Por: Ing. Agr. Diego Villarroel – Agricultura de Precisión – EEA INTA Manfredi

Con la campaña de cosecha gruesa en marcha llega el momento de realizar el balance correspondiente respecto al manejo planificado, la evaluación de la respuesta en las variedades elegidas, análisis del potencial de rendimiento de los diferentes híbridos, recomendaciones de fertilización o tal vez solo evaluar el resultado agronómico y económico de un cultivo en un lote en particular.

Según estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario, expresado en el informe especial mensual n°134 de febrero, se espera para esta campaña 2020/21 una cosecha de 49Mt de soja y unas 48.5 Mt de maíz, lo que se desprende de una superficie de 17,2 M de hectáreas. Por lo tanto, es fundamental tener en claro que es la época del año donde se recolecta la mayor cantidad de mapas de rendimientos. Estos datos son de gran valor para tomar decisiones en futuras campañas, es decir que una correcta regulación y mantenimiento de la cosechadora, como así también del sistema de monitoreo de rendimiento son puntos claves a tener presente para lograr eficiencia en la cosecha de granos con bajos porcentajes de pérdidas, al mismo tiempo que se logre una eficiente “cosecha de datos”.

“La calibración adecuada del sistema de monitoreo de rendimiento es de gran importancia si el mapa se utilizará para tomar decisiones, generar prescripciones o analizar diferentes tipos de ensayos”

Villarroel

Actualmente la información que genera la cosechadora tiene alto valor, de hecho, aproximadamente el 95% de ellas están equipadas para efectuar el mapeo de rendimiento, sin embargo, la valorización y utilización de los mapas no impacta en gran magnitud. Las plataformas de gestión de datos utilizan mayormente imágenes satelitales para delimitar ambientes de manejo variable, pero el crecimiento significativo que se manifiesta en la implementación de la telemetría de la maquinaria agrícola logrará que cada vez más se transmita de manera bidireccional (plataforma-implemento) la información que se genera a campo.

Pero antes de describir el procedimiento de calibración es importante recordar los sensores que componen el sistema, los cuales se deben calibrar para lograr un buen registro.

  1. Sensor de Velocidad – Distancia.
  2. Sensor de altura de corte.
  3. Sensor de Humedad.
  4. Sensor de Temperatura.
  5. Sensor de Peso (Placa de Impacto – Óptico/Volumétrico).
  6. Sensor de RPM de la noria.
  7. Receptor GPS.

Ahora bien, conociendo los sensores con los cuales se van a obtener los datos, la calibración del sistema se puede dividir en tres momentos claves, la verificación de pretemporada, luego antes de comenzar a cosechar el cultivo, la configuración que se realiza previo a la cosecha y, por último, las calibraciones que se hacen con la cosechadora en el lote, durante la cosecha, que suelen ser de ajustes o de recalibración.

Recomendaciones para lograr una correcta calibración del sistema y así obtener unos mapas rendimiento de calidad.

Verificación de pretemporada

Estas observaciones suelen realizarse durante el receso de campaña, previo a comenzar con la cosecha de grano grueso, dado que en algunos casos se deben desmontar piezas o realizar un reajuste, lo cual es necesario tiempo y dedicación. Así mismo, suelen realizarse algunas observaciones durante el momento de la cosecha, en casos en que la trilla se ve suspendida por diferentes motivos, como por ejemplo inclemencias climáticas, por lo tanto, se dispone de tiempo para chequear el sistema.

Durante este momento es recomendable verificar conectores y cableado en general, ya que suelen desgastarse debido a roces con otros elementos, pero también son propensos a sufrir ataques de roedores en el momento en que la cosechadora esta guardada entre campañas.

Por otro lado, es aconsejable chequear la tensión de la cadena o noria de grano limpio, ya que su ajuste suele estar dado por el fabricante para lograr correctamente el flujo de grano y el cálculo de rendimiento. Al mismo tiempo se recomienda verificar cada canjilón o balde, ya que durante la campaña suelen aflojarse, deteriorarse o dañarse.

