Por: Eugenia Chialvo, Leticia Mir, Mariela Pronotti y Gustavo Mansilla.- Laboratorio de Calidad Industrial y Valor Agregado de Cereales y Oleaginosas. Mayo 2025. EEA – INTA Marcos Juárez. E-mail: chialvo.eugenia@inta.gob.ar
Introducción
La campaña actual, según la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación presentó una superficie implantada superior en casi un 8% respecto al año anterior alcanzando las 17.900.000 hectáreas (ha) y una producción estimada de 49,0 millones de toneladas (Mt). A la fecha informa un 91% del área nacional cosechada. Fuentes de información privadas como la Bolsa de comercio de Rosario y la Bolsa de Cereales de Buenos Aires han estimado valores de producción de 48,5 y 50,0 Mt respectivamente e informado rindes nacionales en promedio entre 30,4 y 35 qq/ha.
En el cuadro 1 se observan los datos estimados por provincias, donde Córdoba aporta a la producción de soja con 14,38 Mt y con un área sembrada de 4,76 Mha. La región núcleo contribuye sobre el total productivo del país en aproximadamente un 30%.
Cuadro 1. Estimaciones de superficie sembrada y cosechada, rinde y producción nacional por provincias. GEA, BCR. Mayo, 2025.

Según estimaciones agrícolas de la nación, en el balance de oferta y demanda se da un incremento en los valores de este año respecto a la campaña anterior en cuanto a las Mt destinadas a exportación (6,0 vs. 5,0), industrialización y otros usos (48,0 vs. 47,0) como también para el stock final (10,98 vs. 9,98).
El cultivo se implantó con buen perfil hídrico desde fines de octubre hasta diciembre, luego durante los meses de enero y febrero sufrió días consecutivos de elevadas temperaturas y de larga duración, superiores a las medias de febrero. La falta de lluvias en diversos estadios del crecimiento afectó de manera dispar al cultivo según fuera de primera o segunda siembra.
Según Cristian Russo de la BCR, “Los técnicos coinciden en señalar que los números han sorprendidos a productores y técnicos, siendo un pilar fundamental el que la producción agrícola se ha vuelto “extremadamente profesional”. También destaca que la estrategia defensiva en un año tan complicado fue muy precisa en cuanto a elección de lotes, fechas de siembra y ciclos, lo que logró que, aunque el agua llegó tarde (para muchos, pisando la cuarta semana de febrero), fuera lo suficientemente oportuna para generar este gran rebote traducido en buenos rindes que hoy se manifiesta en la trilla”.
En este sentido, el Ing. Agr. Juan Pablo Loele expresa, en conversación telefónica, que creció la superficie implantada de soja sobre todo en ambientes más limitantes nutricionalmente hablando donde se acostumbraba a sembrar maíz tardío, estos ambientes se vieron beneficiados por lluvias en el momento justo para el cultivo por lo que se obtuvieron rindes elevados. En cambio, en buenos ambientes de la zona núcleo las lluvias llegaron tarde, el cultivo ya había determinado en muchos casos el número de granos y de golpe empezaron a llenarse de recursos, esto se evidenció en hojas verdes que no terminaban de caer y tallo verde con posible efecto, luego, de porotos dañados.
Materiales y métodos
Desde hace 28 años el personal del Laboratorio de Calidad Industrial y Valor Agregado de Cereales y Oleaginosas de INTA Marcos Juárez realiza un muestreo durante la cosecha de soja en acopios y cooperativas de la zona núcleo sojera con el objeto de conocer la calidad de la cosecha de cada año.
En esta campaña se recolectaron muestras conjuntas representativas del calado de camiones en acopios y cooperativas que se encuentran distribuidos en las localidades del sudoeste y sur de Santa Fe, sudeste, sudoeste y noreste de Córdoba y norte de la provincia de Buenos Aires. Se inició el relevamiento el 14 de abril para la 1er gira y el 9 de mayo para la 2da gira. Se recolectaron en total 129 muestras.
Los análisis de contenido de proteína y aceite, expresados sobre base seca, se realizaron con un equipo NIRT Infratec 1241, según la Norma AACC 39-21.
Peso de 1000 granos se realizó con un Contador Automático de Granos, Mil Oil Company y el peso hectolítrico con la balanza Schopper Chondrometer de ¼ litro de capacidad. Las evaluaciones de grano verde y grano dañado se realizaron en base a la “Norma de Calidad para la Comercialización de Soja. Norma XVII Nº 151/2008”, del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria.
Resultados
El período agrícola 2024/25 ha atravesado condiciones de estrés hídrico y térmico que el cultivo de la oleaginosa sobrellevó de manera diferente según el estado fenológico en que se encontraba. La campaña resultó buena tanto en productividad y rendimiento como en calidad.
En el cuadro 2 se presentan los promedios de los principales parámetros de calidad comercial e industrial de soja de 1ª, 2ª y promedio general del relevamiento.
Cuadro 2. Calidad comercial e industrial de la soja en la zona núcleo-sojera. Cosecha 2024/25

