El suelo que volvió a nacer

Seis años de recuperación edáfica y reconversión productiva de un lote en Monigotes, Santa Fe. Caso técnico de campo Autores: Germán Bianchini y Maximiliano Gerlero Período evaluado: marzo de 2021 – julio de 2026 Resumen ejecutivo Este informe presenta la evolución de un lote productivo ubicado en Monigotes, provincia de Santa Fe, a lo largo […]

septiembre 30, 2026

Seis años de recuperación edáfica y reconversión productiva de un lote en Monigotes, Santa Fe. Caso técnico de campo

Autores: Germán Bianchini y Maximiliano Gerlero

Período evaluado: marzo de 2021 – julio de 2026

Resumen ejecutivo

Este informe presenta la evolución de un lote productivo ubicado en Monigotes, provincia de Santa Fe, a lo largo de seis campañas agrícolas (2021-2026), en un proceso de reconversión de uso ganadero a agrícola. El lote partió de una condición química limitante para la agricultura: conductividad eléctrica elevada, alto porcentaje de sodio en el complejo de intercambio catiónico y pH fuertemente alcalino, junto con una capa subsuperficial compactada detectada por penetrometría.

Durante el período se aplicó un programa de manejo que combinó el uso de nanopartículas minerales orientadas a corregir limitantes químicas específicas del suelo, con un esquema de rotación de cultivos (sorgo, girasol y soja) elegido por su capacidad de adaptación a ambientes con restricciones de sodicidad y salinidad, y por su aporte progresivo de cobertura y actividad radicular al perfil.

Principales resultados (2021 → 2026)

  • La conductividad eléctrica (CE) descendió de 0,90 a 0,296 dS/m, una reducción del 67 %.
  • El sodio intercambiable bajó de 32 % a 15 % de la CIC, mientras que el calcio subió de 46 % a 54 %.
  • La relación Ca/Mg se estabilizó en un rango más favorable (de 5,23 a 4,65).
  • El pH disminuyó de 8,37 a 7,28, saliendo del rango fuertemente alcalino.
  • El fósforo disponible aumentó de 29,9 a 40,5 ppm y el nitrógeno de nitratos (0-20 cm) de 3,2 a 10,4 ppm.
  • La materia orgánica creció de 2,15 % a 2,58 %.
  • El pico de compactación subsuperficial detectado en 2024 (hasta 3,3 MPa entre 7 y 21 cm) prácticamente desapareció en la medición de 2026 (máximo 1,9 MPa en todo el perfil de 0-40 cm).

Estos resultados muestran una trayectoria consistente de mejora simultánea en las propiedades químicas y físicas del suelo, y respaldan la viabilidad de reconvertir este tipo de ambientes ganaderos con limitantes de sodicidad hacia un uso agrícola estable, siempre que el manejo se sostenga en el tiempo y se monitoree con la misma disciplina con que se inició.

El problema del lote

El establecimiento evaluado tuvo históricamente una vocación netamente ganadera. Es una situación frecuente en ambientes de la llanura pampeana y sus zonas de transición: suelos con limitantes químicas — salinidad y sodicidad, principalmente— que, aunque permiten el desarrollo de pasturas y verdeos, restringen fuertemente el establecimiento de cultivos de grano. En el diagnóstico inicial (marzo de 2021) el lote presentaba conductividad eléctrica de 0,90 dS/m, un 32 % de la capacidad de intercambio catiónico (CIC) ocupado por sodio, y un pH de 8,37, valores que en conjunto describen un ambiente de manejo complejo para la agricultura extensiva.

Este tipo de suelos denominados Natraqualf Típico—que en la región pampeana suele asociarse a suelos con horizontes profundos sódicos, a veces descriptos como hapludoles con influencia nátrica en profundidad—explica por qué estos campos se destinaron tradicionalmente a la ganadería antes que a la agricultura de granos.