La limpieza de la placa de impacto y todo su entorno suele ser otro punto importante para verificar. Al cosechar material con diferentes contenidos de humedad e incluso presencia de material verde, malezas o polvillo hace que se adhiera y acumule en la placa afectando de manera significativa el correcto sensado del peso del grano. Debido a causas similares, también es recomendable realizar la limpieza del sensor de humedad.

Durante este receso de cosecha, en el caso que se hayan cambiado los neumáticos es recomendable controlar la medición de la distancia. No obstante, puede controlarse este parámetro en el momento previo a comenzar a cosechar.

Por último, en las tareas recomendadas de pretemporada se indica descargar la información de la tarjeta y liberar la memoria, evitando que la misma se llene durante la cosecha. También se aconseja planificar y ordenar el registro de cosecha, los lotes que se van a cosechar durante la campaña. Si se sabe de antemano o se vuelve a cosechar en el mismo establecimiento se deberían cargar los lotes en la tarjeta con el objetivo que, al momento de la cosecha, el operario solo deba elegir la opción del lote, evitando tener que detener la labor para cargar el nombre del registro.

Configuración de precosecha

En el caso que no se haya planificado el registro de cosecha durante el receso de pretemporada, éste es el momento de asignarle una identificación al registro que se esté por realizar, por lo tanto, se debe prestar total atención a la correcta identificación del mismo, nombre del establecimiento o productor, lote o campo y cultivo. Con esto se busca generar un orden a la cosecha y agilizar el procesamiento de la información cuando se descargan los datos de la tarjeta.

También en este momento es fundamental identificar el cabezal o plataforma de cosecha que se utilice. Cada plataforma va a tener un ancho de labor determinado. Por lo general los cabezales utilizados ya quedan cargados en el sistema y el operario solo debe seleccionarlo del menú de opciones. Pero en el caso que la plataforma no esté cargada en el sistema, debe configurarse correctamente porque de ella va a depender el dato de área o superficie cosechada.

Previo a salir a realizar las regulaciones de cosecha es preciso hacer una corrección de la vibración del sistema. Esto es fundamental para indicar que las vibraciones ocasionadas por el sistema de trilla corresponden a ello y no a rendimiento que está impactando en la placa. Por lo tanto, el menú de calibración suele indicar al operario que, sin avanzar sobre el cultivo y con la plataforma colocada, accione el sistema de trilla a máxima revolución por un tiempo determinado hasta lograr la autocalibración o tara del sistema.

En esta etapa, por último, es recomendable realizar un chequeo del cálculo de distancia. El propio menú va a indicar el procedimiento para su verificación, seguramente deberá avanzar con la cosechadora una distancia conocida y luego corregir la medida en el monitor. En el caso que se hayan reemplazado los neumáticos o cambien las condiciones de piso del lote a cosechar, también se aconseja corregir esta variable. Este dato, junto con el ancho de la plataforma, son sumamente importantes ya que a partir de ellos el rendimiento será calculado en esa superficie. Por ejemplo, si se observa una diferencia de 5, 15 o 20% en la distancia calculada respecto a la real, el mismo porcentaje se va a reflejar en el cálculo de rendimiento cuando se promedien los datos en esa superficie.

Calibración durante la cosecha

Una vez configurado el sistema previo a la cosecha, se debe proceder a calibrar aspectos que solo se realizan con la máquina efectuando la labor.

Con la configuración de la altura de corte de la plataforma se le indicará al sistema el momento en el cual deben comenzar la grabación de los datos, es decir que por debajo de la altura configurada se activa el registro de la información y por encima de ese valor, cunado la cosechadora llega a la cabecera del lote y el operario levanta el cabezal, se desactiva el registro. Con esto se evita la generación de datos que no tienen ningún valor agronómico.

