De un tiempo a esta parte la Bolsa de Comercio de Rosario se ha convertido en un espacio de puertas abiertas, donde su presidente es un anfitrión de una disposición incomparable. Afable, simpático, siempre bien predispuesto, “Beto” – así le gusta que lo llamen – nació en Avellaneda, Santa Fe, a 322 km al norte de la capital provincial, tiene 77 años, es el presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario, presidió la Federación de Industriales de Santa Fe y es el vicepresidente de Solidagro.

Por: Sebastián Nini

Tiene cinco hijos, tres varones y dos mujeres perfectamente intercalados, es hincha de Boca y fanático del tenis. Le gusta mucho seguir a Roger Federer y tuvo la oportunidad en el último torneo de ver al peque Schwartzman jugar contra Zverev y Nadal. Desde hace varios años en su Avellaneda natal, con un grupo de amigos de más de veinte personas juega tenis en la categoría de mayores de setenta años, se juntan los fines de semana y los feriados a despuntar el vicio que atrás en el tiempo los hizo viajar para disputar torneos regionales e incluso en países vecinos como Uruguay, Paraguay o Brasil.

¿Cómo encontró la Bolsa hace ya cuatro años?

La Bolsa es una entidad muy presidencialista. Durante los últimos cuatro años que me tocó presidirla hemos trabajado bien y lo más importante para una institución como ésta – con lo que significa la misma para Rosario y la región – es el haber abierto las puertas a la comunidad, a la sociedad. No nos olvidemos que la Bolsa está considerada monumento histórico y museo, forma parte de los museos de la ciudad de Rosario. Hemos aprovechado esa situación para que todos los que quieran conocerla lo hagan y además hemos hecho programas culturales y musicales mensuales, con entrada libre y gratuita. De esta manera la Bolsa se vincula a la comunidad y la sociedad.

«Beto» Padoán, presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario

¿Cómo viene el proceso de la creación del Banco de la Bolsa?

Hoy están terminando los plazos previstos por el Banco Central para poder comenzar a actuar como entidad financiera. Hemos conformado el Banco que se va a llamar BANMER – porque incluye a los Mercados adheridos a la Bolsa, el Rofex, el MAV, Argentina Clearing, las seis compañías de seguros de la Provincia dentro de las cuales hay tres que son top Five de la Nación (La Segunda, Sancor Seguros y San Cristobal)-
El Banco Central hace días informó que entre una semana y un mes estará lista la autorización y de allí tendremos el plazo de un año para empezar a funcionar. La verdad que estamos muy contentos porque funcionará en el nuevo edificio Sustentable que estamos llevando adelante.

Estando tan cerca de ver este Banco funcionando, ¿le gustaría llegar a inaugurarlo como presidente?

Mi gestión termina a fin de noviembre, pero voy a seguir en la comisión de la Bolsa de Comercio.  Estaré en la comisión directiva en el área de Innovación, acompañando todo lo que se está llevando adelante en el mundo en lo referido a desarrollo tecnológico y demás yerbas.

¿Qué acciones están llevando a cabo para lograrlo?

Estamos participando de aceleradoras muy importantes, ahora tenemos en mente ver cómo podemos capacitar para ello. Ya hemos creado un espacio de laboratorio para innovación, tenemos un convenio con el estado de Israel, un convenio con los cluster de Cataluña, donde hemos estado y logramos grandes avances. Con Israel, he firmado en nombre de la Bolsa una carta de compromiso para trabajar en conjunto con su autoridad de innovación. Ellos están a la vanguardia. Hemos encontrado que había tantas cosas nuevas en lo referido a los sistemas de análisis de semillas, que vimos que deberíamos seguir incursionando a través de la fotónica, de los distintos temas de innovación para ver de que manera abaratar los costos y agilizar el trámite de laboratorio para el análisis.

¿Qué otros lugares de avanzada del mundo visitó y qué siente que ha sumado al proyecto?

Hemos recorrido Silicon Valley, Palo Alto e Israel, convocados por el gobierno participamos de foros de innovación y tecnología, luego fuimos a Finlandia, Estonia y Berlín. Estuvimos en Barcelona – en los clusters de Cataluña – y hemos visto que por un lado era conveniente hacer convenios (por ejemplo, uno de fotónica de Cataluña) y por otro continuar trabajando acá con la gente de Primary, que lo hace muy seriamente en el tema de innovación. Queremos tener un laboratorio accesible que sea nuestro y que nos permita ser competitivos a la hora de evaluar cuando alguien quiera hacer un trabajo, un análisis de cualquier tipo de suelo o lo que sea.

¿Han podido concretar el armado de laboratorios?