Por qué se decidió avanzar hacia la agricultura

La decisión de reconvertir el lote respondió a una lógica productiva y económica: diversificar el uso del establecimiento sumando un cultivo de renta por año, sin resignar por completo la aptitud ganadera del campo, en línea con lo que distintas experiencias de productores de la región pampeana documentan al zonificar el manejo según las limitantes de cada ambiente.

El objetivo de fondo del programa de manejo no se limita a la agriculturización del lote: apunta a mejorar su condición edáfica general, de modo que, incluso en el escenario más conservador, el lote quede en condiciones de funcionar como un lote mixto con una carga animal sensiblemente mayor a la actual. Hoy esa mayor carga animal no es alcanzable, justamente por las limitantes químicas de partida (alta sodicidad, pH alcalino y conductividad eléctrica elevada), que restringen tanto la productividad de las pasturas como la posibilidad de intercalar cultivos de cosecha. Mejorar esas limitantes químicas, entonces, amplía las opciones de uso del lote en cualquiera de los dos sentidos: hacia más agricultura, o hacia una ganadería más intensiva sobre la misma base de suelo mejorada.

Para eso era necesario primero atender la limitante química de base. La bibliografía sobre recuperación de suelos sódicos coincide en un principio central: el punto de partida es incrementar la proporción de calcio disponible en el complejo de intercambio, en desmedro del sodio adsorbido, de manera de liberar ese sodio hacia la solución del suelo para que pueda ser lixiviado y para restablecer la estructura y la porosidad del perfil.

Por qué se optó por un manejo basado en nanotecnología mineral

El programa de manejo implementado se apoyó en el empleo de nanopartículas minerales, una tecnología que en los últimos años viene ganando terreno en el agro argentino. Grupos de investigación de organismos como el CONICET y universidades nacionales (CONICET, 2026; Instituto de Fisiología y Recursos Genéticos Vegetales e Instituto de Patología Vegetal, 2022) trabajan en el desarrollo de sistemas nanoestructurados — nanocápsulas y nanopartículas minerales de alta pureza— orientados a mejorar la eficiencia de uso de los nutrientes, reducir las pérdidas hacia el ambiente y modular su liberación en el suelo, en dosis sensiblemente menores a las de la fertilización convencional.

Un factor adicional pesó en esta decisión, de naturaleza más operativa que agronómica. Las enmiendas tradicionales para la corrección de suelos sódicos —fundamentalmente el yeso agrícola— son efectivas y cuentan con un respaldo científico extenso y consolidado. Sin embargo, su aplicación a gran escala implica volúmenes de producto considerables, con la logística de acopio, transporte y aplicación que eso supone, además de un costo que, sostenido campaña tras campaña, resulta difícil de mantener en el tiempo para muchos establecimientos. Esa dificultad operativa y económica para sostener la corrección de forma continua fue uno de los motivos que llevaron a explorar una vía alternativa de menor volumen y logística de aplicación más simple.

Esta vía se consideró apropiada para el caso porque el objetivo no era solamente nutricional (aportar N-P-K), sino fundamentalmente corregir una limitante química estructural del suelo —el desequilibrio del complejo de cambio— con una herramienta de bajo impacto ambiental y compatible con un esquema de agricultura de reconversión, complementada con el efecto agronómico de la propia rotación de cultivos sobre la estructura y la actividad biológica del suelo.

Ubicación

El lote se encuentra en la localidad de Monigotes, provincia de Santa Fe, Argentina, en las coordenadas - 30,5196420 / -61,7157740. La zona se ubica en el centro-norte de la provincia, dentro de la amplia llanura pampeana, en un área de transición entre ambientes agrícolas consolidados y campos de aptitud mixta agrícola-ganadera.

Ambiente

Climáticamente, el área corresponde a la región pampeana subhúmeda-húmeda, con precipitaciones estivales concentradas y balances hídricos que, en años secos, favorecen el ascenso capilar de sales hacia la superficie en los sectores del paisaje con menor pendiente y drenaje más restringido. Este comportamiento hidrológico es consistente con el perfil químico inicial del lote: valores de sodio y conductividad eléctrica más altos en superficie, atenuándose a medida que avanzó el manejo.

