En el marco del World Agri-Tech South América Summit, Sao Pablo 2025, entrevistamos a Gustavo Portis, Director de negocios para soluciones agrícolas de BASF para Uruguay, Paraguay, Bolivia y Argentina.
Por: Juan Carlos Grasa
Hola Gustavo en primer lugar agradecerte la invitación a este importante evento y como para ir calentando los motores quisiera preguntarte cómo estás viendo el mercado a nivel macro
La transformación del modelo macroeconómico está impactando en todas las cadenas de valor, en el agro ya se notó fuertemente el año pasado. Cuando uno habla con agricultores, distribuidores y la gente del campo, se ve que hay una transformación inmediata, la de volver a procesos productivos eficientes en todo sentido. En otro momento los modelos financieros podían tapar o no errores o formas de trabajo – inclusive había trabajos que estaban pensados más por los modelos financieros – hoy es una vuelta a un trabajo de modelo productivo, eficiencia, tanto para el campo como para las empresas.
Es un mercado que puso el freno en muchas actividades del agro. ¿Coincidís con esto?
Si, existen de tres o cuatro factores que complejizan el sistema, uno es la situación de los precios commodities, que de alguna manera están en pisos bajos de tendencia y no se ve a corto y mediano plazo que esto mejores; por otro lado, el hecho de que en el mercado de insumos – fertilizantes, productos químicos y semillas- estén sufriendo el impacto de dos o tres factores diferentes también, entre ellos, el petróleo con una volatilidad altísima que impacta en los precios de los fertilizantes. Además, en el área de productos y soluciones para la agricultura, fundamentalmente de la mano de China, se ve una baja de precios considerable, entonces eso está distorsionando un poco el mercado.
¿Cómo se manejan los productores a la hora del planteo productivo de la campaña?
Ahora se han estabilizado los precios, están en el mismo nivel del año pasado, pero la toma de decisiones por parte del productor es aún volátil, espera hasta 48 horas antes de la necesidad de sembrar o de fertilizar o de aplicar un herbicida o un fungicida. ¿Dónde está el punto crítico ahí? Ninguno, solo que a las empresas nos pone en una situación difícil porque tenemos que manejar inventarios que están distribuidos en todo el país de una forma eficiente y también por la velocidad de la logística, que muchas veces termina impactando en costo.
Esto es lo que veo en el mercado con sensibilidad, pero no veo un mercado agro, en general, que mejore en su número macro. Lo veo todavía en 2025, muy similar a 2024.
“La transformación del modelo macroeconómico está impactando en todas las cadenas de valor”
Tal como lo dijiste, la eficiencia se torna más importante que nunca. ¿Cuáles son las herramientas que ustedes ven en punta en cuanto a nivel de adopción?
Creo que depende del tipo de agricultor – si son de tierra propia o de alquiler, si manejan establecimientos de grandes volúmenes o de pequeños volúmenes – Creo que cada uno va a responder de maneras diferentes. Los que tengan la capacidad de apalancarse financieramente, creo que tienen tres o cuatro aspectos a trabajar. En primer lugar, por supuesto, instrumentarse financieramente, ya sea a través de canje de grano, herramientas financieras con bancos, etcétera, que les permita planear, no en función de la finanza, sino de la productividad. Luego, ir a buscar cuáles son los materiales, sobre todo en el aspecto de semillas, que le den por ambiente el mayor rendimiento, porque el ambiente va a ser clave. Hoy estamos hablando de diferencias mínimas para quedarte abajo del margen bruto de los agricultores. Entonces, tienen que ir a buscar en ese ambiente lo mejor.
Ahí es donde las herramientas digitales hacen su gran aporte
Todo lo que se pueda dar como soporte de herramientas digitales para una toma de decisión basada en datos, en función de un concepto agronómico, de una visión realista, va a ser clave.
En este sentido, no es lo mismo solo sembrar el mejor híbrido que sembrarlo en un ambiente que yo conozca. Una herramienta que me dé la posibilidad de diferenciar, si pongo más kilos o menos kilos, en función del potencial de rendimiento es fundamental.
No solo estoy siendo eficiente en la cantidad de semillas que voy a usar, que se refleja en el costo del productor, sino que también voy a explorar el tipo de suelo y cultivo de la mejor manera para buscar el rendimiento máximo.

¿Cuál es el porcentaje de ahorro una vez implementadas estas herramientas?
Herramientas digitales como XARVIO, por ejemplo, permite trabajar bien la eficiencia, el cuidado del cultivo mediante monitoreo fundamentalmente, y utilizar la predicción de presencia de enfermedades. Hay otras como el MDM, que a nosotros nos permite hoy volar con un dron, tomar fotos, identificar en 24 horas qué estoy aplicando pura y exclusivamente porque tengo un manchón de malezas. Eso me permite ahorrar un 30, 40 hasta 50% del producto, pero logrando tener la misma eficiencia y el mismo resultado.
