Ing.  Martin Diaz Zorita

Ing. Martin Diaz Zorita

Escenario técnico de nutrición en soja

Lo más destacable es analizar que lo que se cosecha es una porción de nuestros ambientes, y de nuestros sitios de producción. De esa tierra que alguien usa para producir otorgándole un valor, una parte de ese uso está ligado a la limitación de nutrientes y otra parte está ligada a la protección, todo lo que haga a las pérdidas por plagas y enfermedades.

Hoy nos vamos a centrar en entender cuál es el rol de la nutrición en ese segmento de producción de soja, en ambientes de muy buena calidad (5000/ 6000 kilos) porque hay napas y por ende hay agua, o 2500 kilos que es adecuado para cada región, pero en definitiva dependen de los nutrientes. Para que sea realmente eficiente debemos contar con un buen manejo, que sea lógico y racional, para que nos de un mejor resultado.

Nutrientes más importantes

En Argentina tenemos que concentrarnos en 3 grandes nutrientes que son: nitrógeno, fósforo y azufre, como grandes macro nutrientes que le dan la plataforma de producción a la soja, y en algunas regiones aparecen micronutrientes. Debemos en principio trabajar en un diagnóstico para averiguar: donde, con que, en qué momento, para capturar una mejora productiva con un buen manejo de nutrientes.  Como segundo paso debemos avanzar hacia zonas de manejo planteando inteligentes estrategias de nutrición. Para tomar decisiones inteligentes debemos contar con herramientas, y la más útil es la información.

Nitrógeno

Si hablamos de nitrógeno diremos que es el nutriente que hace que la soja este más verde, que las pantallas solares capturen  radiación y provoquen mayor rendimiento. En argentina es necesario para producir soja. Hay respuestas al uso de inoculantes en más del 25 % de los casos, que pueden ser desde 50 a 1000 kilos, en lotes con antecedente de soja.(resultado ante 520 casos con respuestas promedios  del 8%), la pregunta ante este resultado es: ¿Por qué hay tanta variación?. Parte de ésta va de la mano de la calidad de los tratamientos, o sea, el manejo eficiente de un recurso clave en la producción del cultivo de soja, requiere un manejo de calidad –calidad de producto, de uso y de producción de cultivo-,  éste último se basa en que la fijación nitrogenada es un proceso fisiológico, lo regula la planta.

Datos de estudio realizado en Entre Rios.

Dio el siguiente resultado: a mejor oferta de nivel de fosforo, mejor fijación de nitrógeno; entonces hablamos de 2 nutrientes. Cuando corregimos fosforo, le damos un apoyo a la nutrición  nitrogenada, que es la columna vertebral de la soja. Cuando corregimos nuestra calidad de inoculación mejoramos la respuesta al uso de nutriente que agregamos, el fósforo. Se forma una sinergia.

La realidad del fósforo

Como vemos que en Argentina los niveles de fósforo van disminuyendo, el INTA durante las últimas décadas se ha dedicado a tener un buen nivel de Censo, para saber dónde estamos parados  hoy. El fósforo es un nutriente que interviene en el crecimiento  otorgando más raíces, mejor nodulación, mejor implantación, tolerancia stress de las plantas. En nuestro país el 50% aprox. del área de soja –casi el 75% del área núcleo-  tiene niveles de fósforo en el suelo insuficientes  para alcanzar el máximo rendimiento. En otras palabras, si en esa región se fertilizara mejor –no más!-, la producción aumentaría.

Medidas para fertilizar mejor

En el año 2000, desde Fertilizar junto con INTA, hicimos una red de ensayos, donde se observaba que a mejor nivel de fósforo en el suelo las respuestas a fertilizar disminuyen, eso es algo lógico. La pregunta es ¿pasa lo mismo ahora?, la misma región pero con tecnología 2012 y vemos que la tendencia  es la misma. La herramienta fundamental sigue siendo  el análisis de suelo, es el gran aliado para hacer agricultura inteligente.

Análisis de suelo en el país

El análisis de suelo es el primer pilar para el manejo del fósforo, pero aquí viene la mala noticia: un relevamiento hecho en el 2009 nos mostró que de Argentina, juntando a todos los laboratorios de suelo, existe una estimación de no más de 160 mil muestras de suelo analizadas, esto significa que en el mejor de los escenarios, el 20% del área de producción agrícola se produce con suelos conocidos, el 80% restante se utilizan con decisiones a ciegas, a pesar de saber el poder que tiene el análisis de suelo.