Historia agrícola

El establecimiento fue tradicionalmente un lote ganadero. A partir de 2021 se inició un proceso de reconversión gradual hacia la agricultura, incorporando un cultivo de grano por campaña. La secuencia implementada hasta el momento fue: Sorgo, Sorgo, Girasol, Girasol y Soja.

La elección de estos cultivos como "puerta de entrada" a la agricultura no es casual: tanto el sorgo como el girasol se cuentan entre las especies de grano con mejor comportamiento relativo en suelos con limitantes de sodicidad y salinidad moderada, por su sistema radicular y su tolerancia relativa a estas condiciones, lo que los convierte en cultivos habituales en procesos de reconversión de campos ganaderos hacia la agricultura en ambientes con este tipo de restricciones. La incorporación de soja en la última campaña marca un avance hacia cultivos de mayor exigencia relativa, y es consistente con la mejora química registrada en los años previos.

Limitantes iniciales

  • Conductividad eléctrica elevada para el estándar agrícola (0,90 dS/m en 2021).
  • Sodio ocupando el 32 % de la CIC, muy por encima del umbral de 15 % que la bibliografía utiliza para clasificar un suelo como sódico.
  • pH fuertemente alcalino (8,37), típico de suelos con hidrólisis de carbonato de sodio en el complejo de cambio.
  • Relación Ca/Mg elevada (5,23), reflejo indirecto del desplazamiento del calcio por el sodio en el complejo de intercambio.
  • Capa subsuperficial compactada, identificada posteriormente por penetrometría (campaña 2024), con resistencias mecánicas de hasta 3,3 MPa entre los 7 y los 21 cm de profundidad.

Metodología

Se realizaron seis muestreos de suelo entre 2021 y 2026, con una frecuencia aproximadamente anual: 29/03/2021, 17/10/2022, 16/09/2023, 10/06/2024, 15/04/2025 y 02/07/2026. Adicionalmente, se realizaron dos relevamientos de resistencia mecánica del suelo mediante penetrometría, el 10/06/2024 y el 02/07/2026, coincidentes con dos de las fechas de muestreo químico.

La totalidad de las determinaciones analíticas de este manuscrito —tanto los análisis químicos de suelo como los ensayos de penetrometría— fueron realizadas por el laboratorio Molisol SRL, con sede en la localidad de Totoras, provincia de Santa Fe, que constituye la fuente primaria de los datos utilizados en este trabajo. Molisol SRL estuvo a cargo tanto de la toma de muestras a campo como de su posterior determinación analítica en laboratorio.

Molisol SRL cuenta con una trayectoria de más de dos décadas brindando servicios de análisis de suelo al sector agropecuario del centro-sur de Santa Fe y zonas linderas. Además de las determinaciones convencionales de fertilidad (materia orgánica, pH, macro y micronutrientes, complejo de intercambio catiónico), el laboratorio realiza análisis de humedad de perfil hasta los 2 metros de profundidad, mapeos de suelo con sonda Veris y relevamientos altimétricos con GPS RTK, herramientas que utiliza habitualmente para la caracterización de suelos por ambientes. Molisol participa del NAPT Program (North American Proficiency Testing Program), un esquema internacional de control de calidad entre laboratorios de suelo, planta y agua que somete periódicamente a evaluación externa la precisión y la reproducibilidad de las determinaciones analíticas de los laboratorios participantes. Esta participación respalda la trazabilidad y la confiabilidad de la serie de datos utilizada en este manuscrito.

Los puntos de muestreo se georreferenciaron desde el primer relevamiento, en marzo de 2021, de manera que cada campaña posterior —incluidos los dos relevamientos de penetrometría— se tomó exactamente en el mismo sitio del lote. Esto garantiza que la serie de seis años analizada en este manuscrito describa la evolución real de un mismo punto del perfil, y no una variación atribuible a la dispersión espacial habitual dentro de un lote.

