Por: Santiago Lorenzatti, Martín Sánchez – OKANDU SA.

La realidad nos demuestra lo estratégico que resulta desarrollar el conocimiento en cada situación para realizar los ajustes precisos de tecnologías a ofrecer en cada ambiente y para cada cultivo. Interpretar la oferta ambiental es clave para maximizar la producción.

Tecnología en maíz: Interacción genética, densidad y nutrición; e impacto de la variabilidad espacial y temporal en el rendimiento de maíz.

Santiago Lorenzatti – OKANDU SA.

El rendimiento potencial de un cultivo de maíz depende de la radiación incidente del lugar, de su temperatura y de la concentración de dióxido de carbono. Generalmente, ese potencial estará limitado – en agricultura de secano – por la disponibilidad de agua, ya sea a través de las precipitaciones o por el aporte positivo de la napa. A este rendimiento se lo denomina “alcanzable”. Finalmente, el rendimiento “real” o el obtenido efectivamente a campo, será el resultado del manejo que hagamos de ese maíz. Por lo tanto, nuestro desafío es interpretar la oferta ambiental, incluida la hídrica que normalmente limita la producción potencial, para adoptar una estrategia de manejo agronómico que maximice la producción es ese ambiente (gráfico 1).

Grafico 1. Rendimiento potencial, alcanzable y real en maíz

Conocer el ambiente

Por lo expuesto lo primero que debemos hacer quienes produzcamos maíz será definir correctamente las características del ambiente en el que se implantará el cultivo. En el Sudeste de Córdoba como en muchas otras regiones del país, la calidad de suelo, los pronósticos de precipitaciones y la presencia de napa freática son indicadores claves a conocer y tener en cuenta. En mejores suelos (clase de uso I y clase de uso II) es donde se pueden sacar los mejores rindes y donde se deben aplicar los paquetes tecnológicos de alto rendimiento.

La presencia de napa garantiza la oferta hídrica y pasa a ser una característica determinante para los planteos de Maíz Temprano, los cuales muestran muy altos niveles de respuesta a la aplicación de tecnología; más aún si eso se da en un contexto de pronóstico de precipitaciones favorables.

Por el contrario, en aquellos suelos de menor calidad, sin influencia de napa o bien con pronósticos de escasas precipitaciones, donde se espera una menor expresión del cultivo, resulta más apropiado plantear estrategias más defensivas. El Maíz Tardío aparece en este contexto en una interesante opción que brinda mayor estabilidad productiva. Incluso por mejoras en la genética y el manejo agronómico en los últimos años hemos obtenidos buenos rendimientos de estos maíces tardíos, que nos estimulan a seguir investigando para caracterizar y ajustar correctamente el paquete tecnológico con el que lo debemos plantear en adelante.

Genética, manejo nutricional y ajuste de la densidad

A la hora de ajustar un manejo agronómico en el cultivo de maíz, y habiendo caracterizado la calidad del ambiente y la fecha de siembra, resulta clave ajustar la elección de la genética, la densidad de siembra y el manejo nutricional como variables relevantes. Hoy está bastante claro que es más importante medir la interacción de las variables que el impacto de cada variable por separado. Con el objetivo de medir el impacto de estas variables en el cultivo de maíz en OKANDU contamos con una red propia de ensayos tendientes a cuantificar el impacto en las diferentes campañas.

Durante 6 campañas se llevaron a cabo en campos de experimentación ubicados en el sudeste de Córdoba, ensayos de tecnologías combinadas (genética, nutrición y densidad), para poder caracterizar el aporte de las mismas al rendimiento; y de esa forma poder establecer brechas de rinde a capturar. Se exploraron densidades bajas para los ambientes zonales, densidades promedio usadas en los planteos medios, y densidades más altas. Lo mismo con los niveles de nutrientes aportados. En todos los casos se utilizaron híbridos de punta para cotejar sus respuestas.

A manera de síntesis se presenta la información consolidada de los 6 años (Gráfico 2), destacando que en todas las campañas se observó similar patrón de respuesta.