O sea que, con un margen chico, estas herramientas son una gran aliada
Si, son imprescindibles en el momento en que estas justo con el margen. Si fuese productor haría un modelo productivo buscando rentabilidad, innovación y el mayor potencial. No nos olvidemos que hoy, en conversación aparte, decíamos que uno de los costos mayores que tiene un agricultor argentino es el alquiler de tierra. Estamos hablando de más del 50% que sacan de su bolsillo, entonces, entras con un costo fijo altísimo. Tenés que ser eficiente en todo el resto. Para ser eficiente y pagar ese costo fijo, cuanto mayor productividad busques, mejor, porque la cantidad de kilos por la misma hectárea pagada te va a traer más rentabilidad. Eso es, para mí, innovación.
¿Cómo está viendo la inversión vs cadena de pagos?
Este año creo que tenemos una situación particular en la región del norte. El norte argentino, en términos generales, ha sufrido por sequías, por chicharritas, por rendimientos medios bajos. La agricultura argentina se hace prácticamente, en un 70% toda financiada. O sea, toda es con plata tomada de terceros, cualquiera sea el medio, pueden ser herramientas de banco, tarjetas de crédito.
Nosotros, las empresas de insumos, muchas veces somos vehículos de transmitir esas herramientas, pero somos coparticipantes en la deuda. En esas herramientas, en la mayoría de los casos, los canjes de grano también. Pero el sector agropecuario argentino es muy sano desde lo profundo. Nosotros, como industria, el 70% de ese 70% lo hacemos a través de nuestro capital propio de la industria.
“Herramientas digitales como XARVIO, por ejemplo, permite trabajar bien la eficiencia”
¿Podemos decir que venimos de dos campañas muy malas y con una futura campaña buena como para sanear cuentas?
En el sentido productivo, estamos con un buen perfil de agua, con buen momento para la siembra y todo oportuno, excepto la pequeña inundación – digo pequeña en el sentido grande en el impacto que tuvo para los pobres que le tocó, pero pequeña en la circunferencia del área del norte de Buenos Aires, que allí puede haber 100 mil hectáreas que todavía están un poquito afectadas, demoradas en la cosecha – el resto está dentro de una situación buena a muy buena para plantarse de cara a las cosechas.
Por lo cual creo que eso ya es un gran paso, logró entrar con el pie derecho desde el punto de vista climático, suelo, perfil de agua y todo, está fantástico. Estas heladas inclusive van a ayudar mucho también a corte de enfermedades, corte de chicharritas, secar, terminar de cosechar, así que se está dando lo que se tiene que dar. Está buenísimo como año desde el punto de vista agrícola, de clima y de suelo.
Desde el punto de vista financiero, me gustaría precios internacionales un poquito más acomodados que le den al agricultor la rentabilidad necesaria para seguir invirtiendo, que es lo que le gusta hacer y seguir creciendo.
El conflicto del Medio Oriente, ¿puede afectar todo lo que es logística?
Sí, puede. Así como te digo, sí, porque podemos tener ejemplos ya vividos desde la pandemia y la situación del impacto de Rusia cuando comenzó Rusia – Ucrania, trajo inmediatamente situaciones complejas logísticas. Lo que no te puedo decir hoy, dada la inmediatez, es cuándo, dónde y cómo. ¿Qué posición tenemos como BASF? para Argentina en particular, el stock necesario para la producción de la campaña 25-26 no va a verse afectado. La mayoría está en Argentina, en producción de las plantas y nosotros tenemos 90% entre Argentina y Brasil, con sobrellenado el 90% nuestra situación. Entonces, desde BASF estamos en esa situación más tranquilos.
¿Y en cuanto a la producción global?
Tenemos una presencia global bastante equilibrada en las varias regiones del mundo y también desde el punto de vista de producción. Entonces, como grupo BASF, estamos también bastante más cubiertos. Nosotros somos una empresa que, a pesar de tener un origen alemán muy fuerte de la misma manera que tenemos un hub de producción en el centro de Alemania, tenemos en China – se está construyendo un segundo – y tenemos Estados Unidos y Brasil. Entonces, las materias primas básicas las tenemos en casa, no debería preocuparnos a un lapso de año, año y medio. Ya más de eso tenemos que salir a producir nuevamente, a comprar materias primas. Así que espero que, en primer lugar, por la salud de las personas y por quienes viven allá, el conflicto acabe rápido; pero espero que no sea un conflicto que se extienda en el tiempo, porque si no podría traer efectos logísticos, sobre todo un impacto fuerte en la cadena.
¿A qué se refiere cuando dice impacto fuerte en la cadena?
Doy un parámetro de números… cuando digo impacto grande, digo, en plena pandemia, más la guerra de Rusia, el transporte de un container que valía entre 3.500 a 3.800 dólares pasó a valer hasta 9.000 dólares, y además era difícil conseguirlos. Hay que confiar en que el conflicto no se extienda mucho en el tiempo.
Gracias Gustavo, un gusto verte aquí, en Brasil



























