Admirable  por ser una familia muy unida, los Patronelli son ejemplo de trabajo sostenido, creatividad y amor por la música. Todos los integrantes de la familia trabajan en la Empresa que fabrica acoplados en la ciudad de LAS FLORES, provincia de Buenos Aires. Allí nacieron y cada día renuevan el deseo de vivir en su Pueblo. Alejandro es el hijo mayor del matrimonio formado por Mónica y Roberto, sus hermanos se llaman Gabriel, Marcos, María Clara y el menor Nelo Nicola, como el abuelo paterno. Si pasan por Las Flores verán en la Avenida Perón  1437  un cartel con el apellido reconocido en el mundo cada vez que se corre el Dakar y también sepan que desde muy temprano los siete integrantes de la familia Patronelli trabajan en la Fábrica, cada uno en su lugar, sosteniendo el nombre bien ganado que traspasa las fronteras y es líder en el rubro.

BAS24. IQUIQUE (CHILE) 06/01/2011.- El piloto argentino Alejandro Patronelli al término hoy, jueves 6 de enero de 2011, a Iquique, Chile, del especial de la quinta etapa del “Rally” Dakar 2011, entre Calama e Iquique. EFE/Cézaro De Luca

El encuentro con Alejandro se concretó en el Gran Hotel Avenida,  propiedad de la familia Candina desde hace 74 años y donde también Bioy Casares compartió largas  charlas con su amigo Jorge Luis Borges. Allí charlamos mano a mano con este arriesgado piloto que seduce en cada Dakar donde participa y  tiene mucho para decir. Un ganador que no se la cree y enarbola la bandera de buen ciudadano, hijo, nieto, novio y obviamente, deportista.  Desde el Interior para todos ustedes,  Alejandro Patronelli.

Trabajo es la palabra que repite con orgullo casi sin darse cuenta

El viejo nos enseñó a trabajar de chiquititos. Tenemos la carga de la Empresa, ¡¡otra que las carreras!! Mi padre siempre dice NO TE DUERMAS EN LOS LAURELES. Nosotros creemos en el progreso continuo, vivimos rediseñando, a una unidad que anda bien  siempre buscamos mejorarla. En la fábrica no podemos quedarnos en el tiempo porque la tecnología avanza a pasos agigantados. Yo y mi hermano Nelo, el más chico, somos los creativos y tenemos muy claro el mensaje de Roberto “Ustedes tienen que ser ingenieros de su propia empresa” Ninguno tiene estudios universitarios, somos INVENTORES. La unidad existe en todo el mundo porque tiene ruedas y da vueltas pero todo lo de arriba hay que diseñarlo y rediseñarlo. Investigamos, viajamos, aplicamos ideas de la práctica.  Ideas para mejorar lo que anda…

Somos los creadores de un nombre que arrancó con mi viejo hace 43 años. Un apellido que se transformó en MARCA. Gracias a Dios somos conocidos por los remolques desde Argentina hasta Perú.

Nos ven “raros” en el Pueblo.  No es normal para los habitantes de Las Flores  que trabajemos tanto.  La gente nos ve raros porque llegamos a la Fábrica a las 08:00 y nos quedamos hasta la noche. Toda la familia está en la Empresa, mis cinco hermanos y mis Padres quienes arrancaron de la nada, fueron padres muy jóvenes y siempre nos dicen “RECUERDEN DE DÓNDE VIENEN” Mi abuelo paterno era también INVENTOR. Tenía una juguetería. Mi abuelo materno  desde los 16 años trabajó en la Coopertativa Eléctrica y llegó a Gerente. Cuando tuvo que jubilarse  no podían sacarlo. Él es un señor. A nuestros abuelos los tenemos muy abrazaditos  porque sabemos cómo es la vuelta de la vida…Mi abuelo paterno creó la fábrica de camisas y pantalones CATTORINI.  Son ejemplo para nuestra familia.

Mi viejo, ejemplo de trabajo y lucidez.