Tomamos una muestra cada 250/260  has de producción, muy lejano a los  países líderes en producción agrícola, como Brasil, China, Rusia, India,  que toman 40 has por cada  muestra realmente tomada.

Fertilización en el país

Aquí en nuestro país estamos fertilizando bien, pero debemos fertilizar mejor. Fertilizar bien es tener información actual, hoy el sistema de producción predominante es soja en suelos que con mucha frecuencia del tiempo ha tenido soja, por lo tanto debemos entender como es la biología y la fisicoquímica de esos escenarios, para tomar la mejor decisión.

Fertilizar Asociación Civil

Fertilizar en los últimos 3 años, en esa vasta área de la región pampeana, introdujo módulos de experimentación donde se estudió la producción del cultivo de soja sin el uso de fertilizantes, con la corrección de fósforo en el momento de la siembra, tal cual como lo hacía cada productor en cada región, y empezamos a ver cosas interesantes. Por ejemplo, en la región núcleo la dosis promedio de los productores no es insuficiente, es adecuada para obtener buenas respuestas; pero duplica a las regiones aledañas sin ninguna razón mas allá de decir” estoy a 200 km más al oeste o al sur”, entonces hay decisiones que no tienen mucho sustento. Lo comparamos con niveles de dosis altas, sería el doble de las que usábamos cuando hacíamos las prácticas frecuentes;  y esas dosis altas para los rendimientos que alcanzaron, significaban aproximadamente el 80/90% de las necesidades del cultivo.

Evaluación de resultados

Primer resultado importante: cualquiera de las decisiones mostró respuestas a la fertilización. Con análisis de suelo y lotes que tienen menos de 15 partes por millón de fósforo, fertilizo. La dosis de base de la siembra dio respuestas alrededor de 180 kilos por debajo de los casi 500 kilos que lográbamos cuando aumentábamos la dosis.

Segunda conclusión: hay herramientas suficientes para desafiar las dosis promedio actuales. Si un productor analiza el suelo y toma la decisión de fertilizar, debe preguntarse este año si está usando la dosis correcta o puede crecer. Dentro de las dosis altas que logísticamente tiene inconvenientes operativos al momento de la siembra y en lo que hace a la calidad de implantación, entonces evaluamos que pasa si lo aplicamos en superficie antes de la siembra, o en el momento de la siembra, o bien dividirlo: parte en la superficie y parte en el momento de la siembra. Hay alternativas, como por ejemplo agregar fósforo en la superficie si hacemos siembra directa, si estamos en condiciones de limitación de fósforo y necesitamos dosis suficientes para que ese proceso sea suficiente para nutrir al cultivo. La combinación parte en superficie y parte en momento de sembrar nos da los mejores resultados.

Opiniones de productores

Todas estas listas nos dan respuestas significativas y muy poderosas: 12 sitios, región pampeana, 3 campañas: secas, húmedas, combinamos todas variables habidas y por haber y el resultado es consistente y contundente. Esto lo conversamos con mucha gente y hay quienes dicen: Resultados de fertilización a la siembra no nos dice que haya respuesta a fósforo, alguna vez lo han escuchado ”Fertilicé y no vi respuestas” y es verdad, cuando evaluamos la eficiencia en el uso del fósforo la peor decisión de todas es la de fertilización solo en la siembra, porque es muy eficiente, pero  marca mucha variabilidad, hay mucha interferencia, sitio, condición de siembra, condición de cultivo en la respuesta de SOLO fertilizar en el momento de la siembra y las situaciones más estables son las que aplican dosis suficientemente altas, dándole consistencia a la decisión y en el largo plazo uno busca esto, cuando cualquier decisión es económicamente posible.

Hay grandes aprendizajes en fertilización con fósforo; podemos fertilizar cuándo hacemos análisis de suelo; hay alternativas, parte en la siembra, parte en superficie y no nos olvidemos de las dosis de corrección.

