Perito Moreno, Santa Cruz
Equipo Técnico INTA: Julio Mora, Yanina Ivars - Responsable Técnico INTA: Santiago Toledo - Responsable LiLab SA: Max Literas
En Santa Cruz, la actividad ganadera extensiva es predominante en gran parte del territorio, sin embargo, la menor oferta forrajera de los pastizales, a causa de diferentes factores propios de estos ecosistemas semiáridos, como también naturales y antrópicos lleva a pensar en nuevas estrategias para seguir alimentando a ganadería en la región, siendo uno de los desafíos actuales para la Patagonia Austral. En este sentido, las alternativas productivas que integren sistemas agrícolas y/o agrícolas-ganaderos que apoyen el desarrollo de sistemas semi-intensificados de la ganadería en la provincia de Santa Cruz, necesitan de experiencias técnicas para explorar la adaptación productiva de nuevos cultivos forrajeros que puedan ser complementarios a la oferta que brindan los pastizales; o también pensar en cadenas forrajeras estratégicamente para maximizar los kg carne/ha.
Actualmente, en las diferentes regiones de Santa Cruz se han probados cultivos para la producción forraje, de granos o plantas enteras que aporten tanto energía, proteína y/o fibra para la alimentación animal (Red de ensayo de evaluación de especies forrajeras de INTA Santa Cruz: especies anuales, perennes, gramíneas y leguminosas con potencial para la alimentación animal, Utrilla et al., 2025). Por ello, consideramos que la exploración de materiales de maíces precoces para la producción de granos y/o ensilaje en la región de Patagonia es sumamente prometedora y factible. Adicionalmente, se plantea que la barrera agrícola para el desarrollo de maíz se ha corrido más al Sur (ej. Mendoza, Rio Negro y Chubut), y esto es debido en parte a las características de los materiales ultra precoces (ciclos más cortos), que posibilita que en regiones australes frías de Patagonia, se pueda desarrollar el cultivo.

El objetivo del ensayo fue evaluar la factibilidad de adaptación productiva de maíces ultra precoces para la alimentación animal en la región.
Experiencias de cultivo
En la zona Norte de Santa Cruz ya existen antecedentes de experiencias del cultivo de maíz, por ejemplo, en Los Antiguos, Perito Moreno y Gobernador Gregores evaluaron materiales de ciclos intermedios (mayor a 150 días de siembra a cosecha) con resultados que mostraban la viabilidad de algunos híbridos de maíces en la zona y limitaciones para otros materiales, que dependía del sitio (Arhancet y San Martino, 2017). En este sentido, las características particulares de estos híbridos resultan interesantes para las condiciones climáticas imperantes de Santa Cruz (temperaturas bases inferiores a lo normal (6°C), secado rápido, resistencia a heladas moderadas en algunos estadios del cultivo “soportan temperaturas de -6°C hasta estadios de V6”) y sobre todo una ventana de cultivo que es corta (menos de 150 días).
En este contexto, se ensayó la evaluación de híbridos de maíces ultra precoces de la Empresa semillera Laboulet Semences de la Firma LILAB SA con el objetivo de evaluar la factibilidad y la adaptación fenológica-productiva para el desarrollo del cultivo en el Norte de Santa Cruz, Perito Moreno.
MATERIALES Y MÉTODOS
- Sitio de estudio
El ensayo se llevó a cabo en un Campo Experimental perteneciente al Consejo Agrario Provincial, ubicado en la localidad de Perito Moreno, provincia de Santa Cruz, Argentina (46°35'26.7" S; 70°54'37.20" O). En el sitio se llevan adelante parcelas experimentales destinada a la evaluación de cultivos bajo las condiciones agroecológicas del norte de la provincia de Santa Cruz, donde trabaja la Oficina de Información Técnica (OIT) del INTA en Perito Moreno. El sitio comprende una superficie de 4,7 has, clausurado hace casi 30 años.
