Sebastian Salvaro, Analista de AZ Group.

El gobierno argentino anunció a fines de agosto que China, luego de 20 años de negociaciones, comenzará a importar harina de soja argentina. Esto presenta una oportunidad para las exportaciones locales.

Cuando uno piensa en el mercado de soja, el primer país que todos conocen que participa del mismo es China. A qué se debe esto, a que el país asiático es el principal importador del complejo sojero del mundo, es decir, no sólo del poroto de soja sino también de la harina y el aceite. Según datos publicados por el USDA, para el ciclo 2019/20 el volumen a importar de poroto de soja asciende a 85 mill. de t., cifra superior a las 83 mill. de t. de la campaña pasada. En cuanto a harina de soja, la proyección para la actual campaña es de 50 mill. de t., es decir, 30 mill. de t. por encima del ciclo 2018/19.

En el último año debido al conflicto comercial entre Estados Unidos y China, la matriz de importaciones del país asiático ha manifestado cambios como consecuencia de los aranceles de importación impuestos por el gobierno de Trump. En el caso del poroto, por ejemplo, China lleva un retraso de importación de 21 mill. de t. frente a igual mes del año anterior, alcanzando las 57 mill. de t. al mes de agosto. Además, el impacto propio de la fiebre porcina en este país llevo a que, en este último año, el stock porcino haya disminuido en 150 mill. de cabezas.

Evolución mensual y acumulada de la exportación de harina de soja de Argentina.
Fuente: AZ Group en base a Indec.

¿De dónde proviene la oportunidad del mercado argentino?

Recordemos que nuestro país es el principal exportador del complejo de subproductos de soja del mundo. El primer exportador de harina y de aceite. En cuanto a poroto, también participamos del mercado siendo el tercer exportador detrás de Brasil y Estados Unidos. De este exportamos aproximadamente 7 mill. de t., alcanzando el ciclo 2018/19, 8 mill. de t. declaradas por la exportación al 04-09 de ventas al exterior. Si analizamos los destinos, aparece China en primer lugar con un volumen en lo que va de la campaña de 3,1 mill. de t.

Ahora bien, si analizamos el aceite y la harina por separado; en el primer caso se proyecta una exportación de 7 mill. de t. y de 32 mill. de t., respectivamente para el ciclo 2018/19 según datos publicados por el Minagro. Del ciclo comercial que comienza en el mes de mayo, se llevan exportados de harina 8,2 mill. de t. al mes de julio, de las cuales el 17% tuvieron como destino Vietnam, seguido por Irán (9%) y Indonesia (8%).  Si se compara este volumen con igual periodo de las últimas 4 campañas, se alcanzó el máximo volumen dado que el promedio se encuentra en las 7,6 mill. d t.

Para el ciclo 2017/18, Vietnam fue el mayor importador de harina de soja con 3,1 mill. de t., seguido por Indonesia con 2,3 mill. de t. y, el volumen total exportado por nuestro país fue de 24,5 mill. de t. (recordemos que tuvimos la peor seca de los últimos 50 años). Por el contrario, a diferencia del poroto, no aparece China como importador.

En cuanto al acuerdo anunciado por el gobierno, el mismo contempla un volumen de importación para inicios de 2020 de 5 mill. de t, de un mercado potencial de 50 mill. de t. Esto podría ser muy favorable para nuestro complejo sojero. Al analizar numéricamente la cantidad de dinero que podría ingresar al país, proyectando un fob de 300 u$s/t. de harina, solamente por el volumen acordado en principio con China se generarían 1.500 mill. de u$s. Teniendo en cuenta el actual esquema de retenciones, el Estado recaudaría 371 mill. de u$s.

En las próximas semanas comenzará la siembra del ciclo 2019/20, con una perspectiva en principio de un incremento de área de 350 mil has., alcanzando las 17,65 mill. de has., según datos publicados por la Bolsa de Comercio de Rosario. Este leve aumento de superficie se debe a que los márgenes a nivel país tienden a no ser tan positivos como años anteriores. El precio de soja a nivel local para la posición futura (mayo-20) no logra romper el techo de los 245 u$s/t. De alcanzar un volumen semejante de producción al ciclo 2018/19 de 53 mill. de t., podremos continuar supliendo gran parte de la demanda mundial de soja.