Por: Ing. Agr. Andrés Méndez – INTA Manfredi

tambo

Actualmente en nuestro país no se logra observar un nivel de tecnificación en ganadería como lo fue y lo es con la producción agrícola. Cabe esperar que las herramientas de precisión en ganadería de carne y leche empiecen a crecer para lograr una producción con mejoras tecnológicas. En el mundo existe tecnología disponible para tambos o producción de carne y hay que tratar  implementarla en Argentina.

Ejemplificando, existe el tambo modelo de Raúl Malisani que puso en marcha a mediados de 2007 en San Jorge, sur de Santa Fé, a unos 150 kilómetros al norte de Rosario, un establecimiento lechero muy particular. El tambo opera con monitoreo por webcam, control de gestión on line, trazabilidad y seguimiento vía Internet de los datos productivos, lo cual facilita su acceso desde cualquier lugar. Este sería un ejemplo más de lo que la tecnología puede aportar para la producción agropecuaria, con el fin de apuntar a procesos más eficaces.

Según Raul Malisani se busca optimizar la producción mediante un control de gestión on line que se independice de un lugar físico y donde se puedan tomar decisiones entre nutricionistas, veterinarios y el administrador, aunque estén distantes uno de otro. Además, el objetivo es monitorear la rutina de ordeñe para hacer ajustes de procesos y, de este modo, tener un control de gestión que permita delegar la supervisión y administración.

Actualmente hay tecnología como para controlar la producción por puesto y, así, de la producción total, pasar a tener los datos de cada ordeñe vaca por vaca. El seguimiento de la producción individual puede ser totalmente sistematizado; comienza por asociar la identificación electrónica de cada animal en su puesto con el volumen de producción registrado en el lactómetro asignado al mismo. Al término del ordeñe de cada animal, automáticamente se envía la producción registrada al sitio Web. Se puede consultar todo el listado de lo producido por cada vaca en cada ordeñe, graficando, a la vez, una curva anual de la producción por ordeñe y por vaca.

La tecnología que posibilita lograr estos datos de cada puesto de ordeñe son lectores por RFID (identificación por radiofrecuencia) para leer bolos o caravanas con chip, un lactómetro y switch óptico para reconocer y poder asociar cada producción con su respectiva producción. Al mismo tiempo, el dato de cada puesto viajará hasta un hub (central de comunicación) donde se suman los demás lactómetros; por último, se transportará hasta el servidor donde reside la aplicación Web. Con dicho equipamiento se busca la máxima eficiencia productiva. La gestión de la información en las explotaciones agropecuarias es clave para poder desarrollar un proceso de mejora continua. Pero para poder mejorar es imprescindible medir lo que se hace.

Todos estos procesos y sistemas son muy interesantes, pero si además se reconoce al producto logrado, cosa que no está sucediendo en nuestro país en la actualidad. Lo que sí podría tener impacto sería lograr un queso con trazabilidad de procesos y diferenciación de calidades y es donde se podría amortizar la tecnología a aplicar. Hay que tener en cuenta que en los últimos años se observa  una mayor presión por lograr productos saludables y esto será cada día más crítico si se requiere un alimento de calidad.

En Europa hay empresas dedicadas a producir leche con calidad de procesos y gestión, lo que permite intercambiar indicadores claves de rendimiento con otras personas por medio de un teléfono celular.

En abril de 2014 la empresa Lely lanzó una nueva herramienta para monitorear a un robot de ordeño mediante el uso de un teléfono celular, lo que permite ser más eficiente y seguro,  a  su vez permite tener un sistema que avisa cuando algunas piezas del robot están desgastadas y hay que reemplazarlas. Esta herramienta contribuye al mantenimiento preventivo y como ejemplo avisa, para reemplazar revestimientos de pezón o cepillos. La sustitución de piezas desgastadas también se puede registrar más fácilmente con estas herramientas. En definitiva el robot termina realizando un trabajo 100% eficiente minimizando los riesgos de rotura de la maquinaria de ordeñe.

Otro tipo de información que hoy están teniendo en el tambo pueden ser las acciones de varias vacas a través de la entrada de lotes lo que brinda información más detallada sobre algunas tareas. Existe un sistema de escáner marca auricular que realiza un registro rápido y fácil de un parto mediante el escaneo del código de barras de la etiqueta de oreja.

La empresa Lely además posee el sistema de explotación móvil Lely T4C InHerd para SmartWatch y Google Glass-un reloj y un par de gafas con una pequeña pantalla de aplicaciones. Al usar este hardware avanzado en el futuro, administradores de tambos o campos podrán tener las manos libres y tener las herramientas InHerd T4C con toda la información necesaria a mano en todo momento. Tanto el SmartWatch y la Copa Google se están ejecutando en este momento como prototipos. Lely está trabajando con el software de gestión T4C y para dar apoyo a los administradores de campos a través del departamento de Apoyo a la Gestión Farm. El conocimiento y la experiencia de Lely en el campo de la automatización de tambos se refleja en el T4C (Tiempo de Vacas) software.

Para los productores un sistema de software significa elegir un modo sencillo y eficaz de la gestión. Lograr tener una interfaz de usuario sencilla e intuitiva ayuda a los productores y conduce a un negocio exitoso por ser capaz de tomar las decisiones correctas con el beneficio de los datos pertinentes.

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