El diseño del programa de manejo, la interpretación agronómica de los resultados y la elaboración de este informe estuvieron a cargo de Agrotech Suelos SAS - Consultoría Agronómica.

Los parámetros de fertilidad general (materia orgánica, pH, fósforo, azufre, boro, zinc, conductividad eléctrica, complejo de intercambio catiónico) se determinaron sobre la profundidad estándar de muestreo de suelos agrícolas. El nitrógeno de nitratos se determinó específicamente en el estrato 0-20 cm, según se indica en los informes de base. La penetrometría se registró en forma continua entre 1 y 40 cm de profundidad.

Parámetros analizados

Durante el período evaluado se implementó un programa de manejo orientado a corregir las limitantes químicas del suelo mediante el empleo de tecnologías minerales formuladas a escala nanométrica, complementadas con prácticas agronómicas de manejo del sistema productivo, principalmente a través de la rotación de cultivos ya descripta. El presente manuscrito no tiene como objetivo detallar formulaciones comerciales, sino documentar la metodología de trabajo y sus resultados sobre los indicadores de suelo monitoreados.

A continuación, se presenta la evolución de cada parámetro entre 2021 y 2026, con una lectura interpretativa breve debajo de cada gráfico. Los valores completos, campaña por campaña, se encuentran en la Tabla 2 al cierre de esta sección.

La materia orgánica muestra una tendencia sostenida al alza, de 2,15 % a 2,58 % en seis años (+20 %). Este incremento es coherente con la incorporación sistemática de residuos de cosecha bajo el esquema de rotación agrícola, y es un indicador favorable porque la materia orgánica cumple un rol central en la estructuración del suelo, la retención de agua y el aporte gradual de nutrientes.

El pH descendió de forma constante, de 8,37 a 7,28. Este descenso de más de una unidad es uno de los cambios más relevantes del período: valores de pH superiores a 8,5 suelen asociarse a la hidrólisis de carbonato de sodio típica de suelos sódicos, mientras que el valor actual (7,28) se ubica ya en un rango cercano a la neutralidad, más favorable para la disponibilidad de la mayoría de los nutrientes.

El fósforo disponible aumentó de 29,9 a 40,5 ppm. El incremento es consistente con la mejora del pH: en suelos muy alcalinos el fósforo tiende a formar compuestos poco solubles con el calcio, por lo que su disponibilidad para el cultivo suele mejorar a medida que el pH se acerca a la neutralidad.

El nitrógeno de nitratos se multiplicó por más de tres veces, de 3,2 a 10,4 ppm. Este parámetro es el más sensible al manejo de corto plazo (mineralización de materia orgánica, actividad microbiana, fertilización), y su tendencia ascendente sostenida es un buen indicador indirecto de recuperación de la actividad biológica del suelo.

El azufre disponible pasó de 14,4 a 22 ppm, con una tendencia de crecimiento sostenido similar a la del fósforo, coherente con el aumento general de la actividad biológica y la mineralización de la materia orgánica.

El boro se incrementó de 1,44 a 1,9 ppm, manteniéndose dentro de rangos adecuados durante todo el período, sin señales de deficiencia ni de exceso.

El zinc más que duplicó su valor inicial, de 0,3 a 0,63 ppm, acompañando la tendencia general de mejora de la disponibilidad de micronutrientes a medida que el pH se normalizó.

La conductividad eléctrica cayó de manera sostenida de 0,90 a 0,296 dS/m, una reducción del 67 % en seis años. Es el indicador más directo de la mejora en el estado salino del suelo, y su tendencia descendente sin retrocesos en ninguna campaña es uno de los resultados más consistentes de toda la serie.

La composición del complejo de cambio muestra el cambio más estructural de todo el período: el sodio bajó de ocupar el 32 % al 15 % de la CIC, mientras que el calcio subió de 46 % a 54 %. El magnesio y el potasio se mantuvieron relativamente estables, con leves incrementos. Este desplazamiento del sodio por el calcio es, según la bibliografía especializada, el mecanismo central de recuperación de un suelo sódico.

