Pablo Vaquero es Ingeniero en Producción Agropecuaria y posee un MBA del IAE y postgrados en Agronegocios y Protección de la Propiedad Intelectual de la Harvard Business School. Además, ha participado activamente en entidades y asociaciones como FPC, ASA, ARPOV y MAIZAR. Hoy es el vicepresidente de Monsanto y  en sus oficinas charlamos sobre la realidad de la empresa de cara al futuro.

¿Hay una nueva cara de Monsanto, la empresa está cambiando?

Una buena pregunta Carlos, Monsanto más que cambiar la cara, quiere mostrar la cara. Durante mucho tiempo nosotros utilizamos una figura, en algunas presentaciones internas mostramos –el avestruz-  con su cabeza metida en el suelo. Me parece que estuvimos con la cabeza pensando que lo que  hacíamos estaba bien.  Ahora hay que mostrarlo, hay que abrir la información a la gente para que la misma gente pueda desafiarnos para hacer las cosas mejor, y lo estamos haciendo desde hace tres años a través del Reporte de Sustentabilidad, que en realidad hoy muchas empresas lo hacen y creo que en el futuro muchas más lo van a realizar, es mostrar a través de indicadores como la empresa va mejorando sus procesos año  a año.

La particularidad de Monsanto es que basamos la estrategia de nuestra visión en tres pilares que son el compromiso de la empresa con producir más, conservar más, y mejorar la vida de la gente.

¿Cuál es el compromiso que tiene Monsanto con el futuro?

Y el compromiso de Monsanto en este sentido parte  de hechos bien concretos, que van del 2000 al 2030. Es duplicar los rendimientos en cuatro cultivos donde trabaja la compañía, que son maíz, soja, algodón y canola, pero  aumentar los rendimientos utilizando un tercio menos de agua, un tercio menos de agroquímicos y un tercio menos de fertilizantes de lo que hoy se utilizan.

Porque, la cantidad de tierra disponible para la agricultura es limitada,  con lo cual el destino de la humanidad con el crecimiento de 2000 millones más de personas al 2050 que van a comer más y mejor, incorporando mas proteína animal, traerá como consecuencia  necesitar más alimento para convertir proteína vegetal en proteína animal.

Más allá del compromiso, una empresa debe tener además un desafío a mediano y largo plazo. ¿Cuál es ese desafío en Monsanto?

Toda esta demanda de alimentos va a significar que sobre la misma tierra tengamos que producir mucho más,  casi duplicar lo que estamos generando hoy.

 Es el desafío de Monsanto, pero este desafío no cierra si con eso no mejoras la vida de  la , entonces nuestro compromiso especifico  hoy es ayudar a más de 5 millones de campesinos a salir de la línea de pobreza. Cuando hacemos el balance 2000/2013 lo que vemos es que 2,7 millones de productores pequeños perdidos en el mundo están empezando a tener buenos resultados en cuanto al rendimiento de distintos cultivos de acuerdo al país. La disminución de los insumos es el camino hacia afuera y desde la compañía, al hacer los productos del agricultor,  también es parte de la responsabilidad el tratamiento de los efluentes en las plantas donde operamos, que hacemos con eso. Te cuento esto que es muy significativo: en la planta de Zárate los efluentes se tratan y se vierten al río, con mediciones constantes de parte de los  organismos de salud, para que el agua que se vierta al río tenga las condiciones similares  a la propia del mismo. Como dato,  el agua que vertimos nosotros es más pura que la propia agua que viene del río Paraná.

Si vos medís aguas abajo,  estamos mejorando la calidad del río. Esto es un anecdótico. Esta es la cara que no se conocía.

Se habla que se utiliza mucha agua en las plantas de producción de semillas, esto es así, ¿Qué cantidad de agua va a utilizar la nueva planta de Monsanto en Córdoba?

Es una planta que va a producir 3,5 millones de bolsas de semillas, el proceso de producción, clasificación, curado y embolsado de semilla, es un proceso muy estricto y lo que se hace en este proceso es,  se trae la espiga del campo, se hace el desgrano en la planta para   preservar la calidad y la pureza de la semilla, se le saca la humedad y después se le hace un tratamiento con fungicidas e insecticidas para proteger a la semilla cuando la vas a colocar en el suelo,  eso se cubre con un polímero. La cantidad de agua que consume la planta en ese proceso equivale –comparativamente- al consumo de tres familias. Entonces es importante responder cuando nos dicen ¿cuánta agua va consumir una planta tan enorme?  Estas cosas no se saben por supuesto, la responsabilidad nuestra es abrir las puertas, mostrar información, que puedan preguntar.

En la producción van apareciendo tecnologías que ayudan a mejorar el proceso, van apareciendo nuevas ideas de managment que también colaboran.

