Escribo estas líneas y de fondo suena la conferencia de los cuatro unicornios argentinos en el Foro de Inversión y Negocios de Argentina acompañados por el Presidente. ¿Qué es un unicornio? Son las compañías jóvenes que velozmente alcanzaron una valuación superior a los 1000 millones de dólares.

Iván Ordoñez

Iván Ordoñez

OLX, Mercado Libre, Despegar y Globant suman una valuación total de 20 mil millones de dólares. Las unen una serie de características: las cuatro son intensivas en tecnología de la información y conocimiento, tres de ellas están basadas en el comercio electrónico y son conocidas como “market place” (no venden nada, son puntos de encuentro donde son otros los que compran y venden), las cuatro fueron creadas por argentinos que al momento de fundación roncaban los 30 años, tres de ellas basan sus ingresos en transacciones que se dan en el exterior y las cuatro tienen presencia en la región y el mundo. Finalmente, dos de ellas cotizan en New York mientras que otras dos son de capital cerrado, pero con importantes socios globales que entienden de su negocio; además de haber aportado con financiamiento al momento de la compra. Ninguna es una empresa de los agronegocios.

Ese mismo día Bayer anunció la compra de Monsanto por 66 mil millones, una de las 25 adquisiciones más costosas de la historia, generando uno de los conglomerados de tecnología agrícola más grandes del planeta Tierra. Un movimiento lógico en una industria intensiva en inversión en conocimiento, el cuál demanda de mucho tiempo y dinero para madurar y ser una realidad comercial. Como si esto fuera poco, uno de los principales desafíos de la industria es la fuerte presión competitiva de precios debido a que su producto “no es un bien final”, sino un insumo productivo utilizado en un mercado en el cual sus clientes son tomadores de precios. Finalmente, la actividad agrícola en todo el mundo, pero sobre todo al sur del Ecuador, es una aspiradora de capital y muchas de las compañías que venden insumos utilizan el financiamiento como parte integral de su estrategia competitiva.

El agro argentino tiene alrededor de 250 mil productores ganaderos con “sólo” 71 mil con más de 100 cabezas; 46 mil productores de granos, de los cuales 18 mil “concentran” el 80% de la producción, y alrededor de 10 mil tamberos; para nombrar solo algunos ejemplos del gran sistema de agronegocios argentino. La decisión clave a la que ellos se enfrentan todos los años es cuánto producir y “más o menos” a qué precio venderlo; si bien el precio les viene dado, mediante el uso de coberturas o silobolsa pueden sentirse mínimamente dueños de esa decisión. Responden individualmente a la pregunta de “cuánto producir” y “a qué precio vender” mediante el sistema de precios y la calidad de dicho sistema (cuán transparente es, cómo resuelve disputas, etc.) determina cuán exitosos son los que participan de él, para poner dos extremos: en el sistema lácteo se verifica poco éxito y no sólo para el tambero, sino para las usinas siempre al borde de la quiebra. En el sistema de la soja todo parece indicar que su crecimiento es un símbolo de su éxito.

¿Qué tienen en común los unicornios del ciberespacio argentino y Bayer/Monsanto? Los niveles de sociedad y gobernanza que eligen hacia adentro y hacia afuera de sus empresas para conducir su negocio. Los grandes jugadores creen en el trabajo en sociedad, lo que implica generar buenos contratos que establecen mecanismos para resolver contingencias, ya sea con sus socios privados o con sus accionistas en la bolsa. No solo toman capital de ellos, sino que absorben conocimiento que a veces se da en forma de patentes, pero siempre en forma de robustos procedimientos que buscan garantizar transparencia y democracia corporativa en la toma de decisiones. ¿Salir a bolsa o invitar a un socio privado a que compre una porción de la compañía son las únicas formas de acceder a mejores prácticas corporativas que se traducen en mayor crecimiento? No.

Chequeo Twitter y veo que Diego Peydro sube un clip de su programa. Esta sonriente en una cooperativa láctea en Indiana. Son la quinta productora de leche de Estados Unidos, pero eso no es lo interesante; lo novedoso es que llegan a la góndola con productos de valor diferenciado como quesos, yogures, helados y hasta un ecoparque de diversiones en el que muestran cómo se hacen los alimentos.

En dos minutos está la clave para resolver el dilema de muchísimos productores que hoy no ven la salida: asociarse y llegar a la góndola con un producto de calidad. Solo mediante sociedades inteligentes, con buenos mecanismos de gobernanza podremos poblar al #Campo argentino de unicornios.

SUSCRIBITE!

Únase a nuestra lista de correo para recibir las últimas noticias y actualizaciones de HORIZONTE A.

Su suscripción fue exitosa!