Tomado de forma aislada, el descenso del sodio intercambiable de 32 % a 15 % de la CIC es el resultado más elocuente del manejo aplicado. El valor de 15 % es, además, el umbral que gran parte de la bibliografía técnica utiliza como límite superior para clasificar un suelo como sódico, por lo que el lote se encuentra hoy en el borde inferior de esa clasificación, luego de haber partido muy por encima de ese límite.

Expresado en ppm en lugar de %CIC, se observa el mismo fenómeno desde otro ángulo: el calcio ganó terreno (de 1.588 a 1.901 ppm) mientras el sodio lo perdió de forma más pronunciada (de 1.300 a 589 ppm), reflejando el reemplazo del sodio adsorbido por calcio en el complejo de cambio.

La relación Ca/Mg se redujo de 5,23 a 4,65, acercándose a valores considerados más equilibrados para la nutrición de los cultivos. La CIC se mantuvo prácticamente estable (17,4 a 17,6 meq/100 g) durante todo el período, lo que indica que la mejora observada no responde a un cambio en la capacidad de intercambio del suelo, sino a una redistribución de los cationes que ocupan esos sitios de intercambio.

Tabla 2. Serie completa de resultados (2021-2026)

Evolución de la resistencia mecánica del suelo (penetrometría)

La comparación de los perfiles de penetrometría entre el 10/06/2024 y el 02/07/2026 muestra el cambio físico más contundente registrado en todo el estudio. En 2024 existía una capa claramente compactada entre los 7 y los 21 cm de profundidad, con valores de resistencia mecánica de hasta 3,3 MPa —por encima de los umbrales que la bibliografía agronómica identifica como restrictivos para el crecimiento radicular en cultivos extensivos (valores de referencia entre 2 y 3 MPa, según cultivo y metodología de medición)—. En la medición de 2026, ese pico desapareció por completo: la resistencia máxima registrada en todo el perfil de 0-40 cm fue de 1,9 MPa, un valor que no impone restricciones significativas al desarrollo radicular.

Discusión

Esta discusión se apoya deliberadamente en fuentes diferenciadas según el tipo de afirmación que se está sosteniendo: los mecanismos fisicoquímicos de base se respaldan en la química de suelos internacional (Sparks, Rengasamy, Sumner, Qadir), la lectura del comportamiento regional se apoya en la escuela argentina de fertilidad y degradación de suelos (Taboada, Lavado, Gambaudo, Fontanetto, Ferraris), la interpretación de la disponibilidad de nutrientes recurre a la nutrición vegetal clásica (Marschner, Havlin, Mengel y Kirkby), y las hipótesis sobre el aporte de la nanotecnología se tratan por separado, distinguiendo explícitamente evidencia de expectativa.

Al tratarse de un estudio de caso sin parcelas testigo, los resultados deben interpretarse como la respuesta del sistema completo de manejo y no permiten atribuir cuantitativamente la magnitud del efecto a cada componente por separado.

El aporte de la nanotecnología mineral: mecanismos evidenciados e hipótesis en estudio

La vía clásica de recuperación de suelos sódicos, documentada tanto por la escuela internacional como por la argentina, es la aplicación de enmiendas cálcicas —fundamentalmente yeso agrícola— combinada con láminas de lavado que permitan desplazar el sodio fuera del perfil. En este caso, el programa de manejo se apoyó en una vía diferente para aportar el calcio y corregir las limitantes químicas: el empleo de nanopartículas minerales.