Los resultados arrojaron rendimientos que variaron sensiblemente en un rango entre 94 qq/ha y 143 qq/ha; mostrando claramente la importancia en el manejo de las variables evaluadas y su interacción.

Gráfico 2. Impacto de la genética, densidad y nutrición en el rendimiento de maíz (Okandu).

“Como conclusión podemos afirmar que el aumento de densidad de siembra por sí solo no implica un aumento de rendimiento, aunque si se lo combina con adecuados manejos de fertilización, los rendimientos alcanzados se elevan sensiblemente”

También es importante mencionar que la respuesta de cada genética a esa mejora ambiente, muestra niveles diferenciales, y requiere conocer el comportamiento de los diferentes híbridos del mercado a dichas variables. La mejora genética ofrece híbridos con alta eficiencia en el uso de Nitrógeno y adaptados a planteos de alta densidad, por lo que el maíz es el cultivo que mejor recompensa con kilos de rinde el ajuste correcto de la tecnología.

La importancia de una buena siembra

Una buena implantación del maíz resulta fundamental para aspirar a un buen arranque de cultivo. Cualquier fallo en la siembra, principalmente atribuidos a una distribución despareja dentro de la línea de siembra (desuniformidad espacial) o una profundidad de siembra irregular que haga la emergencia sea de sincronizada (desuniformidad temporal) tendrá como resultado plantas dominantes (más grandes y vigorosas) y plantas dominadas (más pequeñas y menos vigorosas). 

Si bien cada planta dominante rinde algo más, cada planta dominada produce menos sin compensar el aumento de la dominante. El resultado final es la pérdida de rendimiento del cultivo desuniforme, comparado con uno correctamente implantado. Con el objetivo de cuantificar el impacto de la desuniformidad espacial, temporal y su combinación, en OKANDU realizamos ensayos durante 3 campañas en el SE de Córdoba. Para ello, planteamos diferentes tratamientos que incluían: un testigo uniformemente implanto, 2 niveles de desuniformidad espacial, 2 niveles de desuniformidad temporal, y un tratamiento que incluía la combinación de desuniformidad temporal y espacial en simultáneo.

Los resultados de los 3 años expresados como rendimiento relativo (siendo 100 la situación bien implantada) se muestran el gráfico 3.

Gráfico 3. Impacto de la desuniformidad espacial, temporal y su combinación en el rendimiento relativo de maíz (Okandu)

La desuniformidad temporal acusó pérdidas de rendimiento de 10 a 13% según el grado de desuniformidad evaluado. La desuniformidad espacial produjo pérdidas de rendimiento de 10 a 11%; en tanto, que la combinación de ambas des uniformidades produjo una pérdida relativa de rendimientos del 18% en promedio de los 3 años evaluados.

Los resultados muestran claramente la importancia de una buena siembra que asegura una implantación pareja y uniforme tanto en su distribución espacial como en la temporal. Prestar atención a la regulación de la sembradora y a la tarea de siembra propiamente dicha nos evita pérdidas de rendimiento por una deficiente implantación.

Manejo Variable como herramienta de manejo

Martín Sánchez – OKANDU SA.

El manejo variable es una herramienta muy valiosa que llega como final de una etapa de evolución en el manejo de los cultivos. Es muy importante identificar en que momento de esta “evolución” se encuentra cada uno para poder comprender el próximo paso a dar. El manejo por ambiente intra lote es exitoso en la medida que se pueda haber recorrido adecuadamente dichas etapas.

Primero: Los Ambientes

El punto de partida es la correcta ambientación de los lotes de producción, para poder plantear correctamente la tecnología a utilizar en cada caso.

En general, la calidad de suelos expresado por su aptitud productiva es una variable clave, y en particular, en los ambientes de producción del Sudeste de Córdoba y en otras zonas productivas también, la variable ambiental que mejor explica la diferencia de rendimientos alcanzados en la presencia de napa freática. Por tal motivo todos los esfuerzos que se hagan por caracterizarla son válidos, ya que es el fundamento más importante que tenemos para decidir. Una característica asociada a la napa es la altimetría, la cual puede ser un muy buen predictor de ambiente (por napa y suelo).