Calidad comercial
Esta campaña se caracterizó por presentar valores porcentuales de grano verde muy bajos dentro de lo que establece la norma de comercialización vigente para soja como base de recibo y tolerancia que es de un 5,0 y 10,0% respectivamente, no evidenciando un problema para la campaña (Cuadro 2).
El % de grano dañado promedio fue de 5,7%, superando lo que establece la norma para recibo y tolerancia (5%), presentando mayores valores para la soja de 1ª pudiendo deberse esto a los factores climáticos antes mencionados.
En el gráfico 1 se presentan los porcentajes de grano verde de las últimas 6 campañas.

En cuanto a la humedad de grano, si bien durante la recolección de las muestras de 2ª siembra se dieron días consecutivos de llovizna y alta humedad ambiente dando valores más altos para el parámetro, en promedio, para el conjunto de datos se obtuvo un valor de 12,8% con un rango entre 10,2 y 19,2%. El porcentaje promedio en soja de 1ª fue de 12,5% y en soja de 2ª fue de 13,1%; valores muy similares a los obtenidos en la campaña anterior y todos dentro del rango de tolerancia de recibo que es de 13,5%.
Para los análisis de calidad comercial se incluyeron los parámetros peso hectolítrico (PH) y peso de mil granos (P1000) que, a pesar de que no están incluidos en el estándar de comercialización de soja, brindan información sobre características del grano, condiciones de llenado de los mismos, morfología, etc.
El PH es una medida de la calidad en la cual influye el tamaño de los granos, uniformidad, forma y densidad. En la presente campaña, los valores de PH fueron en promedio de 71,0 kg/hl para soja de 1ª y 70,4 kg/hl para soja de 2ª, con un promedio general de 70,7 kg/hl, 1,6 puntos por encima de la campaña anterior. El rango obtenido en las 129 muestras estuvo entre 67,2 y 73,7 kg/hl.
El P1000 junto al número de granos son componentes del rendimiento y están condicionados por la genética y el ambiente. El valor promedio fue de 150 g, 4 puntos superior que el año anterior, obteniéndose valores esperados que coinciden con los altos rindes que se obtuvieron en general. Tanto soja de 1ª como soja de 2ª siembra alcanzaron los 150 g (Cuadro 2).
Cabe destacar que los resultados obtenidos en este informe representan la calidad de los granos que han sido recibidos en acopios y cooperativas de las zonas muestreadas.
Calidad Industrial
Para conocer la calidad industrial se determinó el porcentaje de proteína y aceite sobre sustancia seca (%sss) y luego se calculó el PROFAT que surge de la suma de ambos parámetros.
En el gráfico 2 se puede observar la evolución del % de proteína y de aceite para las últimas 6 campañas sojeras. El contenido promedio para la campaña actual fue de 36,4 %sss para proteína y de 23,0 %sss para aceite; similar al promedio del último quinquenio para ambos parámetros (36,5 %sss y 23,0 %sss).
Para el caso del PROFAT el valor obtenido en promedio fue de 59,4 tanto en esta campaña como para el quinquenio (2019/20 – 2023/24).