Para corregir el peso que debe calcular el sistema es preciso cosechar un volumen representativo de cultivo para cotejar con una balanza externa a la cosechadora. Se aconseja cosechar más de 1500 o 2000 kg de grano o mejor aún completar la tolva de la máquina, luego descargar sobre una tolva balanza confiable, comparar el valor observado en el monitor de rendimiento y el medido por la balanza de la tolva y corregir si es necesario. Para un registro de calidad se recomienda lograr una diferencia en el porcentaje menor al 5%.

El sistema de placa de impacto suele ser calibrado en algunos modelos solo con una carga de calibración y en otras marcas o modelos exige más cargas de calibración con diferentes flujos de granos o índices de alimentación. Con esto se pretende lograr una curva de calibración que contemple el rango productivo que se daría en ese lote y con el rendimiento de ese cultivo en particular. Para ello, muchos monitores indican a través de un tutorial intuitivo, cosechar a diferentes velocidades para lograr simular distintos índices de alimentación, manteniendo un caudal constante. Una vez completado este procedimiento, el propio sistema le sugiere al operario continuar con la calibración o finalizarla, en el caso de haber logrado un ajuste al mínimo porcentaje de diferencia.

“El crecimiento de la telemetría en estos últimos 10 años ha marcado la importancia de analizar el dato en tiempo real para corregir variables o lograr a una logística más eficiente”

Villarroel

En los sistemas de medición ópticos o volumétricos se suelen realizar diferentes cargas de calibración, con el agregado del tomado de muestras en simultáneo de un volumen reconocido. Es decir, se recoge una muestra de grano y se coloca en un recipiente con un volumen dado, para luego pesar esa muestra. El resultado es tomado como una constante de densidad o peso hectolitrico del grano, el cual es cargado como una variable necesaria en el monitor de rendimiento para calcular el peso. Se aconseja hacer un seguimiento de esta variable a lo largo de la jornada de cosecha, ya que la densidad del grano variará en los diferentes ambientes dentro del lote reflejando la variabilidad del potencial de rendimiento del cultivo.

Al mismo tiempo que el operario realiza la calibración de peso, puede corregir la humedad del grano, tomando una muestra representativa de la tolva para analizarla mediante el uso de un humedímetro. Es recomendable tomar varias muestras y promediar un valor para cargar en el monitor de rendimiento. Es importante observar este dato ya que puede variar a lo largo de la jornada de trabajo, indicando condiciones óptimas o no de cosecha. Así, se puede decidir si el grano es almacenado en condiciones normales en la planta de acopio o en silo bolsa, debe ser secado o mesclado con otro grano de menor contenido de humedad para no disminuir su calidad de poscosecha.

Durante la campaña, éste procedimiento de calibración durante la cosecha es recomendable para verificar si cambian las condiciones de un lote a otro. Solo con cosechar un volumen representativo y corroborar ese peso con la balanza de la tolva es posible determinar si el sistema de monitoreo de rendimiento se encuentra calibrado o es necesario realizar una nueva calibración o solo hacer un reajuste de recalibración contemplando algunas variables, principalmente las de peso y humedad. Por lo general, esto suele darse cuando se cambia de lote y el potencial de rendimiento del cultivo también cambia por ser otra variedad o hibrido, o las condiciones de humedad de grano son diferentes.

Se observa un gran crecimiento en el parque de cosechadoras con tecnología de última generación, las máquinas menores a 5 años de antigüedad tienen un fuerte componente de automatismo y autoregulación. No obstante, ese proceso de aprendizaje y calibración de los sensores debe ser definido en un principio por la experiencia del operario, el cual le va a indicar al sistema los parámetros ideales con los que quiere que la cosechadora se autoregule. A su vez, también el crecimiento de la telemetría en estos últimos 10 años ha marcado la importancia de analizar el dato en tiempo real para corregir variables o lograr a una logística más eficiente. Sumado a que la información no solo se guarda en la memoria del monitor o en la tarjeta del mismo, sino que automáticamente se actualiza en tiempo real en una plataforma en la nube.

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