Durante el período del ensayo se registraron datos meteorológicos provenientes de la estación meteorológica local (https://siga.inta.gob.ar/#/), incluyendo variables climáticas (temperaturas del aire máximas, mínimas y medias) y precipitaciones (≈40mm), además de la cuantificación de la lámina de riego aportado por sistemas de riego por goteo con una frecuencia semanal que fueron relevantes para el crecimiento del cultivo (Figura 1). La duración de los turnos de riegos se ajustó según los requerimientos del cultivo y las condiciones ambientales, permitiendo aportar una lámina total de riego cercana a los 600 mm durante todo el ciclo del cultivo.

Figura 1. Evolución diaria de la temperatura del aire y de las precipitaciones/riego durante el ciclo del cultivo de maíz. Se muestran las temperaturas máximas (línea roja), media (línea azul) y mínima (línea negra), junto con los aportes de agua por precipitaciones y riego (barras grises, eje derecho). En el eje inferior se indican los días desde la siembra y los principales estadios fenológicos del cultivo (siembra, emergencia, V6, VT, R4 y R6).
- Descripción del suelo
Para caracterizar las propiedades fisicoquímicas del suelo, se realizó la toma de muestras compuestas (conformada por 20 submuestras de los primeros 30 cm de profundidad, sin residuos vegetales), que fueron analizados en laboratorio del INTA según protocolos estándares. El suelo analizado presentó una textura franco-arcillosa, con un pH de 7,8, indicando una reacción ligeramente alcalina. La conductividad eléctrica (CE) fue baja (1,05 mS cm⁻¹), lo que sugiere ausencia de problemas de salinidad.
El porcentaje de materia orgánica (MO), carbono orgánico del suelo (COS) y el contenido de nitrógeno resultó bajo, 1,27, 0,74 y 0,068, respectivamente. En cuanto a los nutrientes disponibles, el fósforo mostró un valor de 24,4 ppm, considerado moderado, mientras que el potasio intercambiable fue de 0,76 meq 100 g⁻¹. La relación de adsorción de sodio (RAS) fue de 2,29, indicando bajo riesgo de sodicidad, aunque el sodio intercambiable presentó un valor de 7,5 meq l⁻¹. Por último, la suma de calcio y magnesio alcanzó 21,3 meq l⁻¹, evidenciando una adecuada presencia de cationes básicos en el suelo (Tabla 1).

Tabla 1. Descripción de las características fisicoquímicas de suelo para las parcelas experimentales de evaluación de los maíces precoces en la localidad de Perito Moreno, Santa Cruz.
- Material vegetal
Se evaluaron cuatro híbridos de maíz (Zea mays L.) de ciclo ultra precoz (ZETA 105, ZETA 110, ZETA 115, y BAJKALIA). Son materiales no modificados genéticamente, desarrollados a partir de selecciones tipo flint, es decir, maíces de grano más duro, mejor adaptados al frío y con ciclos más cortos (FAO= 100 a 120 y 700 a 730°C GD). Se adaptan a temperaturas más bajas que un maíz convencional (temperatura base de 6°C), y presentan la característica de tener un secado rápido del grano, característica importante que permite que el cultivo complete su desarrollo y llegada a cosecha antes, con una ventana productiva de 100 a 120 días hasta la madurez fisiológica.
- Diseño experimental y manejo del cultivo
El experimento se estableció bajo un diseño experimental de bloques completos al azar con tres repeticiones. Cada parcela experimental estuvo compuesta por cuatro líneas de 18 m de longitud y 3 m de ancho, con un espaciamiento entre hileras de 0,5 m y 0,2 m entre plantas para cada uno de los híbridos de maíces. Además, se sembraron dos filas de maíz como bordura en dos de sus laterales. La densidad de siembra se ajustó a 100.000 plantas ha⁻¹. Como fertilización de base se aplicaron 100 kg ha⁻¹ de fosfato diamónico al momento de la siembra. Posteriormente, se realizó una fertilización nitrogenada en estadio V6 mediante la aplicación de 200 kg ha⁻¹ de urea.