Proteína
El contenido de proteína de 36,4 %sss muestra una disminución del 0,8% respecto del año anterior. Esto podría deberse en parte a un efecto de dilución proteica que suele darse cuando aumentan los destinos o cuando la planta ya fijó el número de granos y también el contenido de proteína y se dan luego condiciones ambientales (agua y temperatura) tales para que siga habiendo disponibilidad de recursos como se dio en esta campaña (Ioele, comunic. telef.).
Diferencias de contenido de proteína entre soja de 1ª y 2ª siembra
La soja de 1ª siembra arrojó un valor promedio de 36,3 %sss y la de 2ª de 36,5 %sss, no mostrando diferencias entre ambas como suele suceder en otros años agrícolas. En el gráfico 3 se observa la diferencia entre soja de 1ª y 2ª siembra de las últimas 6 campañas.

Los % de proteína obtenidos continúan siendo bajos para lo que requiere la industria en el país y lo valores que se exigen a nivel internacional, por este motivo, continúan las investigaciones en todos los niveles de la cadena de soja. Nuestro laboratorio es uno de los integrantes la Red de Soja formada dentro de INTA que cuenta con 4 años de análisis trabajando en este sentido para consolidar información y resultados a cerca de la calidad intrínseca (aminoácidos) de la proteína de la soja argentina además de conocer el contenido proteico, materia grasa y solubilidad de la proteína en diversos productos entre otros.
Aceite
Diferencias en el contenido de aceite entre soja de 1ª y 2ª siembra
En el gráfico 4 se puede observar el comportamiento del porcentaje de aceite para soja de 1ª y 2ª siembra desde 2019/20 a la actualidad. Para la soja de 1ª el contenido de aceite promedio fue de 23,3 %sss y en soja de 2ª fue de 22,6 %sss.

Conclusiones
- La producción nacional fue 49,0 Mt y la superficie implantada de 17,9 Mha.
- El PH (70,7 kg/hl) y el P1000 (150 g) fueron superiores a los obtenidos en la campaña precedente. La humedad promedio de los granos fue de 12,8 %.
- El rubro grano verde no presentó inconvenientes. El rubro grano dañado quedó fuera de recibo y tolerancia con promedio de 5,7%
- El contenido de proteína promedio fue de 36,4 %sss, con valores en soja de 1ª de 36,3 %sss y en soja de 2ª de 36,5 %sss.
- El contenido de aceite promedio fue de 23,0 %sss. Para soja de 1ª el valor obtenido fue de 23,3 %sss y para soja de 2ª de 22,6 %sss.
- El PROFAT promedio fue de 59,4 %sss inferior en 1,3% respecto a la campaña 2023/24 indicando un descenso de los parámetros que lo conforman.
Considerando el contenido de proteína histórico se observa una tendencia creciente del parámetro con fluctuaciones propias de cada año agrícola. En esta campaña se ha mantenido la productividad tal como el año pasado, pero se ha observado un posible efecto de dilución con la consiguiente disminución del contenido de proteína respecto del valor obtenido el año anterior.
Se agradece al personal de los acopios y cooperativas por la atención e información brindada en cada relevamiento.
Bibliografía
- American Association of Cereal Chemists. Approved Methods (AACC). 1999. Volume I.
- BCR. Guía Estratégica para el Agro. GEA. Activa junio 2025.
- Chialvo, E.; Mir, L.; Pronotti, M., y Mansilla, G. 2024. Productividad y Calidad de la Soja en la zona Núcleo-Sojera. Campaña 2023/24. Informe de Actualización Técnica Soja 2024.
- Norma de Calidad para la Comercialización de Soja. Norma XVII. S.A.G.P. y A. 151/2008 – BCR.
- Panorama agrícola semanal. 2025. Bolsa de cereales de Buenos Aires. Activa junio 2025.
- Russo, C. 2025. BCR. Los rindes de soja sorprenden en la región pampeana y la cosecha sube 3 Mt. https://www.bcr.com.ar/es/mercados/gea/estimaciones-nacionales- de-produccion/estimaciones/los-rindes-de-soja-sorprenden-en-la
- Secretaría de Bioeconomía. Ministerio de Economía. Estimaciones agrícolas, informe mensual y semanal. Activa junio 2025. https://www.magyp.gob.ar/sitio/areas/estimaciones/estimaciones/informes
- SIGA. Sistema de información y gestión agrometeorológica. http://siga.inta.gob.ar
































