Claramente diciembre es un mes de bastante movimiento y pocos anuncios económicos. Lo cual hace que en realidad, inteligentemente, si va a haber medidas económicas que sean drásticas, lo más probable es que den en enero. No tiene ningún sentido en un clima de fiestas  y en un diciembre con las historias que tenemos, sumar malas noticias en este mes. Por lo tanto el gobierno nacional, todas las malas noticias que tenga que dar las dará en las vacaciones.

¿Qué medidas son esperables? Hasta ahora, la lógica del gobierno es muy predecible, un poco más de lo mismo pero más ordenado, más formal, pero más ineficiente. Que quiere decir esto, que seguramente a partir de enero regirá un acuerdo de precios, que no tienen en claro ni cómo ni cuándo, piden a los trabajadores que en principio solo aumenten los salarios 18%, les piden a los empresarios que inviertan pero con baja rentabilidad, y el gobierno no hace nada. Esto es ridículo y  nos lleva  a ningún lado.

¿Qué es lo que va a venir necesariamente en enero? El indicador clave es la pérdida de reservas, ese es el tanque de nafta de una economía y el auto funciona mientras tenga algo de nafta, pero si no le  pones combustible en algún lugar, el auto pasa a cero.  Una economía sin reservas, haría que la provisión de energía en Argentina caiga  de un día para otro un 20%, que es lo que importamos del total que tenemos. Con esto, el escenario de parate económico sería muy serio. Claramente esto no puede ser sustentable.

¿Qué medidas debería tomar el gobierno? La primera, ajustar el déficit fiscal, y para eso la eliminación del subsidio a la luz y el gas se vienen de manera durísima, sobre todo en Buenos Aires y con el aumento del transporte. Típica medida de aumento de servicios que se hace cuando la gente se va de vacaciones y usa mucho menos esos servicios. Lo segundo, es una fuerte devaluación del dólar, porque el gobierno necesita entrada de dólares y para eso necesariamente  debe devaluar.

Si se devalúa el dólar y se eliminan subsidios, la inflación va a seguir disparándose, con lo cual el dólar seguirá siempre atrasado. En este contexto debemos entender que todas las medidas que se tomen no van a ser simpáticas, pero lo peor, no van a ser efectivas. Necesitamos un plan antiinflacionario fuerte con un freno drástico de la actividad económica, para bajar expectativas y cambiar la actitud frente a los inversores.

Los anuncios del verano, solo quitarán la confianza de la gente.

A partir de abril, aparecerá nuevamente el campo salvador, porque es cuando se produce la entrada fuerte de divisas  y este sector le dará al gobierno una especie  de oasis, porque con los dólares que entren en esa época, tratarán de hacer el equilibrio que no pudieron lograr en el verano.

La discusión real vendrá después del mundial. Como ya sabemos el mundial nos paraliza a todos. Estas creo que son las etapas: un verano muy complicado en anuncios, y luego, un campo que dará alivio al gobierno. Si el gobierno sigue haciendo lo que hace, lo único que va a lograr es que la situación estructural esté siempre un poquito peor.

Hay que hacer grandes cambios, se necesita bajar la inflación drásticamente, se necesita subir el tipo de cambio drásticamente, se  necesita que el campo produzca mucho más para que entren más dólares, y eso hoy políticamente no lo van a hacer, por lo tanto hay desgaste político y económico hasta que ese cambio suceda.

Señores, disfruten sus vacaciones!

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