Sobre esto conviene ser precisos respecto de qué está efectivamente respaldado por evidencia y qué es todavía hipótesis de trabajo. La literatura específica de nanotecnología aplicada al agro (Lira Saldívar, s.f.; CONICET, 2026; Instituto de Fisiología y Recursos Genéticos Vegetales e Instituto de Patología Vegetal, 2022) documenta con razonable solidez un mecanismo: la mayor área superficial relativa de las nanopartículas minerales, frente a los insumos convencionales, mejora su interacción con el suelo y con la raíz y permite trabajar con dosis considerablemente menores, reduciendo pérdidas hacia el ambiente. Ese mecanismo está bien caracterizado para la eficiencia de uso de nutrientes (N, P, Zn, entre otros).

Lo que la bibliografía consultada no permite afirmar con el mismo grado de certeza es que exista, para el caso específico de la corrección de sodicidad mediante nanopartículas minerales, una descripción mecanística tan detallada como la que existe para el yeso agrícola. Este manuscrito no tiene evidencia propia para dirimir esa distinción: lo que sí puede documentar es que el resultado agronómico final observado en el complejo de cambio —el desplazamiento sostenido del sodio por calcio— es consistente con el mecanismo de recuperación descripto en la literatura clásica sobre suelos sódicos, independientemente de cuál haya sido la vía tecnológica utilizada para aportar ese calcio.

Establecer si la nanotecnología aporta una vía de acción diferencial, o si actúa fundamentalmente como un vehículo eficiente de aporte cálcico, es una pregunta que excede los datos disponibles y queda planteada como línea de trabajo futura.

La mejora física del suelo

En cuanto a la mejora física, la desaparición del pico de compactación registrado entre 2024 y 2026 puede explicarse por la combinación de dos factores. Por un lado, Rengasamy (2006) y Sumner et al. (1998) coinciden en que la mejora química del complejo de cambio favorece la floculación de las arcillas y la formación de agregados estables, en contraposición con la dispersión de partículas típica de los suelos sódicos. Por otro lado, el desarrollo radicular de los cultivos de la rotación —particularmente sorgo y girasol, con sistemas radiculares profundos y vigorosos, según describen Havlin et al. (2014) para especies de este tipo— contribuye a la bioporosidad del perfil. Ambos mecanismos, actuando en conjunto, son coherentes con la magnitud del cambio físico observado en un lapso de apenas dos campañas.

Conclusiones

El proceso de reconversión productiva del lote de Monigotes, de uso ganadero a agrícola, muestra después de seis campañas una trayectoria de recuperación consistente y sin retrocesos en los principales indicadores químicos y físicos del suelo. Durante los primeros años esperábamos respuestas más rápidas. Sin embargo, el comportamiento del lote nos mostró que la recuperación química del complejo de intercambio era un proceso acumulativo, dependiente de la continuidad del manejo y no de aplicaciones aisladas.

  • La limitante de sodicidad inicial, que ubicaba al lote en un estado clásicamente sódico (32 % de sodio en la CIC), se redujo a un valor cercano al límite inferior de esa clasificación (15 %), en un proceso sostenido de reemplazo de sodio por calcio en el complejo de intercambio.
  • La corrección del pH, de fuertemente alcalino a cercano a la neutralidad, y la caída de la conductividad eléctrica en un 67 % acompañaron ese proceso y son coherentes con los mecanismos de recuperación de suelos sódicos descriptos en la bibliografía técnica.
  • La disponibilidad de fósforo, azufre, zinc y nitrógeno de nitratos mostró mejoras sostenidas, así como el contenido de materia orgánica, en un contexto de incorporación progresiva de cultivos de grano bajo un esquema de rotación.
  • La capa de compactación subsuperficial detectada en 2024 prácticamente desapareció en la medición de 2026, lo que sugiere una mejora conjunta de las propiedades químicas y físicas del suelo en el corto plazo.

En conjunto, estos resultados respaldan la viabilidad técnica de reconvertir lotes ganaderos con limitantes de sodicidad y salinidad hacia un uso agrícola, mediante un programa de manejo que combine la corrección química del complejo de cambio con una rotación de cultivos adaptada a las restricciones iniciales del ambiente.

El caso de Monigotes puede considerarse una referencia de manejo replicable para ambientes con diagnósticos iniciales similares, sujeta a la validación de los mecanismos aquí discutidos en futuros trabajos con mayor nivel de detalle experimental.

