder conocer la calidad de aplicación permitirá encontrar las oportunidades de mejora para llegar a ser muy eficiente en el uso de los insumos.
  • La capacitación en la importancia de la calidad de aplicación es transversal a todos los actores involucrados en el proceso de fertilización y fundamental en la búsqueda del uso más eficiente de insumos.

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