El sistema de riego utilizado fue por goteo (frecuencia: 1 riego semanal, con turno de 3 a 4 horas según el ciclo del cultivo), permitiendo aplicar una lámina de agua de ≈35mm/semanal y un riego complementario cercano a los 600mm durante todo el ciclo del cultivo. El control de malezas se realizó mediante la aplicación pre-emergente de Atrazina 50% SC a una dosis de 1 L ha⁻¹, complementado con control manual durante el estadio V6.

RESULTADOS
- Fenología de los maíces precoces en Santa Cruz
La evolución del desarrollo fenológico del cultivo de maíz desde la siembra hasta la cosecha, fueron registrados según las fechas calendario y cambios morfológicos de la planta (Fig. 2). Durante la fase vegetativa se observa un incremento progresivo en el número de hojas completamente desarrolladas, en correspondencia con los estadios fenológicos vegetativos (Vn). En el sitio de estudio, la emergencia (VE) ocurrió a los 7 días desde la siembra (registrándose ≈80% de emergencia) con una emergencia máxima del 95 al 98% a los 12 días.
En los estadios V2, V4, V6 y V8 las plantas presentan dos, cuatro, seis y ocho hojas, respectivamente, alcanzando el máximo desarrollo foliar con V12–V14. Este crecimiento refleja la expansión del área fotosintética y la acumulación de biomasa, con una aparición de hojas desarrolladas que se completó cada 5 a 7 días.
El estadio VT, alcanzado aproximadamente a los 64 días desde la siembra, marca la transición a la fase reproductiva e identifica el inicio del período crítico del cultivo. A partir de R1 (71 días), se inicia la fase reproductiva, caracterizada por el desarrollo de las estructuras reproductivas y el llenado de granos (R2 a R5). En nuestro ensayo, tuvimos un evento de helada temprana (fecha: 25/2/2026) que daño las hojas superiores de los maíces en un estadio de R3-R4, momento en que realizamos la primera evaluación de rendimiento, 100 días de cultivo.
Finalmente, la madurez fisiológica (R6) se alcanza alrededor de los 132 días, seguida por la cosecha que estaría entorno a los 148 días desde la siembra.
En conjunto, los datos muestran de manera consistente la relación entre tiempo, desarrollo fenológico y cambios del cultivo de maíces precoces, destacando la importancia de la identificación del período crítico comprendido entre VT-R1 en la definición del rendimiento, que ocurre entre los 60 y 75 desde la siembra para estos ambientes australes de Patagonia.

Figura 2. Evolución fenológica del cultivo de maíz para en la zona norte de Santa Cruz (Perito Moreno), la fecha de siembra fue el 22 de noviembre de 2025, mostrando las etapas vegetativas (VE–VT) y reproductivas (R1–R6) hasta cosecha. Se indican los días desde la siembra y las fechas calendario correspondientes a cada estadio. Además, se destaca el período crítico del cultivo alrededor de la floración (VT–R1), de mayor sensibilidad a condiciones de estrés que ocurrirían cercana a los 60-70 días desde la siembra. El 25 de febrero ocurrió una helada de -2°C, generando daños en las hojas superiores del cultivo.
- Altura en función del desarrollo de los maíces precoces en Santa Cruz
La altura de planta mostró un incremento progresivo a lo largo de los distintos estadios fenológicos evaluados, desde la emergencia hasta el estadio VT-R1. Durante los primeros estadios (VE y V2) no se observaron diferencias marcadas entre híbridos, con alturas promedio inferiores a 10 cm. A partir de V4 y V6 comenzó a evidenciarse una mayor diferenciación en el crecimiento entre materiales, destacándose el híbrido Z110 con mayores valores de altura en comparación con los demás híbridos.
En los estadios intermedios (V8 y V10) todos los híbridos incrementaron significativamente su altura, alcanzando valores promedio entre 40 y 80 cm, manteniéndose la tendencia de mayor crecimiento en Z110, seguido por Z115, mientras que BAJK y Z105 presentaron alturas intermedias y similares entre sí. En los estadios más avanzados del cultivo (V12 y VT-R1) se registraron las mayores alturas de planta.