Bibliografía

1.  Química de suelos (base científica)

Sparks, D. L. (2003). Environmental soil chemistry (2.ª ed.). Academic Press.

Brady, N. C., y Weil, R. R. (2016). The nature and properties of soils (15.ª ed.). Pearson.

Sumner, M. E., Rengasamy, P., y Naidu, R. (1998). Sodic soils: A reappraisal. En M. E. Sumner y R. Naidu (Eds.), Sodic soils: Distribution, properties, management and environmental consequences (pp. 3-17). Oxford University Press.

Rengasamy, P. (2006). World salinization with emphasis on Australia. Journal of Experimental Botany, 57(5), 1017-1023. https://doi.org/10.1093/jxb/erj108

Qadir, M., y Schubert, S. (2002). Degradation process and nutrient constraints in sodic soils. Land Degradation & Development, 13(4), 275-294. https://doi.org/10.1002/ldr.504

IUSS Working Group WRB. (2015). Base referencial mundial del recurso suelo 2014, actualización 2015 (Informes sobre Recursos                   Mundiales     de                           Suelos                                   n.º                                106).               FAO. https://openknowledge.fao.org/server/api/core/bitstreams/dea292cb-370d-46c7-a44d-59a617953c3b/content

2.  Escuela argentina de fertilidad y degradación de suelos

Taboada, M. A. (2013). Funcionamiento de los suelos salinos y sódicos [Documento de cátedra]. Cátedra de Edafología, Facultad          de                         Agronomía,              Universidad                       de         Buenos                Aires.                   https://fecic.org.ar/wp-content/uploads/2020/05/Funcionamiento-de-los-suelos-salinos-y-s%C3%B3dicos_MTaboada_27-mar-2013.pdf

Taboada, M. A., y Lavado, R. S. (Eds.). (2009). Alteraciones de la fertilidad de los suelos: El halomorfismo, la acidez, el hidromorfismo y las inundaciones. Editorial Facultad de Agronomía, Universidad de Buenos Aires.

Casas, R. R. (s.f.). Fitorremediación de suelos salinos [Informe técnico]. Instituto de Suelos, CIRN-INTA. https://repositorio.inta.gob.ar/bitstream/handle/20.500.12123/4577/INTA_CIRN_Institutode%20Suelos_Cas as_Fotorremediaci%C3%B3n_de_suelos_salinos.pdf

Beroisa, C., Kloster, N., y Iturri, L. A. (2023). Medición de cationes intercambiables en suelos afectados por sales de la región semiárida pampeana. Ciencia del Suelo. https://ojs.suelos.org.ar/index.php/cds/article/view/766

Gambaudo, S., Zampar, A., Tomatis, L., y Quaino, O. R. (2001). Respuesta de la alfalfa a la aplicación de dos enmiendas calcáreas. Informaciones Agronómicas del Cono Sur, 12, 4-6.

Zen, O., Imhoff, S., Gambaudo, S., Fontanetto, H., y Martel, R. (2009). Identificación de ambientes homogéneos de manejo mediante indicadores de calidad física y química de suelos (Publicación Miscelánea n.º 115). INTA EEA Rafaela.

Fontanetto, H., Gambaudo, S., Keller, O., Correnti, M., Ramuno, J., Díaz, F., Trucco, M., y Stangaferro, L. (2007). La fertilización de alfalfa en el área de Pilar (Santa Fe). Planteos Ganaderos en Siembra Directa (AAPRESID), 53-55.

García, F. O., y Echeverría, H. E. (Eds.). (2015). Fertilidad de suelos y fertilización de cultivos (1.ª ed.). INTA.

Ferraris, G. N. (2013). Fertilización de soja: Nutrición del cultivo y brechas de rendimiento [Presentación de simposio].

Simposio Fertilidad, IPNI Cono Sur, INTA EEA Pergamino.

