Hay muchas formas de definir la tasa de interés, pero la más gráfica es que esta responde a la pregunta ¿cuánto me cuesta tener dinero ya? Si la tasa de interés es muy alta la señal que están emitiendo los agentes que tienen el dinero es que recuperarlo en el futuro es incierto. Tener un peso hoy vale muchos más que tenerlo mañana. Los negocios tienen valor según el flujo de fondos futuros que generan descontados por una tasa de interés; lápiz y papel y haga la prueba: divida 1.000 pesos por 10.995% el resultado es 9 pesos. Qué significa eso? Que tener 9 pesos hoy es el equivalente a tener 1.000 dentro de 10 años a una tasa de interés del 60% anual; si la tasa fuera 5%, esos 9 pesos serían 614. La ansiedad por el dinero ya destruye el futuro, lo hace irrelevante.

Las juventudes rurales cooperativistas bajo la bandera de ACA Jóvenes cumplieron 75 años. En ese período la inflación anual promedio (hermana de la tasa de interés) superó el 65%. Esos mismos años coinciden con un esquema en el que básicamente con distintos instrumentos implementados por el Estado descapitalizaron el agro argentino (no solo de recursos privados, también de infraestructura de cemento y social) para capitalizar otra cosa. Parado sobre esa historia Juan Martín Tanzi actual presidente de ACA Jóvenes, un joven productor porcino que estudió ciencias políticas lanzó tres definiciones: 1) “Hoy, como ayer, es necesario un campo más unido y dialoguista ante la ausencia de sensibilidad y conciencia por parte de las fuerzas políticas para entender el valor económico y social de nuestro sector”, 2) “el joven rural mutó bajo los efectos del éxodo rural y la globalización. La vida de muchos de nuestros jóvenes ya no solo transcurre en el campo” y 3) a pesar de que la potencia que otorgan las nuevas tecnologías, “desde Consejo Central, deberemos visitar mucho más a las cooperativas, mucho más a los jóvenes y más que convencer, debemos generar conciencia y contagiar de nuestro ánimo”.

Ese mismo deseo de construir lazos es el que motorizó la Expo ITAI hace 49 años, organizada por la cooperativa de padres de del colegio agrotécnico de Monte Buey: abrir la escuela a la comunidad. Hace 20 años convive con la fiesta de la #SiembraDirecta y hace 8 años con el apoyo del municipio evolucionó en las Jornada de Valor Agregado en Origen, en las que una pequeña comunidad rural cordobesa hace introspección de manera colectiva para construir capacidades que le permitan “salir al mundo”. En la primera semana de octubre decenas de expositores se darán cita para construir con la comunidad.

En ambas empresas hay una infinidad de recursos invertidos en construir algo abstracto, de repago incierto: mejores personas. Claudio Soumoulou, quien fuera también Presidente de ACA Jóvenes, dijo “creamos espacios de afecto, espacios de contención”; Santiago Lorenzatti reflexiona en Monte Buey “construimos capital social”. Todo eso lleva décadas en mostrar resultados. Pide paciencia frente al futuro.

En lo que hace estrictamente a los negocios se sucedieron eventos de internacionalización que demoraron años en construirse. También hace 49 años nacía DonMario, la líder argentina en genética de soja. En el Farm Progress Show de hace unas semanas anunciaron su plan de expansión para Estados Unidos: alcanzar las 4,5 millones de bolsas para 2023. Hace 19 años nacía Bioceres, la apuesta de un puñado de productores para desarrollar biotecnología de Argentina. Hoy es un hub que coloca proyectos científicos en el sistema productivo y en los últimos dos meses logró la inédita aprobación de un evento de biotecnología vegetal argentina por parte del USDA y publicó su primer reporte financiero como empresa cotizante en Wall Street con resultados operativos creciendo a un 58% anual. Hace apenas 4 años nacía Auravant cuando 3 amigos junto a miembros CREA realizaban las primeras pruebas de un software para gestión de lotes agrícolas utilizando imágenes satelitales. En estos meses anunciaron: su alianza con el INTA para distribuir un algoritmo para fertilización variable y sus primeros clientes en Guinea y Ghana junto con AAPRESID y su misión comercial exitosa a Sudáfrica que se suma a su presencia en Sierra Leona.

La incapacidad de los argentinos de construir decisiones de política pública sostenibles que implican qué responsabilidades tiene nuestro Estado y cómo se financian son una fuente permanente de incertidumbre para toda la sociedad; como “nadie sabe qué va a pasar” todos quieren su riqueza ya mismo, la tasa de interés es entonces extremadamente alta. Hoy somos el futuro de 1944.

Los jóvenes de ACA e ITAI, DonMario, Bioceres y Auravant son todas construcciones de años, décadas. Son excepciones en un país donde todo dura poco, porque todo debe ser ya; no hay confianza que habilite la paciencia. Emprendimientos como estos son los que permiten un salto de calidad en el sistema productivo, forman mejores personas, con trabajos más interesantes y mejor remunerados. Eso es el desarrollo.