El híbrido Z110 alcanzó los valores promedio más altos, superando los 180 cm en VT-R1, mientras que BAJK, Z105 y Z115 presentaron alturas finales cercanas a 160–170 cm. La variabilidad observada entre repeticiones se mantuvo relativamente moderada en todos los híbridos, como lo indican los valores de desvío estándar representados en las barras de error (Fig. 3).

Figura 3. Altura de planta (cm) de maíz en distintos estadios fenológicos (siembra a VT–R1) para los cuatro híbridos (BAJK, Z105, Z110 y Z115). Las barras representan los valores medios y las líneas verticales indican la variabilidad de los datos (± error). Se observa un incremento progresivo de la altura a lo largo del ciclo, con diferencias entre híbridos más marcadas hacia los estadios reproductivos.
- Variables morfológicas y componentes de rendimiento de los maíces precoces en Santa Cruz
La altura de planta mostró diferencias significativas entre híbridos en ambos momentos de evaluación (Figura 4A). A los 100 días, los híbridos Z 105, Z 110 y Z 115 presentaron mayores alturas respecto a BAJK, alcanzando valores cercanos a 190–195 cm. Una tendencia similar se observó a los 140 días, donde nuevamente los híbridos Z superaron significativamente a BAJK, sin diferencias entre ellos. En relación con el número de espigas por hectárea (Figura 4B), a los 100 días los híbridos Z 105 y Z 115 registraron los mayores valores, superando significativamente a BAJK. y Z 110. Sin embargo, a los 140 días no se detectaron diferencias estadísticas entre materiales, observándose una menor variabilidad y valores más homogéneos entre híbridos.
El largo de espiga (Figura 4C) presentó diferencias únicamente en la evaluación a los 100 días. BAJK. alcanzó los mayores valores, mientras que Z 105 y Z 110 registraron las espigas de menor longitud. Z 115 mostró valores intermedios. En contraste, a los 140 días no se observaron diferencias significativas entre híbridos. Por último, el número de carriles por espiga (Figura 4D) no presentó diferencias estadísticas entre materiales ni entre momentos de evaluación, manteniéndose relativamente estable en todos los tratamientos, con valores cercanos a 13–14 carriles por espiga.

Figura 4. Variables agronómicas evaluadas en cuatro híbridos de maíz (BAJK, Z105, Z110 y Z115) a los 100 (barras negras) y 140 días de cultivo (barras grises). (A) Altura de planta (cm); (B) número de espigas por hectárea; (C) largo de espiga (cm); (D) número de carriles/hileras por espiga. Las barras representan valores medios y las líneas verticales indican el error estándar. Letras diferentes sobre las barras indican diferencias significativas entre tratamientos dentro de cada fecha de evaluación de cultivo (p < 0,05).
- Producción de biomasa y rendimiento de espigas
La producción de materia fresca de planta completa (Figura 5A) mostró incrementos asociados al ciclo más largo de cultivo. A los 100 días, los híbridos Z 110 y Z 115 presentaron los mayores rendimientos, superando significativamente a BAJK. y Z 105. A los 140 días, Z 115 alcanzó el mayor valor de materia fresca, diferenciándose estadísticamente del resto de los híbridos. En cuanto a la materia fresca de espigas (Figura 5B), a los 100 días únicamente Z 110 presentó valores superiores respecto a los demás híbridos.
En la evaluación a los 140 días, Z 110 y Z 115 mantuvieron los mayores rendimientos de espiga fresca, superando significativamente a BAJK. y Z 105. La materia seca de planta completa (Figura 5C) siguió una tendencia similar a la observada para materia fresca. A los 100 días, los mayores valores correspondieron a Z 110 y Z 115. En el cultivo de 140 días, Z 115 presentó el máximo rendimiento de materia seca, seguido por Z 110, mientras que BAJK. y Z 105 registraron los menores valores. Respecto al peso seco de espigas (Figura 5D, se estimó a partir del valor de humedad calculada para los granos de la espiga), el ciclo de 140 días evidenció un incremento marcado en comparación con el de 100 días.
En el cultivo de 100 días, solo Z 110 mostró diferencias significativas respecto a los demás híbridos. En cambio, a los 140 días todos los híbridos alcanzaron valores significativamente superiores, destacándose Z 110 y Z 115 con los mayores pesos secos de espiga.