Patronelli siempre estuvo al lado de mi abuelo. Se fue a estudiar Ingeniería a La Plata pero en esos tiempos era difícil estar lejos. Al poco tiempo regresó a Las Flores porque le gustaban muchísimo los fierros, le apasionaba inventar.  Entonces abrió un taller y comenzó a reparar elásticos, ejes, ruedas de acoplados. Luego se hace técnico en hidráulica y gracias a un amigo del abuelo fabricó el primer acoplado; desde ese día no paró nunca más. Mi papá es de hacer todo ya, yo soy más tranquilo como mi vieja pero  inventor como él. De chiquito hacía helicópteros, siempre con el aeromodelismo, es piloto y muy metódico, aunque todos le dicen el “loco Patronelli” Toda su infancia arriba de los autos y las motos haciendo picadas.

Mónica, mi mamá es un “tractor”

 La mitad más uno de todo dice mi papá, desde muy chica manejó la parte contable. Ella lo encarriló porque era desbolado con la plata. Tiene cruza de vasca francesa, imagínate bien derechita. De chicos nos tenía cortitos porque nosotros éramos incorregibles, siempre haciendo lo que no teníamos que hacer. En la escuela nos portábamos bien, siempre fuimos bastante tranquilos. Recuerdo a las  maestras de los primeros grados con las cuales seguimos cruzándonos en la calle. ¿Las más lindas? Obviamente las de séptimo.

Con mis hermanos vamos a fondo en el laburo y en la vida. Cada uno encarrila al otro cuando se descarrila. 

María Clara escribe sus canciones, es una genia y muy linda. Ya tiene su propio disco.

Desde muy pequeños junto a los cuatriciclos

Me acuerdo de los cuatriciclos con tres ruedas grandes y fijas con los cuales paseábamos  por la costa. Mi viejo era el promotor de todo,  las carreras adentro de casa, las competencias, y sin querer nos enseñó a correr alentando al que iba atrás para que pase al de adelante.  Ya desde chicos con Marcos jugábamos a ser piloto.  En cambio Gabriel no es tan fierrero sino más deportista,  juega al básquet y es muy bueno en fútbol.

Arriesgarse a todo, dar la vida por la pasión de correr

En enero de 2016 fue la última vez que corrimos el Dakar. El Dakar supone mucha responsabilidad en la previa y durante todo el camino, un trabajo en Equipo absoluto y familiar de apoyo  logístico y  emocional. Llegar y estar un ratito con tu familia  desestensiona de lo que venís haciendo. Los primeros Dakar fueron difíciles pero a los otros ya  los tenés controlados.

Yamaha rider Alejandro Patronelli

La anécdota: el dolor no importa mientras las ruedas den vuelta…

 Lo peor lo viví en el Dakar 2011,  ya estaba solo porque Marcos se había quedado en la tercera etapa.  A los dos o tres km. de la largada  me caí y quebré en 7 partes la mano.  Pensé en abandonar, me levanté y enseguida cuando quise empuñar me di cuenta que me había quebrado. Con mucho dolor y desconcentrado de la hoja de ruta casi me caigo otra vez cuando me paso de largo en una curva a 90, sin dudarlo  volví a la largada,  estaba en Chile. En ese tramo del camino pasó el malón de pilotos y paró el último, un argentino.  Me preguntó qué me había pasado. Le dije que estaba quebrado y me contestó “Uyy qué macana, ah bueno bueno chau” Ahí pensé que si ese “salame” llegaba cómo no iba a llegar yo. La cabeza me hizo crack y entonces¡¡ Pegué la vuelta!! Venía ganando las etapas y no podía llegar al Campamento andando.  Para rendirme tiene que romperse todo, mientras las ruedas den vuelta hay que seguir. Faltaban todavía 7 etapas. Nadie se dio cuenta de mi estado,  sólo mis abuelos que miraban por la computadora. Lo más lindo de todo esto fue que hice la etapa muy despacio sin acelerador y freno delantero y como era tan complicada varios se saltearon un control de paso y les recargaron con una hora y pico. Quedamos a pocos minutos de diferencia. Nadie me sacó el tiempo que había perdido. Al otro día largué sin calmantes ni infiltraciones sólo envolviendo la mano con vinagre para adormecerla y evitar el tremendo dolor. Le pedí a Dios que me acompañe y terminé ganando el Dakar. ¡¡Sin acelerador y freno delantero!!

Con esta experiencia entendimos con Marcos que CUANDO TODOS ESTÁN ENLOQUECIDOS  PARA CORRER A FONDO,  NOSOTROS LEVANTAMOS LA PATA PORQUE ES DIFÍCIL AVANZAR CUANDO NO CONOCÉS EL CAMINO,  ADÓNDE VAS.

