Por: Ing. Agr. (M. Sc.) Matías Cambareri – Responsable División Agrometeorólogía Caburé.

Como siempre, la incógnita de lo que nos deparen las lluvias comienza a resonar en nuestra cabeza y con ello aparecen preguntas como ¿Qué tan severo puede ser el evento La Niña ya confirmado? ¿En cuánto puede afectarnos el rendimiento de los cultivos de fina y qué estrategia utilizo en la gruesa?

Podríamos responder simplemente con: ser más eficientes con el uso del agua. Sin embargo, para poder cumplir con esto, debemos conocer un poco en qué situación estamos y cuándo debiéramos esperar que la situación sea más compleja, buscando estrategias de manejo que nos permitan “escapar” a ese momento.

El contenido de agua en el suelo, determinado por un balance entre la “demanda” (evapotranspiración de cultivo) y la “oferta” de agua (precipitaciones) es la variable agrometeorológica más importante en la determinación del rendimiento de los cultivos. Actualmente, el nivel de agua útil (aprovechable por los cultivos) resulta adecuado sólo en el sudeste de la Provincia de Buenos Aires. En el resto de la región productiva de nuestro país, el nivel de agua útil se encuentra por debajo del 50%, es decir que los cultivos se encuentran bajo restricción hídrica (Figura 1).

Figura 1. Agua útil en el perfil del suelo (%) al 12 de octubre de 2021.
Fuente Balance de agua en el suelo FAUBA – SMN.

Si bien ya sabemos que este punto de partida de agua en el suelo no es la mejor condición, cuál puede ser su evolución en los próximos meses, nos daría una idea de si esto puede mejorar o no. A partir de pronósticos trimestrales (que presentan menos incertidumbre que un pronóstico mensual), podremos tener una idea de la condición en la que se encontrará el agua en el suelo y por lo tanto nuestros cultivos.

NDE

La demanda la analizaremos a partir de la temperatura media esperada para los meses de noviembre-diciembre-enero (NDE), debido a que es una de las variables determinantes de este proceso. El IRI (International Research Institute for Climate and Society, de la Universidad de Columbia) indica que tendremos un trimestre NDE con mayor probabilidad (60%) de tener temperatura media por encima de lo normal en toda la región central del país (Figura 2) e incluso en gran parte del territorio argentino. Es decir, que la temperatura media de ese período sería de al menos 0,5 °C mayor a los valores de temperatura media que observamos en la Figura 3, del Servicio Meteorológico Nacional (SMN).

Figura 2. Pronóstico trimestral de temperatura media para noviembre/diciembre/enero. Indica anomalías respecto del valor medio.
Octubre de 2021 https://iri.columbia.edu/

Las precipitaciones que resultan ser la oferta de agua, es la variable más difícil de predecir. Sin embargo, el pronóstico trimestral del IRI indica que el trimestre NDE, tiene mayor probabilidad (40-60%) de ser más seco de lo normal (Figura 4) es decir que se esperan menos de 300-250 mm (Figura 5; dependiendo de la zona) para la región centro-este del país y mayor probabilidad de precipitaciones por encima de lo normal en el oeste del país. Viendo “el vaso medio lleno” la probabilidad de superar los 200 mm en toda la región pampeana está entre 70 y 90% (pronóstico probabilístico IRI; Figura 6).

Figura 4. Pronóstico trimestral de precipitaciones para noviembre/diciembre/enero. Indica anomalías respecto del valor medio.
Octubre de 2021 https://iri.columbia.edu/

Deficiencia hídrica

Ahora que tenemos toda esta información, podemos reafirmar lo que veníamos indicando hace un tiempo: de cumplirse este pronóstico trimestral, los cultivos podrían sufrir deficiencia hídrica importante en los momentos de determinación de rendimiento en la zona central del país, mientras que podrían tener una deficiencia más leve (o no tenerla) sur de la Provincia de Buenos Aires. Con este escenario, aquellos sistemas en los que se haya optado por un manejo conservacionista, con la correcta elección de fechas de siembra, densidades y materiales con mayor tolerancia a la sequía, podrían ser los que se destaquen.

Figura 5. Mapa de límite inferior del rango normal de precipitaciones (implica que los valores pronosticados serían inferiores a estos valores) para el trimestre noviembre/diciembre/enero.
Fuente: Servicio Meteorológico Nacional: Pronóstico Climático Trimestral, noviembre de 2020.

Figura 6. Pronóstico probabilístico de precipitaciones para el trimestre noviembre/diciembre/enero. Indica la probabilidad de tener acumulados mayores a 250 mm.
Última revisión: 22 de Septiembre de 2021 https://iri.columbia.edu/

Además, el fenómeno ENSO (El Niño South Oscilation), asociado a la ocurrencia (o no) de precipitaciones, está indicando que finalmente la probabilidad de que en el próximo trimestre (noviembre-diciembre-enero) y en el siguiente, se de la fase fría (evento La Niña) es elevada y superior al 80% en ambos casos (Figura 7), manteniéndose en esta fase durante todo el ciclo productivo.

Figura 7. Pronóstico probabilístico del fenómeno ENSO producido en base a CPC NOAA e IRI-Columbia. Octubre de 2021 https://iri.columbia.edu/

En resumen, veamos el vaso medio lleno… si bien hoy tenemos poco nivel de agua en el suelo, es probable que no haya una buena recarga por parte de las precipitaciones y el fenómeno ENSO presentará su fase fría (NIÑA), ocurrirán precipitaciones que en casos de haber utilizado estrategias de manejo que maximicen el uso del agua, permitirán obtener una aceptable a buena producción en esta campaña. Como siempre indicamos, este pronóstico debe seguir ajustándose a medida que la campaña avance, contando con mayor certeza en los indicadores y necesariamente debe ser complementado con pronósticos en el corto plazo, debido a que no se contemplan eventos puntuales de menor escala (subestacional).

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