Si, ya estamos por inaugurar uno en puerto San Martín y seguramente tengamos uno en Timbúes, otro cerca de Rosario, en Arroyo Seco, en Villa Gobernador Gálvez, en fin, con la cercanía no tendríamos la necesidad de andar moviendo miles y miles de muestras que es el principal capital que tiene la Bolsa de Comercio de Rosario. No hay nadie en el mundo que pueda estar manejando dos o tres millones de muestras por año como lo hace la Bolsa de Comercio de Rosario, y este es el principal capital que tenemos en función de poder lograr objetivos que nos permitan ser más eficientes, mejorando el servicio y bajando costos.

Durante su presidencia también hubo un fuerte crecimiento del Rofex y se alcanzó la fusión con el Matba.

Debo felicitar a la gente que estuvo atrás de todo eso. Fijate que la fusión se viene negociando desde hace mucho tiempo, más de treinta años. El gran mérito de todo esto lo tuvo Andrés Ponte y su equipo. La Bolsa participa con más de 40% de acciones en el ROFEX y eso la convierte en el socio minorista más importante y toda palabra de la Bolsa entonces es tenida en cuenta.

Que nosotros como Bolsa lo hayamos designado a Andrés Ponte como presidente sabiendo de lo que es capaz creo que fue el gran acierto que tuvimos. Por otro lado, que haya estado Marcos Hermansson con el equipo del Matba donde han puesto su esfuerzo para que todo salga adelante sumó mucho, cabe felicitar tanto al equipo de Andrés Ponte como al de Marcos Hermansson, que pese a todos los inconvenientes y contratiempos, lo que hicieron realmente es maravilloso.

Alberto Padoán

Sabemos que ha estado en el sur, precisamente en Vaca Muerta ¿Qué le pareció?

Vaca Muerta para mi es la otra pampa húmeda que tiene la Argentina. Tanto Vaca Muerta como todas la zonas adyacente, un sistema que está llamado a ser uno de los grandes negocios del mundo. Fui  con Andrés Ponte y con el presidente del MAV – un mercado que ha crecido muchísimo los últimos dos años al igual que el MATBA/ROFEX-  

Volviendo a los años de la juventud en Avellaneda, cuando era un pibe ¿Se imaginaba que iba a terminar siendo el presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario?

En la Bolsa empezamos presentándonos a una elección en 2009 y recién asumió nuestro grupo en el 2013, con Meroi. Yo ya era conocido porque era socio vitalicio de la Bolsa por mis funciones en la empresa, etc. pero no era de participar activamente hasta esa elección de 2009 que perdimos por dos votos. Pero la verdad nunca lo pensé. Mas allá que fui vicepresidente de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, consejero y vocal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, etc. Ser el presidente de esta institución lo veo como el broche de oro de mi vida de trabajo en una institución que tiene mucho que ver con el sector agropecuario y agroindustrial.

¿Cuándo era chico que quería hacer? Hoy en día sé que la familia tiene un emprendimiento vitivinícola.

Cuando yo era chico hice de todo, hasta fabriqué pantalones! Soy profesor de matemáticas porque me gustaba estudiar, y siempre fui inquieto. Yo digo que nunca trabajé porque siempre hice lo que me gustó y para mi eso no es trabajo. Por eso yo les digo a mis hijos que ellos hagan lo que les guste y después Dios proveerá. Si uno hace lo que le gusta no le puede ir mal porque lo hace con gusto, con cariño, con empuje, con dedicación.

Cuénteme de la bodega ¿Cómo comenzó con ese proyecto?

Empezaron mis hijos varones -el primero y el tercero- con un viñedo de alta gama de ochenta y algo de hectáreas, donde algunos amigos se sumaron al proyecto. Luego apareció que podía sumarse Vicentín y empezaron a hacer algo más en otras bodegas, hasta que hace tres o cuatro años compramos la bodega Sottano, en Lujan de Cuyo, que produce muy buenos vinos -casi todos de exportación-. Mis hijos se quedaron con el viñedo y Vicentín hace vinos y champagne, un champagne excelente. Mis hijos viajan permanentemente estudiando sobre este tema.

Muchas veces tuve la oportunidad de charlar con “el Beto”, en la Bolsa o en algún evento al que la Bolsa concurría, pero nunca tuve la oportunidad como ahora de estar cuarenta minutos escuchándolo. Es un apasionado que evidentemente como dice él no trabajó nunca, porque le gusta lo que hace y lo hace con una alegría y una energía que hipnotiza, da ganas de embarcarse en sus proyectos, de seguirlo con los emprendimientos.

Tuve que escribirle más tarde un mensaje para consultarle la edad, me costaba creer jugaba al tenis con mayores de setenta. “Perdón Beto ¿Cuántos años tiene?” Le escribí.  “Setenta y siete” me respondió al rato. ¡Mamita! Yo quiero llegar a esa edad con esa energía. 

Gracias BETO!!!