Mis otras pasiones, esas que también llegan al alma.

 Me gustan los autos antiguos de colección Chevrolet y tengo  algunos americanos. También el golf, es muy relajado, competitivo y apasionante. Ahí sos vos y nadie más. La música la agarré de chiquito, compartí con mis hermanos el grupo de rock and roll, me gusta el tango porque mi viejo y mi abuelo siempre tocaron. Admiro de mi padre todo. Como hijo doy gracias de tenerlo. Hemos salido trabajadores, correctos, respetuosos de las leyes. En el tránsito,  hoy  damos el ejemplo pero cuando éramos adolescentes andábamos bastante enloquecidos Nunca choqué. Soy muy prudente, cuido la velocidad en las esquinas, siempre paso con el pie en el freno y no en el acelerador. Uso cinturón de seguridad y casco aunque a veces es pesado pero siento que somos ejemplo y nos debemos a la gente. Aconsejo usar el casco correcto para evitar accidentes.

¿Es molesto  ser Patronelli?

Noooo, me encanta. El que pide un autógrafo lo hace de corazón, te admira, te quiere.   A veces cuando corremos la gente se abalanza y puede obstaculizar pero cuando lo pensás es hermoso. Un ídolo que no te da bola te hace sentir que no era cómo pensabas. No quiero dar esa imagen. Continuamente a la Fábrica viene gente que pregunta si trabajan los Patronelli, si estamos adentro. Llegan de varias provincias a saludarnos y siempre tenemos tiempo para u abrazo,  un autógrafo o foto. Hay que ser agradecidos con la gente porque además,  muchos rezan por nosotros. Soy creyente y rezo mucho en el Dakar. Esa fuerza se siente. Cuando llego a la meta pido que no se apague la llama de la fe.

Con la amabilidad que lo caracterizó durante toda la entrevista, Alejandro se animó a definir algunas palabras que nuevamente, lo muestran muy humano, sencillo y a la vez profundo.

AMOR: tranqui, me gustaría ser padre porque ya tengo casi 40. De chico el amor era tener novia, ahora siento amor por mi compañera.

FAMA: en el 2009 comenzó la locura de los Patronelli, antes nos conocían sólo los que corrían en moto.

FAMILIA: importa no tanto estar juntos sino unidos. Cuidarla, respetarla, mantenerla  y no hablar mal de nadie.

CUATRICICLO: (hizo un largo silencio)  es parte de mí. Muy íntimo, mi hobbie durante 22 años. Nunca voy a dejarlo, quizá dejar de competir pero disfrutarlo siempre.

LAS FLORES. Mi lugar en el mundo. Podés conocer muchos lugares pero las raíces están acá, el olor es de acá, es difícil arrancar las raíces. Dónde podría vivir sino  LAS FLORES, junto  a la gente a quien le debo todo. Siempre vuelvo y volveré.

FUTURO. Viene solo. Quiero que no se caiga el trabajo. El futuro se hace todos los días. Los políticos tienen que usar el sentido común, pensar en el otro. Quiero que los precios se estabilicen. En EEUU en 22 años la parrilla de suspensión subió 100 dólares. Un ejemplo básico, a veces no podemos creerlo, siempre compramos la misma marca y siempre cuesta casi lo mismo.

DUPLA MARCOS-ALEJANDRO: somos hermanos y muy parejos, nos llevamos bien y cuando nos insultamos es para ayudarnos. No existe competencia, nuestra relación es sana. Estamos todo el día juntos. En el último Dakar,  Marcos tenía más cargas de sponsor que yo que venía ganando. Si él salía segundo parecía que yo me metía en el medio. Entonces frené  y le dije: “Marcos ganá vos” Siempre soñé empatar el Dakar con mi hermano. En 2016 le erramos por 4 minutos en 9000 km. y  60 horas de carrera. Nos dimos el gusto de pasar la línea agarrados.

EL MENSAJE FINAL para una ENTREVISTA “sin desperdicio”

“El objetivo siempre hay que ponerlo lejos, buscar lo difícil, arriesgar. Hay que levantarse y seguir. Ese es mi mensaje”

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