Torres Duggan, M. (s.f.). Bases conceptuales sobre salinidad y manejo con yeso en suelos de la Región Pampeana [Informe        técnico].                                        AgroConsultas                                                       Online. https://aws.agroconsultasonline.com/ticket.html/Maneo%20de%20yeso%20en%20suelos%20afectados%20p or%20sales.pdf

INTA Alto Valle. (2025). Rehabilitación de suelos salino-sódicos. Revista INTA Alto Valle(98). https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/2025/07/revista_98_suelo.pdf

Universidad Nacional de La Plata. (2024). Determinan la eficacia de distintas rotaciones de cultivos para recuperar suelos degradados. https://unlp.edu.ar/investiga/cienciaenaccion/determinan-la-eficacia-de-distintas-rotaciones-de-cultivos-para-recuperar-suelos-degradados-57671/

Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa. (s.f.). Rotaciones diversas: De la teoría a la práctica. AAPRESID. https://www.aapresid.org.ar/blog/rotaciones-diversas-teoria-practica

AgroClave. (2023). El productor ganadero que logró potenciar resultados con ingenio y manejo verde. https://www.agroclave.com.ar/ganaderia/el-productor-ganadero-que-logro-potenciar-resultados-ingenio-y-manejo-verde-n10038872.html

Ciencias Agronómicas, UNR. (s.f.). Caracterización del estado de compactación de un suelo bajo siembra directa utilizando                           herramientas                                       de                                 geoestadística.             Ciencias      Agronómicas. https://cienciasagronomicas.unr.edu.ar/index.php/agro/article/view/20

Los Suelos de mi País - CREA. (2020). Conociendo nuestro suelo: Comparación de metodologías de resistencia a la penetración e infiltración. https://lossuelosdemipais.crea.org.ar/wp-content/uploads/2020/11/EET-Nro-3167.pdf

Scielo Costa Rica. (2011). Determinación de la resistencia a la penetración, al corte tangencial, densidad aparente y temperatura en un suelo cafetalero, Juan Viñas, Costa Rica. Repertorio Científico. https://www.scielo.sa.cr/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0377-94242011000100010

3.  Nutrición vegetal

Marschner, P. (Ed.). (2012). Marschner's mineral nutrition of higher plants (3.ª ed.). Academic Press.

Havlin, J. L., Tisdale, S. L., Nelson, W. L., y Beaton, J. D. (2014). Soil fertility and fertilizers: An introduction to nutrient management (8.ª ed.). Pearson.

Mengel, K., y Kirkby, E. A. (2001). Principles of plant nutrition (5.ª ed.). Kluwer Academic Publishers.

4.  Nanotecnología aplicada a la agricultura

Lira Saldívar, R. H. (s.f.). Agronanotecnología: Una nueva herramienta para la agricultura moderna [Artículo de revisión]. https://bdigital.uncu.edu.ar/objetos_digitales/12076/cp-29-lira-saldvar-revisin.pdf

CONICET. (2026). Nanotecnología aplicada al agro: Buscan hacer más eficiente el uso de fertilizantes. Universidad Nacional del Litoral, INCAPE. https://www.conicet.gov.ar/nanotecnologia-aplicada-al-agro-buscan-hacer-mas-eficiente-el-uso-de-fertilizantes/

Instituto de Fisiología y Recursos Genéticos Vegetales, e Instituto de Patología Vegetal. (2022). Nanofertilizantes: Estudian su aplicación en cultivos hortícolas y suelos marginales. UDEA-CONICET Córdoba. https://udea.conicet.gov.ar/nanofertilizantes/

Fuente primaria de datos

Laboratorio Molisol SRL. (2021-2026). Muestreo a campo georreferenciado e informes de análisis de suelo y penetrometría, lote Monigotes [Documentos internos]. Totoras, Santa Fe.

Agrotech Suelos SAS - Consultoría Agronómica. (2021-2026). Diseño del programa de manejo e interpretación agronómica, lote Monigotes [Documentos internos].