Segundo: Decisiones a nivel de Macroambientes

El próximo paso entonces fue separar los ambientes en macro ambientes de manejo, y lo primero que se ordenó fue que cultivos y secuencias de cultivos (rotación) planteamos en cada uno.

La primera gran decisión que tomamos en cada cultivo es hacer planteos ofensivos o defensivos en función de las variables (suelo, napa, altimetría, pronóstico). El mejor ejemplo que se puede mencionar en este sentido, es la elección de fecha de siembra para el cultivo de maíz, destinando a fechas tempranas aquellos ambientes considerados “más seguros” (con napa) y a fechas tardías los “menos seguros” (sin napa).

Tercero: Ajustar la tecnología de cada cultivo

Otro paso es ajustar los modelos tecnológicos de cada cultivo para potenciar su expresión.

Y en este punto juega un papel destacado el maíz, que de la mano del progreso genético y de la mejora de los ambientes de producción (con muchos años de rotación y buena historia de fertilización), puede alcanzar rendimientos muy altos a la vez que ha ganado en la capacidad de tolerar estrés. Es así como se ha avanzado en el ajuste de variables como Nutrición y Densidad, entendiendo que son variables que van de la mano.

Por el lado del cultivo de Soja el ajuste pasó por realizar planteos ofensivos adelantando fecha de siembra, acortando grupo de madurez, y ofreciendo los nutrientes claves (P y S) para potenciar la expresión del cultivo. Y plantear estrategias defensivas en los ambientes de más riesgo, atrasando fecha de siembra con grupos de madurez más largos. En estos últimos años se está estudiando el impacto de la densidad por ambiente, y de la desuniformidad en los planteos, lo cual seguramente nos va a proporcionar más ajustes a realizar en este cultivo.

Cuarto: El manejo variable en el lote

A partir de este grado de conocimiento alcanzado, con el avance de la tecnología de ambientación y de las plataformas de prescripción, y con la suma de experiencias valiosas de quienes hicieron punta en el desarrollo de estas tecnologías, es que nos encontramos en un momento clave para avanzar a paso firme en el manejo variable de insumos. Es importante haber recorrido la secuencia de comprender bien la diferenciación entre ambientes, y el potencial de cada uno, para poder llegar con éxito al “manejo variable” à si ambientamos bien nos va a ir bien.

“El manejo de insumos variable por ambiente de producción nos propone mejorar la renta del negocio productivo, tanto sea por el ahorro de insumos en aquellos ambientes de menor expresión, como por le mejora en el rendimiento de los ambientes de mayor potencial”

Y es justamente en estos ambientes donde hoy se está dando el mayor desafío, de la mano del cultivo de maíz, explorando nuevos techos de rendimiento à ponemos el foco en potenciar la expresión de estos ambientes de mano de Genética + Nutrición + Densidad.

A su vez, en aquellos ambientes de menor potencial de rinde, hay que comprender bien el ajuste a realizar, ya que no siempre la reducción de densidad y de oferta de nutrientes se traduce en mejor rentabilidad, considerando que los híbridos modernos tienen mejor comportamiento frente al estrés à importante conocer bien la respuesta de cada ambiente.

Se desprende de esta realidad, lo estratégico que resulta desarrollar el conocimiento en cada situación para realizar los ajustes precisos de tecnologías a ofrecer en cada ambiente y para cada cultivo. En este sentido es clave el trabajo que se hace en Investigación y Desarrollo desde las empresas de semilla, como así también el que hacen las instituciones públicas y privadas, y es éste, uno de los ejes de trabajo que llevamos adelante en Okandu à ajustar la tecnología para cada situación ya que todo el trabajo de comprender la respuesta de cada ambiente puede fracasar si no hacemos los ajustes tecnológicos adecuados.

En síntesis

De acuerdo a todo lo planteado algunas cuestiones esenciales al momento de avanzar en agricultura por ambientes:

  1. Comprender bien cuáles son las variables ambientales claves que explican la diferencia de rinde.
  2. Ajuste tecnológico sólido (experimentación).
  3. Conocer las Plataformas y las experiencias.
  4. El mayor desafío es maximizar el rinde de maíz

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