Azufre

El azufre estaba incorporado a nuestros ensayos en forma NO limitante, es decir corregimos con azufre en todos los sitios porque sabemos que las probabilidades de respuesta al azufre es el nutriente que participa en la formación de proteína, participa en que haya fijación de carbono para hacer rendimiento y calidad en el grano. En toda la región núcleo pampeana  la respuesta de azufre es alta por lo que no hay mucho para discutir, en zonas núcleos, al azufre acompaña nuestra mejor decisión. Desde el manejo, hay un estudio de Hugo Fontanetto que nos da valor a entender que al azufre lo podemos manejar en el cultivo o en la rotación. El manejo en el tiempo da respuesta cada vez que hago un cultivo y quiero corregir azufre, tenemos que pensar en 10 kilos de azufre que incorporamos al sistema. Si el año pasado puse 10 este año tengo que volver a ponerlo, si puse 20 este año puedo decidir si poner o no, eso es consistente.

Micronutrientes

Por ejemplo el Boro  que es muy importante en la división celular, en el desarrollo de las raíces, en la fijación de las vainas y en la formación inicial de los granos, está en situaciones limitantes en gran parte del área pampeana central.

Hay avances con respecto al manejo de la fertilización. Por ejemplo con la aplicación de foliares lo que hemos visto en este sentido es que hay en la región pampeana -en el Oeste de Buenos Aires por ejemplo – un 50 a 55% de probabilidades de respuesta a la práctica que el uso de boro en condiciones normales de producción, corregir   buena inoculación, fosforo, azufre lo descarto porque tengo, condiciones de manejo eficientes,  representa casi un 3% de mejora,  y con una dosis cercana a los 75 gramos. Cuando hablamos de gramos hablamos de micronutrientes y al hablar de micronutrientes hay que concentrarse en la calidad de la aplicación, en la calidad de la formulación que estamos usando porque eso hace al resultado de la práctica.

Escenario técnico

a-Primero saber  que cuando hablamos de nutrición no es algo nuevo, hace mucho tiempo que estamos estudiando nutrición en soja por lo que no nos tiene que sorprender al hablar de repuestas a la fertilización, porque las hay y tenemos indicadores que ayudan a identificarlas.

b-Que la nutrición no es el elemento, sino la integración de prácticas dentro de un contexto productivo, donde integramos nutrientes. Nitrógeno con respuestas generalizadas 75% de situaciones de respuestas positivas.

c-Hay que preocuparse en inocular bien, ya que haciendo una aplicación de calidad, esa probabilidad de respuesta es una realidad del logro. El fósforo es el segundo elemento que hace al crecimiento de la planta, donde sabemos que tenemos un diagnóstico que es el análisis de suelo. no se olviden hagan análisis de suelo.

D-Si hacemos análisis de suelo vamos a capturar – si estamos por debajo de 12 partes por millón – un 90 %  de probabilidades de obtener respuestas a la fertilización. Y cuando corrijamos usemos dosis de fósforo que supere los 10 K de P por hectárea, porque ese es el piso que le da consistencia a la práctica.

E- En azufre la respuesta es muy frecuente donde hay lotes de muy alta producción ante extracción, o suelos con bajo contenido de materia orgánica y correcciones por cultivo no menores a 10 kilos, porque es la necesidad piso para estabilizar la producción.

F- En micronutrientes la respuesta es probable, en suelos con baja materia orgánica. Cuando hay stress el cultivo tiene insuficiencia en la captación del Boro y las repuestas pueden ser foliares en dosis mayores a 75 gramos, manejados con micronutrientes de calidad.

RECUADRO

Ingeniero Agrónomo egresado de la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de La Pampa. Magíster en Ciencias Agrícolas de la Universidad Nacional del Sur y PhD en Ciencias del Suelo de University of Kentucky. Es investigador adjunto del CONICET desarrollando sus actividades en el Instituto de Investigaciones en Biociencias Agrícolas y Ambientales (INBA).

Entre sus temas de especialización se destacan el desarrollo de sistemas agropecuarios sustentables de producción y el diseño de estrategias regionales de manejo eficiente de nutrientes para cultivos extensivos de alta producción en secano.

Autor de 4 libros sobre Fertilización de Cultivos en la Región Pampeana, Producción de Girasol y Producción de Soja. Además ha publicado más de 35 capítulos producto de sus investigaciones en otros libros, tanto de Argentina como del exterior. Es autor de más de 55 artículos de investigación en revistas científicas nacionales e internacionales y más de 430 escritos de extensión en su especialidad.

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