Figura 5. Producción de biomasa y rendimiento en cuatro híbridos de maíz (BAJK, Z105, Z110 y Z115) evaluados a los 100 (barras negras) y 140 días de cultivo (barras grises). (A) Materia fresca de planta (kg ha⁻¹); (B) materia fresca de espigas (kg ha⁻¹); (C) materia seca de planta (kg ha⁻¹); (D) peso seco de espigas (kg ha⁻¹). Las barras representan valores medios y las líneas verticales indican el error estándar. Letras diferentes sobre las barras indican diferencias significativas entre híbridos dentro de cada fecha de evaluación (p < 0,05).
- Rendimiento de grano y biomasa total
El rendimiento de granos frescos (Figura 6A) presentó diferencias entre híbridos en ambos momentos de evaluación. A los 100 días, Z 110 alcanzó los mayores valores, diferenciándose de BAJK. y Z 105, mientras que Z 115 mostró un comportamiento intermedio. En el cultivo de 140 días, Z 110 y Z 115 registraron los mayores rendimientos de grano fresco, superando significativamente a Z105.
El rendimiento de granos secos (Figura 6B) aumentó considerablemente en el ciclo de 140 días respecto al de 100 días. En la evaluación temprana, Z 110 presentó el mayor rendimiento. En el ciclo más prolongado, Z 110 y Z 115 mantuvieron los valores más elevados de grano seco, mientras que Z 105 mostró el menor desempeño relativo.
La producción de materia fresca total de planta más granos (Figura 6C) mostró una tendencia consistente con los resultados anteriores. A los 100 días, Z 110 y Z 115 presentaron los mayores valores. A los 140 días, Z 115 alcanzó la máxima producción total, diferenciándose significativamente de Z 105 y mostrando una tendencia superior respecto a BAJK. y Z 110.
Finalmente, la producción de materia seca total de planta más granos (Figura 6D) fue significativamente mayor en el cultivo de 140 días. A los 100 días, Z 110 presentó los mayores valores de materia seca total. En la evaluación de 140 días, Z 110 y Z 115 registraron las mayores producciones, superando a Z 105 y BAJK., lo que evidencia un efecto positivo del mayor tiempo de cultivo sobre la acumulación total de biomasa y grano.

Figura 6. Componentes del rendimiento y biomasa en cuatro híbridos de maíz (BAJK, Z105, Z110 y Z115) evaluados a los 100 (barras negras) y 140 días de cultivo (barras grises). (A) Rendimiento de grano fresco (kg ha⁻¹); (B) rendimiento de grano seco (kg ha⁻¹); (C) materia fresca total (planta + granos) (kg ha⁻¹); (D) materia seca total (planta + granos con espiga) (kg ha⁻¹). Las barras representan valores medios y las líneas verticales indican el error experimental. Letras diferentes sobre las barras indican diferencias significativas entre híbridos dentro de cada fecha de evaluación (p < 0,05).
CONCLUSIÓN
Los resultados obtenidos en esta experiencia demuestran la factibilidad agronómica y productiva del cultivo de maíces ultra precoces en el norte de la provincia de Santa Cruz, (localidad de Perito Moreno, paralelo 47°), bajo condiciones de manejo intensivo con riego complementario.
En términos fenológicos, los híbridos evaluados lograron completar satisfactoriamente su ciclo dentro de una ventana productiva relativamente corta (≈130–150 días), alcanzando los estadios reproductivos y la madurez fisiológica en un ambiente austral caracterizado por bajas temperaturas y riesgo de heladas tempranas. El comportamiento fenológico observado evidenció una rápida implantación del cultivo, con altos porcentajes de emergencia y una adecuada dinámica de crecimiento vegetativo. Asimismo, el período crítico del cultivo se concentró entre los 60 y 75 días desde la siembra (VT–R1), aspecto de gran relevancia para la planificación del manejo agronómico en ambientes patagónicos.