El Reporte de Sustentabilidad trata de abrir el diálogo con el público clave, ya sean nuestros clientes, proveedores, los medios, el gobierno, las otras empresas para retroalimentar el aprendizaje con la sinergia necesaria para construir el bienestar general.

La seguridad en las empresas, es algo que todas de alguna manera buscan?

Yo creo que sí, es algo bastante general, además de los activos hay un tercer componente que es la necesidad tanto de la comunidad como de la sociedad, que juega un papel fundamental entre lo que la empresa ofrece y el mercado demanda.

Trabajar en el medio ambiente, en la seguridad ¿es un nuevo costo para las empresas?

Yo creo que más que un costo, es la posibilidad de hacer negocios hacia adelante de forma sustentable.

Si hoy una empresa mira la parte de sustentabilidad como parte fundamental de una estrategia de crecimiento, le va a permitir desarrollarse, pero si no lo toma en cuenta, la sociedad se lo hará pagar.

Estamos frente a un nuevo Congreso de Aapresid, ¿Monsanto es un actor muy importante en la siembra directa?

 Se dio la conjunción de un proceso que fue revolucionario en la Argentina, por un lado la siembra directa y por otro la soja RR. Fueron 2 eventos que tuvieron un éxito increíble por la conjunción de esos 2 factores. Si no hubiese existido un grupo de visionarios que impulsaron la Siembra directa desde Aapresid o la Fundación producir conservando y empresas que desarrollaron productos biotecnológicos como la soja RR, esa conjunción no hubiera tenido el éxito que tuvo en el país.  Si uno hace memoria de cómo eran los campos hace 20 años atrás, con las voladuras en el Oeste, con los suelos volando de un lado para otro por la gran erosión, hoy tendríamos menos producción y un desgaste muy grande de los suelos por el sistema de labranza que existía. No tendríamos 20 millones de has de soja, 4 millones de has de maíz, algo de trigo si se hubiese seguido con el sistema de labranza. Hay una frase que reza: “el éxito que te trajo hasta acá seguramente no es el que te va a llevar hasta allá” y porque digo esto, hoy estamos en un punto de inflexión,  tenemos un sistema productivo muy eficiente, comparativamente uno de los más eficientes en el mundo en cuanto a cuidado del suelo, pero tenemos un problema de reposición de nutrientes, de fertilidad física y química del suelo, probablemente por el exceso de cultivo de soja y por no incluir en la rotación gramíneas como el sorgo y el maíz.

¿Qué puede suceder?

 Si los modelos productivos no avanzan hacia un equilibrio entre el cultivo y la rotación empezaremos a correr un riesgo muy grave. Yo creo que este cambio se va a dar, por eso la decisión de Monsanto de sumar una planta para producir 3,5 millones más de bolsas tiene que ver con la visión que tenemos en cuanto a la rotación. El mensaje es que cuando el productor empiece a demandar bolsas de maíz tiene que haber alguien haciéndolas y para eso nos estamos preparando.

La tecnología en soja tiene techo?

Monsanto desarrolló tecnología por primera vez para un lugar que no es EEUU, se hizo para Sudamérica, que reúne en soja la resistencia a insectos, a Roundup puesto en otro lugar, con lo cual esperamos que la planta obtenga un 10 a 15 % más de rendimiento y además tendrá una reducción considerable en cuanto a uso de insecticidas. Esta es la primera tecnología, pero en los próximos años se le podrá sumar un 30-40 % más de rendimiento a la soja. Ese es el impacto que puede tener la biotecnología en la soja.

Para ir cerrando, me gustaría que nos cuentes que es y cómo trabaja el “semillero del futuro”?

Es el programa de Responsabilidad Social de la empresa, donde a partir de la gente que tenemos trabajando en el campo, ayudamos a proyectos de educación no formal en comunidades de menos de 10 mil habitantes. Llevamos cerca de 300 proyectos en menos de 7 años, hemos llegado  a más de 48 mil personas. Este año contamos con más de 2, 6 millones de pesos para distribuir, previa formación de un Comité que evalúa los proyectos, y una Organización no gubernamental que se encarga del seguimiento. Muchos de los que han utilizado este programa “semilleros del futuro” se han hecho expertos entonces año a año en sumar proyectos según la necesidad de cada comunidad y en la medida de que sean viables, los apoyamos.

Nos podes dar un ejemplo concreto de este proyecto?

Una escuela técnica en Córdoba, en la localidad de Igarzabal, empezó hace muchos años con un proyecto para  trabajar la soja para convertirla en alimento. Hoy después de 5 o 6 años tienen una empresa que fabrica milanesas de soja que venden en los supermercados, con una persona de la localidad, que se recibió de ingeniera en alimentos y volvió a su comunidad a trabajar en ese proyecto.

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