Por: Lic. Jorge Ingaramo (Director de Estudios Económicos de la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca – BCP) – Lic. Eugenia Rul (Investigadora Jefe – BCP Bahía Blanca) – Carolina Volonté (Investigadora Asociada – BCP Bahía Blanca).

El equipo de investigadores de la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca liderados por el Lic. Jorge Ingaramo, muestra sus proyecciones sobre los volúmenes de producción y consumo mundial de aceite de girasol para los próximos 5 años y la posible participación argentina.

         En un contexto en el cual Ucrania, el principal exportador mundial de aceite de girasol, con el 56% de participación en las ventas totales, se enfrenta a un virtual estancamiento en el área sembrada del cultivo y ha obtenido rindes difícilmente superables (en las últimas tres campañas), mientras que, por otro lado, se espera un crecimiento futuro en los niveles de consumo mundial de aceite de girasol.

Al analizar la evolución de la producción mundial de girasol grano, así como también del área sembrada y el rendimiento por hectárea (ver Gráfico 1), se observa que la creciente producción se explica principalmente por el incremento del rendimiento por hectárea registrado a través de las campañas bajo análisis (2005/06 – 2018/19).

Por otra parte, si bien la evolución de la producción y de las exportaciones muestran una tendencia alcista (ver Gráfico 2), el grado de apertura comercial, medido por el coeficiente de exportaciones/producción, se fue incrementando proporcionalmente (ver Gráfico 3). El análisis se debe realizar teniendo en cuenta que se trata de materia prima ofertada por cuatro países/regiones productores principales, que deriva en la producción de un bien (aceite) cuya demanda se encuentra distribuida en un número significativo de países y regiones compradoras. La preferencia por nuestro aceite provienen de sectores económicos de medianos y altos ingresos (es un aceite relativamente caro) y, en los últimos años, su demanda se ha visto dinamizada por la aparición y masificación de las nuevas clases medias, principalmente en Asia y Oriente Medio.

Por el lado de la oferta, se registró una mejora tecnológica significativa en la producción de la materia prima (girasol), medida a través del rendimiento por hectárea.

Adicionalmente se registró una mejora en la capacidad del grano molido para producir aceite (ver Gráfico 4). Esto implica que la elevación del porcentaje de materia grasa se debe a la adopción de nuevos híbridos por parte de los principales países productores.

Las mejoras genéticas se orientaron no sólo a aumentar el rendimiento por hectárea del girasol sino también a que éste provea un mayor porcentaje de aceite en el crushing.

Ucrania: producción y comercio de aceite de girasol

El Gráfico 5 presenta la evolución tanto en la producción de girasol, como de la producción y exportación de su aceite, por parte de Ucrania, principal productor y exportador mundial de este producto. En los años bajo estudio se produjo un aumento de 850.000 tn/año en la producción de girasol, principalmente orientada a la elaboración y exportación de dicho aceite. En paralelo, se observa la escasa diferencia en los crecimientos anuales de las toneladas de aceite producidas y las exportadas.

En las últimas tres campañas se ha hecho evidente que Ucrania habría alcanzado un techo de 6/6,3 MHa sembradas, alcanzando, en los últimos 5 años, niveles de rendimiento por Ha difícilmente superables en el futuro mediato. Lo anterior implicaría que, de no modificarse las condiciones anteriores, su límite como proveedor externo de aceite habría sido alcanzado o estaría a punto de serlo.

Al analizar el grado de apertura comercial de dicho país (ver Gráfico 6), puede afirmarse que la orientación exportadora fue absolutamente predominante en el período bajo estudio (el grado de apertura normalmente superó el 75%, índice revelador de la escasa significación de la demanda para consumo interno).

Argentina: Producción y comercio de aceite de girasol

El Gráfico 7 muestra el estancamiento en la producción de girasol para Argentina y su altísima variabilidad, atribuible a las erráticas políticas macroeconómicas e impositivas vigentes hasta 2015. Es sintomático que los crecimientos tendenciales en las tres variables graficadas estén próximos a cero (los coeficientes de x son casi nulos).

Al contrario de lo que ocurrió en Ucrania, el grado de apertura comercial para el aceite de girasol argentino ha declinado sustancialmente en el período analizado (ver Gráfico 8). El mismo inició con un 80% de orientación hacia el comercio exterior en la campaña 2005/06 y alcanzó un mínimo de 43,6% en la campaña 2014/15, última cosecha afectada por la vigencia de elevadísimos derechos de exportación.

La demanda mundial. Proyecciones futuras

A partir del análisis de la Tabla 1, en la cual se presentan los datos indispensables para analizar la evolución de la producción y comercio mundiales de aceite de girasol en el período 2005-2019, así como la participación de Ucrania (primer productor y exportador mundial) y Argentina (cuarto productor y tercer exportador mundial), se destaca el impactante crecimiento del comercio mundial de aceite de girasol, que supera ampliamente al del consumo, siendo tasas de crecimiento acumulativas de 7,70 y de 4,50 puntos porcentuales respectivamente.

Habiendo observado el dinamismo del comercio y teniendo en cuenta el probable techo en materia productiva de Ucrania, corresponde estimar, para los próximos 5 años, cual podría ser la demanda mundial insatisfecha de aceite y el rol que podría asumir Argentina como proveedor de la misma.

Al proyectar los volúmenes de producción y consumo mundial de aceite de girasol (ver Gráfico 9), se puede observar que la demanda incremental en los próximos 5 años crecerá aproximadamente en 660.000 tn/año. A su vez, su ritmo de crecimiento es prácticamente similar a la evolución de la producción, observándose diferencias atribuibles a: variaciones en los stocks finales; mediciones diversas de los períodos de campaña o año agrícola, entre los productores del Hemisferio Norte y los del Hemisferio Sur.

Sin embargo, cuando se analiza la producción mundial excluyendo el aporte de Ucrania, a los efectos de medir la capacidad de los oferentes mundiales (ver Gráfico 10), puede verse una importante brecha en relación al consumo, que en los años sucesivos podría no ser abastecido por la oferta ucraniana.

En base a lo expuesto, se concluye:

  • El requerimiento mundial adicional de aceite de girasol puede estimarse en 2,21 M Tn para el quinto año de proyección. Dicha cifra proviene de comparar los gaps entre consumo mundial y producción mundial son Ucrania para 2018/19 (4,70 M Tn) y el mismo ratio para 2023/24 (6,90 M Tn)
  • Suponiendo un rendimiento de aceite en el crushing del 43%, se llega a un requerimiento de 5,13 M Tn adicionales de girasol grano para cerrar el gap con la demanda. Consecuentemente, dado el rendimiento por Ha potencial que podría alcanzar la Argentina en los próximos años, cuyo valor es de 2,2 Tn/Ha, pueden establecerse que harán falta a nivel mundial 2,33 MHa adicionales para incorporar al cultivo si se quiere satisfacer la demanda, lo que implica 460.000 Ha/año aproximadamente.
  • Finalmente, si la producción de grano argentino alcanzara su máximo de 4,4 Tn (campaña 2007/08), tendría una capacidad para adicionar 800.000 Tn respecto a su aporte actual (3,6 M Tn). El mismo implicaría cubrir el 16% del incremento proyectado en la demanda mundial de grano (5,13 M Tn).