A pesar de la ocurrencia de una helada temprana durante estadios reproductivos (R3–R4), los híbridos mantuvieron una buena capacidad de producción de biomasa y rendimiento, lo que resalta la adaptación de estos materiales a condiciones climáticas restrictivas.
Desde el punto de vista productivo, los híbridos Z110 y Z115 mostraron el mejor desempeño general, destacándose por mayores valores de altura de planta, producción de biomasa, rendimiento de espigas y producción de granos frescos y secos, especialmente en las evaluaciones realizadas a los 140 días. Estos resultados sugieren que ciclos ligeramente más largos dentro del grupo de maíces precoces permitirían maximizar la acumulación de biomasa y el llenado de granos en ambientes del norte santacruceño.
Por su parte, el híbrido BAJK presentó un comportamiento más estable, pero con menores rendimientos relativos, mientras que Z105 mostró valores intermedios a bajos en la mayoría de las variables evaluadas. En conjunto, esta experiencia constituye un antecedente técnico relevante para el desarrollo de sistemas agrícolas y/o agrícolas-ganaderos en Patagonia Austral, demostrando que el uso de híbridos adaptados al frío, junto con un adecuado manejo nutricional e hídrico, permite alcanzar niveles productivos promisorios para la generación de forraje, ensilaje y eventualmente producción de grano.
Finalmente, los resultados obtenidos refuerzan la necesidad de continuar evaluando materiales genéticos, fechas de siembra y estrategias de manejo que permitan optimizar la estabilidad y productividad del cultivo de maíz con rindes de 7000kg/ha de granos y 120t/ha de material forrajero de planta entera “snaplage” en ambientes australes de Santa Cruz.
Visión a futuro y desafíos del cultivo de Maíz Austral
Si bien los resultados obtenidos demuestran que el cultivo de maíz representa una alternativa productiva técnicamente factible y altamente promisoria para fortalecer las cadenas forrajeras en la provincia de Santa Cruz, su consolidación como estrategia productiva regional requiere avanzar sobre una serie de desafíos estructurales, tecnológicos y de gestión.
Entre las principales limitantes actuales se destacan la escasa disponibilidad de maquinaria agrícola adaptada a las condiciones de la región, la necesidad de garantizar acceso eficiente al agua y al desarrollo de infraestructura de riego, así como la identificación y acondicionamiento de suelos con aptitud agrícola que permitan expandir la superficie bajo producción. De manera complementaria, será fundamental profundizar en aspectos agronómicos, innovadores y técnicos vinculados a la optimización del manejo del cultivo, la evaluación de nuevos materiales genéticos, estrategias de fertilización, fechas de siembra y sistemas de manejo adaptados a los ambientes australes.
En paralelo, la consolidación y escalabilidad de este sistema emergente demandará inversiones iniciales estratégicas y una articulación sostenida entre actores del sector público y privado a nivel provincial, generando un ecosistema de innovación que permita acompañar las primeras etapas de adopción tecnológica y sentar las bases para el desarrollo de una nueva matriz forrajera con impacto directo sobre la intensificación sustentable de la ganadería patagónica.
Agradecimientos: Los autores agradecen al Consejo Agrario Provincial (CAP) y a la Municipalidad de Perito Moreno por el acompañamiento logístico brindado durante el desarrollo del ensayo (Gil M., Burgos J. y Gómez F.). Asimismo, se destaca la participación de los productores locales Bautista V., Apaza G., Sarmiento F., Román A., Fernández C. y Cruz B., quienes acompañaron las tareas de siembra, riego y control de malezas durante la experiencia.
Difusión: Los principales resultados obtenidos fueron presentados durante el Congreso MAIZAR 2026, realizado en mayo de 2026 en la ciudad de Buenos Aires. Asimismo, estos avances serán próximamente expuestos en el XIII Congreso Nacional de Maíz de AIANBA, a desarrollarse en agosto de 2026 en la ciudad de Pergamino y en el Congreso de producción animal 49° Congreso AAPA que se realizará en la Ciudad de Esquel (Chubut) en noviembre de este año.






























